El mapamundi de Lula

8 12 2010

Cuando Pekín traspasó el testigo olímpico a Londres después de haber organizado los hasta ahora mejores juegos de la historia, una palabra circulaba por todos los corrillos influyentes de entonces: sostenibilidad. Efectivamente, después de la megalomanía mostrada por el emergente gigante asiático y atisbando los primeros coletazos de una crisis que sigue azotando al mundo, el máximo organismo rector del deporte viraba radicalmente su rumbo, apostando a partir de ese momento por candidaturas con escaso impacto económico, armoniosa compatibilidad con la vida de la ciudad y posibilidades de aprovechamiento futuro de instalaciones. Londres 2012 encajaba perfectamente, o por lo menos así supieron vender sus promotores (Sebastian Coe al frente) esta nueva política del COI.

Bajo estas premisas redactaba Gallardón la candidatura de Madrid para los Juegos de 2016. La de Madrid era una candidatura relativamente barata, con escasas necesidades de inversión en nuevas infraestructuras y una cultura deportiva suficiente para absorber todas las nuevas instalaciones. Una apuesta segura, con las máximas puntuaciones en los informes previos. Todas estas bondades no le valieron sin embargo el día de la verdad, bastó la simple presencia arrolladora del presidente brasileño, uno de los grandes líderes del mundo exhibiendo un mapamundi en el que América del Sur aparecía huérfana de Juegos Olímpicos. El resto ya lo conocemos: Rio fue designada organizadora de los Juegos de 2016 y Madrid tendrá que volver a esperar mejor fortuna en próximas ediciones.

Hasta aquí la explicación objetiva de los hechos. Dada la rotación continental Europa – Resto del mundo, y la constatación de que países no tradicionales pueden organizar exitosamente eventos de esta dimensión no sería extraño pensar que la de Brasil fue una elección justa. Sin embargo, y respetando siempre la presunción de inocencia, hay motivos para dudar de los, digamos, “otros motivos” que están guiando tanto al COI como a la FIFA en las elecciones de este milenio.

Repasemos: una vez saldada la “deuda histórica” con África y concedidos (hace cinco años) los Juegos de la sostenibilidad a Londres para 2012 vendrá el Mundial de Brasil en 2014 y los Juegos de Invierno en Sochi. De esta forma, Brasil se convertirá a mediados de la próxima década en el epicentro universal de los grandes eventos deportivos celebrando en dos años Mundial y Juegos de verano. No conviene dejar de lado en este análisis el hecho de que Brasil sea en estos momentos uno de los países del mundo con mayores tasas de crecimiento. ¿Era por tanto un mapamundi simplemente olímpico el de Lula o había algo más tras la tramoya?, ¿sería un mapamundi financiero? Unos pocos meses antes del Mundial de Brasil, los rectores del COI decidieron llevar los Juegos de Invierno a orillas del Mar Negro, desechando candidaturas más convencionales como la de Salzburgo.

La reciente designación de las futuras sedes de 2018 y 2022 apunta en la misma dirección, que es la contraria a la proclamada sostenibilidad proclamada hace años. Rusia (país eso sí heredero de una larga tradición futbolera e ignorado desde tiempos inmemoriales) volvió a apelar, por boca de Vladimir Putin, al mapamundi, al proverbial olvido para con los países esta vez del telón de acero. ¿Suficiente argumento para contrarrestar a las candidaturas de Bélgica – Países Bajos, Inglaterra o España, todas ellas con excelentes comunicaciones y amplios catálogos de estadios cinco estrellas? La candidatura rusa presenta a fecha de hoy como joya de la corona el moscovita estadio de Luzhniki. Es el único estadio que no va a necesitar reformas para el Mundial. El tártaro Rubin Kazan necesita algún retoque. Del resto de estadios, no se ha puesto aún la primera piedra. Y eso va a costar muchos rublos. Por no hablar de la necesidad de mejora en las comunicaciones en un Mundial que se jugará con distintos usos horarios. No es sostenibilidad, sino todo lo contrario, lo que inspira la presencia del magnate Abramovich el día de autos. Insisto, el resto de candidaturas, no solo la española reforzada por el Mundial, necesitarían muchísima menos inversión, menos dinero a gastar en tiempos difíciles. Pero, he aquí el nudo gordiano de la cuestión: ¿se trata de evitar el dinero a gastar o de maximizar el dinero a ganar?

Qatar 2022 constituye el cenit de esta nueva forma de concebir el rectorado FIFA: un país con ninguna tradición futbolística, y con todo por hacer, incluso estadios que se construirán con la esperanza de desarrollar alguna tecnología que transforme las altas temperaturas del verano qatarí en energía para refrigerar los estadios. La idea de la candidatura, que sobre el país no quede piedra sobre piedra de estos estadios, ya que los mismos deberán ser desmontables y transportables a otros puntos del mundo. Apasionante quizá para el mundo de la ingeniería, pero por lo menos discutible, siento discrepar con voces más autorizadas como las de Pep Guardiola o Zinedine Zidane, desde el deportivo, no digamos ya el económico. Si Rusia 2018 será el Mundial de los rublos, Qatar 2022 será el de los petrodólares.

Gracias a todos por estas 30.000 visitas, seguiremos intentando mejorarnos cada día.

Os dejo con Janelle Monae, dicen de ella que va a dar mucho que hablar en los próximos años:

http://www.youtube.com/watch?v=lqmORiHNtN4





Promesas de los mundialistas

13 07 2010

Como de un aquelarre o ritual, se emplean habitualmente las promesas a la hora de consumar un título.

En el caso del equipo de “Con todas las aficiones”, nos hemos dejado todos durante una semana un bigote mundialista.

Pero eso no queda aquí, los jugadores de la selección también hicieron sus promesas, y nuestra preferida fue la de Reina (ya vereis la razón), aquí teneis algunas:

Reina: Dejarse el pelo largo, y perilla hasta el 31 de Agosto.

Xavi: Teñirse el pelo con la bandera de España.

Capdevilla: Intentar rapar a Puyol y tatuarse la copa del mundo

Iniesta, Marchena y Torres : Hacer el Camino de Santiago.

Iker Casillas: Raparse o casarse.

Xabi Alonso: Vuelta al Mundo.

Jesús Navas: Volver con su familia a Johannesburgo.

Llorente: Tirarse en paracaidas.

Piqué y Puyol: Ponerle a Cesc la camiseta del Barcelona en la celebración.

Busquets: raparse.

Javi Martinez: Teñirse el pelo de rosa fosforito.

Mata: Ir de Sudáfrica a España en Vespa con un amigo.

Arbeloa: Estar un año sin tomar Coca Cola.

Estamos deseando ver al “speaker” Reina con el pelo largo.

Un abrazo a todos





Mundial Sudáfrica 2010: Resumen final

12 07 2010

Hola Queridos lectores bienvenidos al resumen de la final del mundial de Sudáfrica, al que no le podemos dar otro titular más que: “GANÓ EL FÚTBOL”

La ceremonia de clausura ha sido muy bonita un espectáculo brillante de luz y música.

La gran final se ha celebrado en el Soccer City de JOHANENBURGO, entre Países Bajos y España.

Ha sido un partido de entradas muy duras y violentas, en el que el conjunto tulipán ha manchado la historia de su camiseta. Ya lo decíamos en entradas anteriores, que no era justo que Holandas como las de Neeskens, Cruyff, Van Bastaen, Koeman, etc…no ganaran el mundial, y esta lo consiguiera y de una forma tan mezquina y miserable, empleando la misma táctica que frente a Brasil: ir desquiciando al conjunto rival de una forma  lenta y conforme pasaban los minutos se iban desprendiendo de la casaca naranja de una forma cada vez más deliberada, para ponerse el kymono de taekwondo; que se puede decir de una selección reprendiada por el mismísimo Pope tulipán (Johan Cruyff), que la ha tildado de hacer un juego feo, ramplón y poco futbolístico . El único gol llegaría en el minuto 116 de la segunda parte de la prórroga 0-1, lo marcaria INIESTA con dedicatoria a su gran amigo Dani Jarque,  final del partido y “la furia” por primera vez en la historia campeona del mundo.

Me parece increible y demagógico el veredicto final de otorgarle el balón de oro del mundial a Forlán, y la bota de oro a Muller.

Reciban un cordial saludo de quién les ha contado el mundial de: el Jabulani, el Pulpo Paul, Casillas y Sara, las  brabuconadas de Maradona, el 7 de España David Villa, el “gol” de Lampard, el robo a México y a Uruguay, el resurgir de Alemania, las paranoyas en la selección francesa, Iniesta y Xavi, Xavi e Iniesta…Dolce & Gabanna

Espero que se lo hayan pasado tan bien como yo.

Sean muy felices y disfruten con moderación de este mundial, ya que siempre hay quién aprovecha cualquier escusa para liarla.

Adiós.

Hasta siempre queridos lectores.





Mundial de Sudáfrica 2010: Resumen semifinales

9 07 2010

Hola queridos lectores bienvenidos al resumen de las semifinales del mundial del Sudáfrica.

En la primera semifinal que se ha disputado en la Ciudad del Cabo entre Uruguay y Países Bajos, ganó Holanda por 2-3, en un partido marcado por la polémica ya que el segundo gol de Holanda fue en un clarísimo fuera de juego, los goles fueron anotados en este orden por Gio, Forlán, Sneijder (al que incomprensiblemete le dieron como propio el gol que anotó Felipe Melo en propia meta), Robben, y al final recortó deistancias Maxi Pereira.

En la segunda semifinal que se celebró en la ciudad de DURBAN, entre Alemania y España, ganó España 0-1, en el posiblemente mejor partido del mundial. El único gol llegaría en el minuto 73 de la segunda parte, obra de PUYOL, y final del partido, y España clasificada por primera vez en la historia para la gran final del mundial.

Se ha publicado la lista de los jugadores que optan al Balón de Oro del Mundial: Ozil, Robben, Sneijder, Messi, Asamoah Gyan, Iniesta, Xavi, Villa, Schweinsteiger y Forlán.

 Reciban un cordial saludo de quién les ha escrito.

Pásenlo muy bien y sigan puntualmente la información del mundial con nosotros, con todas las aficiones.

Adiós.





Podemos (y III)

6 07 2010

Termina el Mundial de las vuvuzelas y lo hace dejándonos una certeza: dar favoritos en estos torneos es como aventurar si al lanzar una moneda al aire caerá cara o cruz. Los más reconocidos especialistas, los que simplemente nos dedicamos a esto por amor al arte, aquellos que ni fu ni fa, no dudábamos hace cuatro semanas de la fiabilidad brasileña, ni de la competitividad que Fabio Capello habría impreso a la pérfida albión, ni de la capacidad sobrehumana de liderar escuadras de los dos mejores jugadores del planeta, quien lo dude es que de esto no entiende, Messi y Cristiano Ronaldo. Estos tres equipos (Brasil, Inglaterra y Argentina, tiro de datos de casas de apuestas) son los que estaban llamados por encima de todos a trabar el camino de España en el Mundial de Sudáfrica. Lo cierto, lo verdaderamente cierto, es que al final el fútbol siempre coloca a cada cual en su lugar. Ninguna de las veintiocho selecciones ya eliminadas podrá oponer queja alguna a los cuatro últimos supervivientes, si acaso Ghana, eliminada tras haber fallado un penalti en el minuto 121, podría alzar algo la voz. Solo España, por fin España, ha respondido a las expectativas generadas en los dos últimos años, ha cumplido con el protagonista papel que se le encomendaba al iniciar el torneo.

Comentábamos la semana pasada como los otros dos equipos europeos en cuartos (Holanda y Alemania) llegaban con los papeles cambiados, Holanda más defensiva, Alemania más jugosa. Algo parecido podemos decir del partido del día de San Fermín entre la Roja y la Mannschaft. De las dieciocho ediciones anteriores, Alemania ha jugado once semifinales, lo que haría suponerla mucho más experta a estas alturas del campeonato que una España cuya única presencia entres los cuatro mejores equipos del mundo se remonta al año 1950, en un formato de fase de grupos diferente al actual. Sin embargo, España aparece ahora como la selección experimentada, con el bagaje de la Eurocopa conquistada ante el mismo rival hace dos años en Viena y con jugadores para los que estas situaciones constituyen el hábitat natural por el que se desenvuelven en sus clubs. Ante esta experiencia los alemanes, unos alemanes que no contaban demasiado en las apuestas previas al Mundial, oponen en esta ocasión el talento y el buen juego de su nueva guardia (Özil y Müller, cuya baja cubrirá un no menos prometedor Kroos) a la cabeza. El mundo al revés.

Holanda y Uruguay se disputan en unas horas la otra semifinal, todavía más inesperada, después de haber dejado fuera nada menos que a la eterna favorita y a la última superviviente continental. Brasil es un lamento. Es curioso el pernicioso efecto que algunas derrotas producen en equipos (y entornos, eso es lo trágico) demasiado poco habituados al hecho de que la derrota forma parte del juego. Sucedió después del famoso maracanazo, tras el que Brasil abandonó el color blanco para enfundarse por siempre la canarinha. Tras los años ochenta, la década de Sócrates, Brasil se planteó si merecía la pena seguir enamorando al mundo sin alimentar las vitrinas (como si hubiera una relación inversamente proporcional entre ambas magnitudes). Llegaron los noventa y con ellos el dunguismo al juego brasileño, dunguismo que devolvió a Brasil dos coronas mundiales con una fórmula traidora: nihilismo futbolístico y a esperar que el tremendo talento de sus delanteros más notables (Romario, Ronaldo, Rivado, Ronaldinho) resolviera la partida. El equilibrio se rompió en Alemania donde Parreira confundió el virtuosismo con el onanismo, despoblando el centro del campo y atiborrando el equipo de estrellas, el primer cuadrado mágico Ronaldinho – Kaká – Ronaldo – Adriano. Como hizo aquí el Real Madrid después de la primera era galáctica, se reclamó mano firme, un general con mando en plaza al frente, llámese éste Fabio Capello o Carlos Dunga, y una pareja de stoppers al mando de las operaciones. Como siempre, la historia es pendular. Como siempre, sus extremos viciosos. Y como siempre, las repuestas habrá de encontrarlas Brasil mirándose al espejo, reencontrándose, siendo fiel a sí misma, a esa forma de entender el juego y la vida que han hecho de Brasil lo que es hoy.

Desde la irrupción de Johann Cruyff Holanda también fue fiel a una concepción muy definida del juego, dejando en cada década una generación de jugadores irrepetibles, la Naranja Mecánica en los setenta, el Milán de los holandeses en los ochenta, el Ajax de Van Gaal en los noventa. A ninguna de estas generaciones podría mirar la actual por encima de la cabeza, pero el fútbol lleva más de treinta años en deuda con este pequeño gran país, y de las botas de Sneijder y Robben se presenta como un rival temible para Uruguay, una Uruguay que reclama para Diego Forlán un lugar al lado de los más grandes, de Ghiggia y Schisffino, y para el posible finalista. ¿Será España?, ¿le dará a Holanda la Historia la oportunidad de la revancha del 74?

¿Continuará?





Mundial Sudáfrica 2010: Resumen cuartos de final

4 07 2010

Hola queridos lectores bienvenidos al resumen de los cuartos de final de la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.

El primer partido se ha disputado, en la ciudad de Nelson Mandela, entre Países Bajos y Brasil, ganaron los Países Bajos por 2-1, se  adelataba Brasil  en el minuto 9 de la primera parte, por mediación de ROBINHO; el gol del empate de Holanda llegaría en el minuto 53 de la segunda parte, lo marcaria   MELO en propia puerta tras un cantadón de Julio César, y el  gol de la victoria de los tulipanes llegaría en el minuto 68 de la segunda parte, obra del “bienvendido” SNEIJDER, final del partido y con esta victoria Países Bajos (para mí, la gran favorita para ganar el mundial) se clasifica para semifinales.

En el segundo partido  de estos cuartos de final se celebró en la ciudad de JOHANENBURGO, entre Uruguay y Ghana, el primer gol llegaría para Ghana en el minuto 47 de la primera parte, con un obús de MUNTARI 0-1, y el gol del empate llegaría en el minuto 55 de la segunda parte, con un lanzamiento de falta de FORLÁN 1-1, en el último minuto del tiempo suplementario Luis Suárez cometió un penlaty al evitar que un balón atravesara la linea de cal, Gyan lanzó la pena máxima, con fatal desenlace para los africanos, este error nos llevó a la tanda de penaltis, 4-2 ganó Uruguay.

En el tercer partido celebrado en  la Ciudad del Cabo, entre Alemania y Argentina, ganó Alemania de forma aplastante por 4-0, con goles de MÜLLER, KLOSE por partida doble y FRIEDRICH, no s epodía esperar nada más de un duelo entre la organización y la desorganización, entre la coherencia y el sinsentido, ¿Cómo puedes ir a unos cuartos de final de un mundial con un solo centrocampista (Mascherano)?…

En el cuarto partido de cuartos de final, se ha celebrado en la ciudad de JOHANENBURGO, entre Paraguay y España, ha ganado España en un encuentro que rozó en ciertos momentos la esquizofrenia (penalty absurdo de Piqué, parada de Casillas, penalty a Villa, gol de Alonso, repetición de Penalty, fallo de Alonso, penalty no señalado a Cesc), España mejoró mucho su juego con la salida de Xabi Alonso y la entrada en el campo de Cesc, ya que dotó de mayor velocidad la circulación de balón en el centro del campo, y ello originó el  0-1, el único gol llegaría en el minuto 83 de la segunda parte, en una genialidad de Andrés Iniesta, que cedería a Pedro, este evío en esférico al palo y el rechace lo marcaria DAVID VILLA, no sin suspense (en el que a todos se nos pasaron por la cabeza: Corea en 2002, Italia en el 94, Bélgica en el 86, Yugoslavia en el 90) convirtiendose así en el máximo goleador de España en historia de los mundiales y en el cuarto mejor de la historia de la selección con un promedio de 0,68 goles, por detrás de Lángara, Zarra y Di Stéfano. En los instantes finales doble oportunidad de Paraguay tiro lejano con cantada de Iker, que solventa su error con un paradón a Roque Santacruz; España pudo marcar el segundo después de un jugadón de Cesc y Pedro, que cedieron a Villa que llegó muy forzado. Al final España clasificada.

Qué dificil es llegar hasta aquí señores, Holanda seguramente haya tenido mejores selecciones, Alemania no contaba para el mundial, pero en los últimos 3 meses de campeonato alemán se han encontrado con la columna vertebral de su equipo ( Müller, Ozil, Khedira), Uruguay ha tenido grandísimos jugadores mucho más reconocidos como Francescoli, Ruben Sosa o Fonseca, y España está en el momento álgido de una de las mejores generaciones de la historia. ¿Qué pensarán de todo esto Van Basten, Cruyff, Gullit, Ballack, Sammer?

Reciban un cordial saludo de quién les ha escrito.

Recuerden que tenemos una nueva cita, si ustedes lo desean en las semifinales .

Pásenlo muy bien y sigan puntualmente la información del mundial con nosotros, con todas las aficiones.

Adiós.





La única justa de las batallas

30 06 2010

Ocho equipos se disputan a partir del viernes la Copa del Mundo, torneo por excelencia del siglo XX, paradigma en el XXI del espectáculo de masas. Los traumas por las eliminaciones más sonadas (Francia e Italia, más favoritas en cualquier caso por su condición de últimas finalistas que por la realidad de su momento actual) y las dudas propias tras el traspié ante Suiza parecen haber encontrado respuestas  en el cartel de los contendientes por la corona y en la esperanzadora reacción española ante la adversidad.

Van cuatro sudamericanos, tres europeos y un africano. No se trata de ningún chiste, sino de la nómina de candidatos a levantar la copa en Johannesburgo el próximo día 11. Tres europeos en cuartos, cuando en Alemania todos los semifinalistas fueron europeos y, relativamente, tradicionales (las finalistas citadas anteriormente más Alemania y Portugal). ¿Es éste un Mundial raro, diferente por este hecho? En absoluto, la asiática Corea y la fronteriza Turquía, naciones exóticas a esas alturas del torneo, le disputaron las semifinales a Alemania y Brasil hace ocho años en el lejano Oriente asiático. No se trata de un fenómeno aislado del nuevo milenio, aún a riesgo de parecer pájaro de mal agüero ahí va un dato demoledor: ningún equipo europeo, ninguno, ha ganado nunca el Mundial fuera de suelo europeo. Nunca. Del mismo modo, solo Brasil en 1958 (año de gracia en que se conjuntaron la explosión de Pelé, las diabluras de Garrincha, los goles de Didí y Vavá), y en Corea ha conseguido llevarse a otro continente la Copa.

Tres equipos europeos (España, Alemania y Holanda) con vocación protagonista en este Mundial. No es casual su presencia en estas alturas ya vertiginosas de la competición. De España llevamos tiempo hablando, se presentaba en Sudáfrica como una de las grandes favoritas para ganar el Mundial y, dejadas atrás las dudas iniciales, parece haberse reencontrado, a golpe de riñón de un David Villa empeñado en ser el mejor jugador de este torneo. Alemania y Holanda llegan con los papeles invertidos: la Mannschaft lleva años (Klinsmann y Löw tienen gran parte de culpa) regresando de la cueva en la que primero Beckenbauer y desde entonces sus mejores centrocampistas por reflejo (Mattäus, Sammer) se refugiaron. Holanda, tradicional animadora inocente de estos torneos y propiciadora de los mejores partidos de los últimos torneos (Santiago Segurola los enumera hoy en su columna del diario amigo) ha emprendido el camino de vuelta, fiando a Sneijder y Robben (casualidades del destino, o no, grandes estrellas de los finalistas de la última Champions, lo dicho, están los que tienen que estar) su suerte y citando a Brasil en uno de los mejores partidos que veremos en cuartos, gol de falta de Branco en el recuerdo.

Sudamérica aporta a dos de los grandes favoritos (Brasil y Argentina), y a las dos grandes sorpresas, o no tanto, de lo disputado hasta ahora. En esta tierra de conquistadores portugueses, ingleses, holandeses se palpa la diferencia entre Europa, en cualquiera de sus manifestaciones, con vocación colonizadora, ofensiva, atacante, y América, más protectora, agazapada, acechante a la guerra de guerrillas, revolucionaria, sea esta revolución acaudillada por  una pareja de bajitos talentosos, por un malabaristas, por el gol en mayúsculas. La consigna es común, y muy clara: nunca perder la posición y guardar las espaldas. Brasil representa como ninguna otra esta concepción del fútbol. No es de extrañar. Nacido en Porto Alegre, ciudad a más de mil quinientos kilómetros de Rio y Sao Paulo, donde el fútbol se concibe como la guerra tribal y no como la samba carnavalesca, Dunga aplica como entrenador aquello por lo que se caracterizó como jugador. Es de Porto Alegre de donde en los últimos años nos vinieron las ideas del altermundismo, de que otra vida, articulada en torno a la solidaridad era posible. Brasil es ante todo un equipo solidario, esforzado, y rocoso, marcado por la fuerza y la mentalidad guerrera y el carácter que imprimen tipos duros como Maicon Douglas o Felipe Melo. Con matices, es lo que pretenden conseguir las otras tres selecciones sudamericanas, solo que no disponen de los mismos mimbres, así que para el resto ahí está el talento infinito de Leo Messi, el fútbol del pueblo de Carlitos Tévez en Argentina o el gol con mayúsculas que en Uruguay representan Diego Forlán y la revelación Luis Suárez. Paraguay es otro cantar, mal haría la selección española en confiarse: Paraguay ya ha roto su techo en un Mundial y ya conocemos como se las gasta, se desenvuelve como pez en el agua cuando de defenderse como un gato panza arriba se trata.

Ghana representa en este Mundial la última esperanza de África. Si alguien ha decepcionado realmente en esta edición, han sido los equipos africanos, en todos había depositadas, por algún u otro motivo, esperanzas para hacer algo grande en este Mundial, ya fuera por su condición de anfitriones, como por historia y nombres (Camerún y Costa de Marfil) o incluso por haber sido capaz de dejar fuera de combate en una eliminatoria taquicárdica (Argelia) a todo en equipazo como Egipto, varias veces campeón en los últimos años de la Copa de África. Todas ellas han decepcionado en Sudáfrica, pero ahora mismo el corazón de todos los africanos es ghanés. Sería grandioso que consiguieran algo grande en ésta, como canta Shakira, la única justa de las batallas.