El Prestigio

28 04 2012

Así tranquilamente desapareció…

“Todo gran truco de magia consta de tres actos. El primer acto: La presentación. El mago muestra algo normal pero probablemente no lo es. El segundo acto: La actuación. El mago transforma lo que aparentemente era normal en algo extraordinario. Y el último acto, el prestigio. Cuando lo imposible se convierte en posible y tus ojos ven algo que no habían visto jamás”… La importancia del cómo y no del qué.

Lo acontecido en los últimos días en el Camp Nou (la Universidad del fútbol) da muestras de que algo ha cambiado en la mentalidad del aficionado del FC Barcelona (cual revolución rusa de 1917) como bien ha dicho Sandro Rosell en la rueda de prensa de hoy y nosotros pedíamos a gritos (https://contodaslasaficiones.wordpress.com/2012/02/24/envidia-de-un-futbol-adulto/): “el aficionado del Barça ha madurado”. Se ha pasado del victimismo y la urgencia, a la seguridad y el orgullo, de presidentes y directivas capaces de dilapidar proyectos y maltratar a las estrellas (Maradona, Laudrup, Ronaldo, Van Gaal…) a tener paciencia y confiar en el modelo, un modelo que no es de ahora, viene de los años 70 cuando desembarcó en el Camp Nou Laureano Ruiz y esa “estúpida” obsesión por los rondos y el juego de posesión (Recomiendo fervientemente la lectura del libro “Senda de Campeones” de Martí Perarnau, para entender realmente todo lo que está pasando, pasará y comprender la importancia de la elección de Tito Vilanova como cabeza visible de este universo formado por nombres como Laureano Ruíz, Oriol Tort, Agustí Montal, Joan Martínez Vilaseca, Josep Lluis Nuñez, Carles Rexach, Joan Gaspart, Albert Benaiges, Johan Cruyff, Louis Van Gaal, Joan Laporta, Frank Rijkaard, Alexanco, Carles Folguera, Guillermo Amor, Sandro Rosell y Pep Guardiola).

Lo que ha conseguido Pep es la reafirmación y reconocimiento mundial del trabajo bien hecho desde hace 40 años, no es flor de un día, es fruto de la dedicación de todo el organigrama del fútbol base para que un niño que entra en las categorías inferiores al llegar al primer equipo después de unos 2500 entrenamientos pueda hablar el mismo idioma que habla el resto.

Se ha conseguido que los culés pongamos la tele para ver al Barça disfrutar con tus manies y tu zumo de cola con burbujas y ni preocuparte de lo que han hecho los demás. Eso es lo importante.

Dejemos de hablar de fútbol y hablemos de Pep:

Bueno, que decir… Antes de lo sucedido hoy, ya pensaba que Pep era una persona enorme, con un gran corazón, un sentido del deber y la responsabilidad muy grande y que se mueve con un código muy estricto de confianza; después de lo de hoy me reafirmo e incluso me veo colapsado por ese efluvio de bondad, humanidad y camaradería (“Are we humans or are we dancers?”).

Guardiola ha conseguido que nadie al que sabe que él representa pueda sentirse avergonzado nunca por un comportamiento suyo, ser un ejemplo social y al margen de convertirse en un icono (cosa que creo que no le agrada) a dado una sobredimensión a las palabras amistad y confianza. Pep las ha tenido tanto con sus chicos, como con su Staff, en especial para  Tito, su amigo, su catalizador futbolístico y moral. No he podido contener las lágrimas cuando Sandro Rosell ha anunciado a Tito Vilanova como sucesor del Noi de Santpedor al frente de la nave blaugrana.

Me he emocionado por Tito, por Pep, por el Barça, por una historia de dos amigos que desde pequeñines soñaban con llegar a jugar al menos un partido con el primer equipo y cómo con esfuerzo, sacrificio y teniendo los pies en el suelo han llegado hasta donde han llegado, una amistad más allá de la fama, del dinero, del éxito. Para mí eso es Pep, eso es el Barça de hoy, ese es su verdadero legado, un auténtico memorandum de cómo se deben hacer las cosas en todos los sentidos, tanto en la vida como en el deporte.

Yo soy maestro y a lo mejor no sé nada de fútbol, pero lo que siempre hago cuando empieza el curso es decir a los padres: “A sumar si no se aprende este año se aprenderá el año que viene, lo verdaderamente importante es formar buenas personas, porque las buenas personas tienen abiertas las puertas de todas partes” y Pep ¿Es esta tu cámara?: Tú tienes abiertas las puertas de nuestro corazón.

Cómo veis no hemos hablado de títulos, no hemos hablado de victorias, hemos hablado de una historia de amistad, bondad y lealtad. Y ahora Pep… sal y diviertete.

Sé feliz.

Saldrá bien.

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La herencia de Van Gaal

9 01 2011

Saludos a todos, amigos, a los que desde siempre nos habéis seguido en wordpress y a los que desde el primer día de este año para el que os deseamos lo mejor queráis hacerlo también desde ese lugar llamado facebook. Tenía pensada otra temática para la primera entrada del año pero parece ya que el tiempo de resúmenes del pasado y prospectivas para el futuro pasó ya hace tiempo. La rueda no para.

Dentro de unas pocas horas sabremos quién inaugura la primera edición del FIFA Balón de Oro, el Óscar al mejor actor principal del año futbolístico. Con permiso de ese chico que recordaba a Maradona y que va evolucionando hacia Di Stefano, puede ser el gran año de Xavi e Iniesta como sucesores de Luis Suárez. En unos meses en los que tanto se ha hablado de la enorme contribución de la Masía a los recientes éxitos del fútbol español, del legado conceptual que hace veinte años el método Cruyff imprimió en Barcelona, poco se ha hablado sin embargo de otro de los sordos artífices en las carreras de estos dos pequeños grandes futbolistas.

Hablar de Louis Van Gaal en Barcelona es poco menos que mental al gruñón ogro del cuento. Avalado tanto por el moderno juego del Ajax de mediados de los años noventa como por su descarada apuesta por la juventud en Amsterdam, a Louis Van Gaal acabó pesándole, al igual que anteriormente a Sir Bobby Robson, la alargadísima sombra del Flaco. Después, claro, su carácter germánico, su poca conexión con el talante mediterráneo de la Ciudad (y la Prensa) Condal y su excesivo apego a esa exquisita generación de futbolistas holandeses acabaron por enterrarle, pese a sus tres títulos mayores (dos ligas y una copa) en su primera etapa de tres años. Años más tarde llegaría el retorno de Van Gaal al banquillo del Camp Nou, pero aquello pertenecería más al ámbito del sainete que del fútbol propiamente dicho. Sin embargo cuando a Louis le preguntaban por la excesiva nómina de jugadores neerlandeses en aquel Barça el siempre respondía que su trabajo con la cantera no era automático, se vería en unos años. Y el tiempo esta vez no ha hecho sino darle la razón.

Desde que llegó a Barcelona, Van Gaal quedó fascinado con los chicos que estaban arrasando en su grupo de Segunda B y que ascendieron a Segunda a costa del mismísimo Real Madrid B. De aquella generación destacaban Xavi, Gabri y Puyol. También lo hacía Haruna Babangida, malograda promesa fallida. En su segunda temporada Van Gaal ya incoporó a un jovencísimo (19 años) Xavi al stage de pretemporada. Nada menos que para jugar de cuatro, la piedra filosofal del juego de cualquier Barça que haya habido desde que es tal cual lo conocemos. La posición que modernizó un Pep Guardiola al que ya entonces se reverenciaba como a un profeta y que el año anterior había cubierto por necesidades del guión (lesión de larga duración del de Santpedor) con gran sabiduría Albert Celades. Un gol ante el Valladolid que supuso la salvación del tulipán y el reconocimiento como mejor jugador del Mundial sub-20 del 99 en Nigera fueron las contribuciones de Xavi en su primera temporada en la élite.

Sin embargo, si alargada fue la sombra de Cruyff para Van Gaal, no menos debió resultarle la de Pep a Xavi. Surgieron entonces las voces que le cuestionaban, que incluso cuestionaban la figura del cuatro, que hablaban de Xavi como un futbolista liviano, incapaz, intrascendente. Realmente, el error era otro. Xavi no era un cuatro. Fue otro holandés, Rijkaard, quien detectó el inacabable potencial de Xavi jugando de seis. Desde entonces, cada domingo es una fiesta en el Camp Nou. Pero no fue otro sino Van Gaal quien le dió la oportunidad de ser futbolista de élite, como un año más tarde se la daría a Gabri o a Carles Puyol, otra de las leyendas vivas del barcelonismo.

El caso de Iniesta es distinto, el chaval venía marcado desde hacía muchos años, concretamente desde que siendo un niño deslumbrara con el Albacete en el torneo de fútbol siete de Brunete en 1996. Dicen que un día Guardiola le dijo a Xavi, tras ver los entrenamientos del cadete en que entrenaba Iniesta: “algún día tú me jubilarás a mí, pero éste nos jubilará a los dos”. Felizmente lo que ha habido es una cohabitación no de dos, sino de ¡los tres! fabulosos centrocampistas en el Barça de hoy. Su debut, sin embargo, no fue en un momento nada fácil. Era la temporada 2002-03, la peor que se recuerda en Barcelona, una temporada en la que el Barça llegó a flirtear con los puestos de descenso pasadas las fiestas navideñas y que tuvo un punto de inflexión en un derbi ante el Espanyol, con gol de Xavi (siempre Xavi). Ese año no solo don Andrés, sino también Víctor Valdés, fundamental este último lustro y que tuvo que soportar momentos muy difíciles en sus inicios, o el defensa Oleguer Presas tuvieron su oportunidad con Louis Van Gaal.

Es indudable que ha sido la categoría de estos jugadores la que les ha llevado al lugar donde están, pero si reconocemos a Guardiola la enorme valentía de apostar por Piqué, Busquets o Pedro, deberíamos también reconocerle a Van Gaal su decidida apuesta por Xavi, Puyol o Iniesta. Son, de alguna forma, la herencia de Van Gaal. Suerte a los dos, a Messi también, mañana.





De cómo no inmolarse

20 05 2010

“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”

Albert Einstein

Antes que nada, mi más sincera felicitación al F.C. Barcelona y a todos sus seguidores, quienes sin duda deben estar orgullosos de tener el mejor equipo del mundo en la actualidad. La temporada pasada ganaron los tres títulos “importantes”, y en ésta “sólo” uno; sin embargo, creo que no ha sido una liga más, sino la mejor, la de la Escocia de Messi y Cristiano (Segurola dixit). Podría haber sido la liga de un Real Madrid muy goleador y extremadamente competitivo, erigiéndose como líder del grupo y paradigma de estas dos cualidades Cristiano Ronaldo, jugador ganador donde los haya, siempre al límite de sus fuerzas y concentración.

Cristiano, Higuaín, 31 victorias, 102 goles; en suma, jugadores y números estratosféricos para un equipo demoledor…en liga. Sin embargo, han sucumbido en “su“ liga ante un grupo de amigos y unos cuantos secundarios, dicho sea esto último desde el máximo respeto y la licencia inocente.

Mucho se ha dicho y escrito sobre la filosofía culé desde la llegada de Cruyff al club. Comulgo en lo fundamental: un estilo, coherencia, paciencia, cantera, humildad, cultura del esfuerzo, etc. Hace ya muchos años que en Can Barça se sentaron las bases para ser un equipo puntero en el mundo durante muchos años y, salvo hecatombe masoquista,  sus seguidores disfrutarán en los próximos años de muchos títulos. Aunque, también es posible que, por esas cosas que tiene el fútbol, este último campeonato despida un ciclo triunfal, y dé comienzo un periodo de fracasos deportivos. Incluso podría estar aderezado por un 0-5 del Real Madrid en el Camp Nou el año próximo…¿por qué no? Al fin y al cabo, esto es un juego. Pero, ¿saben una cosa? No importa. Lucharán, persistirán, creerán. Volverán. La historia de un club grande está hecha de multitud de anécdotas, categoría ésta que ostentan los éxitos y los fracasos. Cuando se pierde una liga no se acaba el mundo. Cuando se gana una Champions no se escuchan campanas. Pero si tu equipo es el Barça y es idolatrado en cualquier rincón del mundo…¡ufff! Todo esto lo saben en Barcelona y lo sabe Guardiola (“¿la liga?, que hagan lo que quieran…” ¡qué grande!).

Bajando a lo terrenal, también se ha hablado mucho del Real Madrid. De su modelo (o no modelo), de su coherencia (o no coherencia), de su rigor (o…). Más allá de entrar en qué jugadores hay que incorporar, cuál es el entrenador idóneo o qué estilo debe impregnar la filosofía del club, pienso que éste está siendo víctima en los últimos años de su propia megalomanía. Personalmente, estoy cansado de frases como: “en el Real Madrid no se puede estar un año sin títulos”; la Copa de Europa es la competición del Real Madrid; “Zidane ha nacido para ser jugador del Real Madrid”…todo esto por no hablar del espíritu de Juanito y lo “longos” que son los “minuti” en el Bernabéu. Es indudable que un equipo de élite debe ser competitivo, ganador, ambicioso en suma; pero de ahí a ensimismarse en la mística tribal, media un abismo. Abismo que, dicho sea de paso, ha devenido letal en muchas ocasiones: presión de los medios de comunicación, presión en la directiva, presión en los jugadores, ansiedad, exacerbación de la vida diaria del club, frustración en el aficionado, animadversión en el aficionado rival, más presión, más ansiedad, más exacerbación… portada del Marca. Creo que es hora de cortar con todo eso.

El Presidente, su Junta, los directivos y demás personas con corbata, deberían relajarse (como voy a hacer yo ahora) e intentar disfrutar un poquito de lo que se supone tanto les importa. Transmitan serenidad a los jugadores, hagan hincapié en el trabajo diario, en la humildad, muéstrenles su afecto (sí, afecto, son personas). Tomen distancia de la pseudoprensa. Y si para eso hay que divorciarse del periodista en el que todos estamos pensando, pues se hace. De acuerdo, sabemos que en muchas ocasiones el entorno (qué bonita palabra) es incontrolable, pero tampoco será tan difícil, de vez en cuando, dejar en evidencia al escribano de Manolo estás despedido. Seguro que a Valdano se le aparecen las musas necesarias. Y piensen el premio final, ¡vivir sin palanganeros subidos a sus chepas!

Como último de mis humildes y seguro que infructuosos consejos, les diré que se olviden de Di Stéfano, Puskas, Gento, las Copas de Europa, el NO-DO, la Quinta del Buitre, los tres goles por partido que marcaba Santillana, las 0 ó 10 Copas de Europa que ganó Camacho, las 5 Copas de Europa que han ganado en los últimos 20 años (perdón, ése es el Milán) y dedíquense a trabajar. Tienen unos recursos económicos formidables, una gigantesca masa social, tienen talento… y muchísimas personas, demasiadas, hartas de que los demás les odien.

En fin, estas líneas van dedicadas a la afición merengue, a los que aman ese club desde la cuna, a todas las personas que pasaron un domingo muy triste…

Como yo.

Un abrazo.   

Agradezco de corazón al equipo de “Con todas las aficiones” la ocasión brindada.