Doping tecnológico

16 10 2010

Hablando del doping y de Alberto Contador, me vino a la mente el tema de los “súper bañadores” que en su día se convirtieron en una indumentaria indispensable para los nadadores profesionales. La primera noción que tengo en mi cerebro sobre estos avances de la técnica fue  en las olimpiadas de Sydney 2000, con el Fast Skin de Speedo .
Era como una malla que cubría el cuerpo desde los tobillos hasta las muñecas. Con una textura parecida a la de un escualo, y para que nos hagamos una idea, mejoraba las marcas 27 segundos en 1500 m, perdiendo sus propiedades conforme se va usando.

De hecho las marcas dicen que tras emplear el bañador unas 10 veces, ya no se nota efecto alguno. El Fast Skin tuvo el reconocimiento de los nadadores y comenzaron a utilizarlo en todo tipo de competiciones; sí amigos, habían encontrado el maná, pero claro, si todos se lo ponen, sólo tienen ventaja sobre los nadadores de otras épocas para arrebatarles sus difíciles y ahora ridículos records (se dice que hasta un día vieron nadar a un bañador sin humano dentro). Después de las olimpiadas numerosas marcas importantes lanzaron también a la venta su línea de ultrabañadores, así nacieron el Power Skin de Arena, y como no las todo poderosas Adidas y Nike también se volcaron en los avances tecnológicos de sus prendas acuáticas, evolucionándolos y ofreciendo en cada uno de los modelos mejoras significativas tanto en flotabilidad como en hidrodinámica.

Pero el paso de gigante lo dio la marca acuática por excelencia, Speedo, con su LZR Lazer, desarrollado con la ayuda de la NASA.
Nadadores como Phelps dijeron que marcaría un antes y un después en la historia de la natación y es que desde 2008 (fecha de su lanzamiento) se han batido 19 records mundiales en piscina olímpica y 22 records en piscina corta.
Los grandes resultados que se obtuvieron en tan corto período de tiempo, han dado lugar a que surjan todo tipo de comentarios. Muchos nadadores que no tenían contrato con Speedo o que no tienen la oportunidad de adquirir este nuevo modelo, veían que no puedían competir en las mismas condiciones que los nadadores que sí lo tenían.

Y puede que tengan razón, cada vez importaban menos los entrenamientos y más los avances de los trajes, como si de Fórmula 1 se tratara, el LZR Racer reduce la resistencia del cuerpo en el agua un 24% más que el resto de los trajes, debido a los materiales que utiliza. Speedo afirma que el nuevo bañador reduce la vibración de la piel y la oscilación de los músculos.

Libby Trickett, nadadora de renombre, consiguió ser la primera mujer en bajar de los 24 segundos en los 50m, llevando puesto el LZR Racer.
Muchos piensan que el bañador cumple funciones tanto psicológicas como físicas, ya que el nadador se siente más seguro nadando con él y a la vez los materiales que se utilizan ayudan sin duda a la mayor flotabilidad, dinámica del nadador, y además ayuda a salir del agua.

Tras todos los comentarios surgidos, la FINA llevó a cabo un control exhaustivo sobre la fabricación y los materiales del nuevo bañador a petición de la también marca de bañadores y principal competencia, Arena.
El fin de todo este doping tecnológico llegó cuando en los pasados mundiales disputados en Eindhoven, se batieron 15 records mundiales en 15 días y todos excepto uno fueron con este nuevo traje de Speedo.

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Una carnicería

4 10 2010

La información deportiva tiene elementos a los que consideramos como parte del paisaje: debates sobre estados de forma de determinados jugadores, puentes aéreos que traspasan las crisis de una jornada a otra o declaraciones altisonantes del incendiario de turno. Desgraciadamente en los últimos años ha aparecido un nuevo ítem informativo, que periódicamente irrumpe indetectable desde la segunda línea para sacudir los cimientos de nuestro panteón: el doping asociado al ciclismo. Esta semana ha sido especialmente dolorosa con los positivos de Contador y Mosquera, ante el que nos mostrábamos admirados hace apenas un par de semanas.

Pero centrémonos hoy, por su trascendencia y por las peculiaridades que rodean el caso, en el campeón madrileño. Curioso el caso de Contador: la suficiencia con la que se ha manejado en las grandes vueltas (desde su irrupción en 2007 no ha doblado todavía la rodilla en una grande) contrasta con las dificultades que ha tenido que sortear fuera de la carretera: cavernoma, exclusión por supuesta implicación de su equipo en la Operación Puerto, tensión por la cohabitación con Armstrong en el seno de su propio equipo, discutible gestión del incidente de la cadena el pasado Tour… La carrera de Contador ha estado salpicada de pruebas que el pistolero ha ido superandoo hasta ahora, pero en este caso estamos ante un enemigo diferente.

¿Culpable o inocente?, ¿pueden 50 picogramos de una droga utilizada hace décadas en halterofilia mejorar el rendimiento de un ciclista que como maillot amarillo del Tour ha sido sometido a todo tipo de análisis?, ¿de qué sirve entonces el pasaporte biológico?, Landis, Heras, Armstrong ¿limpios o sucios? Más interrogantes sobre un deporte que no deja de arrojar sombras sobre sí mismo. A largo plazo, un efecto letal: no se puede admirar algo sin saber si es una mentira. Quizá sería pedirle al ciclismo algo que otras esferas de la vida misma tampoco es capaz de dar: verdad. ¿Son honrados nuestros dirigentes?, ¿es verdad lo que nos dicen los periódicos?

Persigamos a los tramposos, sin desmayo, erradiquémoslos del ciclismo (o reinsertémoslos una vez admitida su culpa, cumplida su sanción y prestada la colaboración necesaria) pero seamos justos y no rompamos siempre la cadena por el eslabón más débil. No somos ni periodistas ni médicos deportivos, pero los expertos en lucha antidopaje, los que de verdad saben de esto, señalan que es en las mafias, las redes de distribución, dónde hay que descargar toda la presión (no digo ya deportiva, sino judicial y policial). Si es verdad que el presunto “positivo”, da casi risa escribirlo, se conoció a finales de agosto, y que en el peor de los casos para Alberto podría enmascarar una autotransfusión, ¿no ha habido tiempo de conocer algunos resultados más concluyentes?, ¿quién ha filtrado la noticia?

Señores de la UCI, gestores del ciclismo, cuiden este deporte. No lo hagan por sus incondicionales seguidores. Piensen en sus bolsillos. Las sombras alejan a los patrocinadores, no digamos ya en época de crisis. No nos engañemos: la irrupción de Telefonica en el pelotón ha sido un oasis en el desierto: tan solo Euskaltel ha corrido este año el Tour como equipo español. Y sin patrocinadores en el deporte moderno, sin televisiones que paguen derechos, se acabó. Y sin carreras, no hay beneficios señores. Porque lo triste es que esta carnicería no acabará aquí como tampoco acabó tras los casos Festina, Pantani, Puerto, Landis… Tan solo pedimos saber si lo que vemos es verdad. Si no, un día veremos las carreras de bicicletas junto a las de cuadrigas en algún rincón de los libros de historia.

Dedicado a the most wondeful person I’ve ever met. ¿Qué pasará mañana? http://www.youtube.com/watch?

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