Construyendo el grupo de la Euro

14 05 2012

Mañana Vicente del Bosque dará su primera lista de convocados para la selección española. Será una convocatoria para el próximo partido amistoso contra Corea. Estará formada por 20 jugadores, y ninguno de ellos podrán pertenecer al FC Barcelona, Athletic de Bilbao o Chelsea Utd. Los dos primeros ser finalistas de la Copa del Rey, y el club inglés por participar en la final de Champions esta semana.

Dadas las circunstancias, intentaré hacer una predicción de la lista del míster salmantino, o al menos propondré cuál sería mi lista, con miras a ir creando un grupo grande de jugadores con el que preparar la fase final de la Euro2012, una vez se añadan los jugadores de estos tres equipos mencionados anteriormente.

Mi lista sería la siguiente:

Porteros: Iker Casillas, Guaita.

Defensa: Arbeloa, Ramos, Jordi Alba, Domínguez, Albiol, Azpilicueta, Botía.

Centrocampistas: Xabi Alonso, Borja Valero, Granero, Cazorla, Juanfran, Silva, Adrián, Navas.

Delantera: Soldado, Negredo, Rubén Castro.

 

Empecemos por la portería. Ahora mismo Guaita y otra media docena de porteros españoles me parecen mejores que Pepe Reina; por lo tanto, yo no llevaría al portero del Liverpool a la Euro, por mucho que digan que por su caracter hace piña, etc. Eso no justifica para mí su convocatoria, porque uno nunca sabe cuando tendrá que echar mano del tercer portero.

En la defensa, Ramos, Jordi Alba (en un estado de forma excepcional) y Arbeloa me parecen fijos en la lista final de 23, posiblemente junto a Albiol como 4º central.

En cuanto al centro del campo, Xavi Alonso, Cazorla, Silva y Navas son mi apuesta para formar parte de los 23 elegidos para la gloria.

Finalmente, en la delantera pienso que el hombre con más papeletas para ir a Polonia y Ucrania es el ariete valencianista Roberto Soldado.

 

Mañana veremos hasta que punto el marqués del Bosque coincide con mi criterio. Será interesante ver caras nuevas en una convocatoria de España, y como siempre el míster deberá estar atento a qué jugadores llegan en un mejor estado de forma a estas alturas de la competición.

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En sus zapatos

4 02 2011

Imaginemos por un momento que somos José Mourinho. Por supuesto, a estas alturas de la temporada estamos en un momento muy delicado. Pese a ello, no nos inquietamos; porque somos José Mourinho, y José Mourinho no se inquieta.

El Barcelona está a 7 puntos en la liga (casi seguro 8 por el goal average). En una competición de liga normal, sería una distancia remontable. Pero ésta no es una liga normal, sino muy anormal. El Barça lleva a estas alturas 19 partidos ganados (la mayoría de ellos por goleada), 1 empatado y 1 perdido. No sufre para sacar adelante los partidos de liga; de hecho podría seguir ganando los partidos que quedan por venir prescindiendo de varios jugadores titulares en cada partido. Tengo la convicción de que el Madrid aún ganando más del 90% de los partidos que quedan de liga, no podría remontar. Lo inteligente, por tanto, es dejar ir la Liga y concentrar los esfuerzos allí donde sí pueden dar réditos.

Sí, amigos, si you fuera Mou empezaría a dar entrada en los partidos de liga a los Canales, Pedro León, Granero, Gago, Garay, Kaká, etc… Incluso a Morata, ahora que ha dicho el técnico Luso que está trabajando mejor y que cuenta con él para la primera plantilla la próxima temporada.

Imaginando que el Madrid llegara a la final de Champions, tendría 8 partidos importante en los que dar el todo por el todo en lo que queda de temporada: los siete partidos de la competición continental, y la final de Copa. Es en esos partidos en los que hay que sacar al 11 de gala.

Si hablo de esto es porque Mourinho ha cometido un error grave: no ha rotado en absoluto el equipo en las últimas jornadas. Como consecuencia de esto, Cristiano Ronaldo, Di María, Alonso y otros titulares están totalmente fundidos a estas alturas de temporada. No se puede tirar adelante una temporada con solo 11 jugadores. Y encima, enviando a los suplentes el mensaje de que no confía nada en ellos. Hay que cambiar esa dinámica peligrosa. Y hay que empezar a dar descanso a los titulares para permitirles recuperar cierta frescura de cara a la importante choque de Champions ante el Olympique.

En este orden de cosas, el partido de vuelta de la liga Real Madrid-Barcelona, al estar emplazado 4 días antes de la final de copa, pierde toda relevancia, y es un partido donde se podrían alinear a muchos suplentes con toda tranquilidad. Supongo que para entonces el Madrid ya estará como a 12 puntos del Barça. No se pueden ganar todos los títulos en el primer año, querido; y menos si te los juegas ante este Barça que es de otra galaxia. Lo importante es el partido del 20 de Abril, la finalísima.

Por cierto, ya hay rumores que apuntan a Mestalla como el campo que la albergará. La verdad es que si yo estuviera en los zapatos de Florentino Pérez habría hecho fuerza para intentar que la final fuera en el Nou Camp. Además de que sería mejor para el espectáculo, porque al ser el campo más grande de España, podrían haber más espectadores de ambos equipos, le supondría una presión extra al equipo de casa. Ya se demostró en aquella final perdida en el Bernabeu ante el Depor, el famoso “Centenariazo”. Recuerdo perfectamente que en aquel partido no había una sensación de equipo local/equipo visitante en el transcurso del encuentro, puesto que casi medio aforo eran aficionados deportivistas animando a su equipo. Me gustaría ver a 40.000 madridistas pintando medio graderío del Nou Camp de blanco; y si suena la flauta y el Madrid gana la final, orgía vikinga en Canaletas.

Y ya poniendo la vista en la próxima temporada, si yo fuera Mou haría toda la presión del mundo y más para convencer a Florentino de que el Madrid debe hacer un intento decidido y enérgico, poniendo todo lo que haya que poner sobre la mesa, para traer a Cesc Fábregas al Madrid. Porque aunque muchos ya den por hecho que Cesc será culé, esto es como un partido de fútbol: no se acaba hasta que se acaba. Y teniendo mucho que decir, no solo el jugador, sino también el Arsenal, merece la pena hacer el intento (recordemos el caso Mendieta con el Madrid, y la Lazio; no fue el primer deseo del jugador el que prevaleció). Porque a este Madrid para crecer futbolísticamente le hace falta más juego en el medio campo, alguien que se asocie con Xavi Alonso y cree fútbol.

Es lo que le falta a un equipo que defensivamente está muy fuerte, recordando por momentos al Inter de la temporada pasada. Quizás el  ideal mourinhano para el equipo merengue es aquel Chelsea que daba miedo en Europa. Un equipo que atacaba no por precisión y toque, sino por acumulación y velocidad. Pero que acogotaba a los rivales igualmente. El Madrid de principio de temporada, más fresco que ahora, recordaba a ese equipo. Yo, que no soy dogmático en mis juicios, pienso que es una manera válida de jugar al fútbol, que no hay solo una manera única de jugar bien al fútbol. Ése también es un fútbol bonito y respetable con el que los madridistas debemos aprender a disfrutar e identificarnos, de la misma manera que debemos entender que la Liga doméstica no es lo único que hay ahí fuera, que la Copa es importante porque se le ganaría al Todopoderoso Barça de la Galaxia, y porque un título es un título es un título (y no los derbys ligueros). En estos tiempos duros para los merengues, en esta temporada esplendorosa del Barça, entre las sempiternas urgencias y la necesidad de consolidar un proyecto de largo recorrido, el buen oficio de Mou para vencer en las competiciones del KO y las eliminatorias a doble partido podrían evitar un año más en blanco.