La edad de oro del deporte español

13 05 2010

Menudo mes de Mayo estamos teniendo: 

Triplete de motociclismo en Jerez capitaneado por el gran Jorge Lorenzo acompañado del ya no tan enemigo Dani Pedrosa, gran noticia el hecho de que ambos firmen la paz, dando muestras de una gran deportividad. (ampliar información en nuestra web amiga Ikarusbikes).

  El regreso de Rafa Nadal imponiéndose en el Masters series de Roma al alicantino David Ferrer.

 La final de la copa EHF de balonmano femenino por parte del Orsán Elda Prestigio que ganaron 22-20 en Elda ante las danesas del Randers, siendo el acontecimiento deportivo más importante de la historia del pueblo del calzado, lástima que no hayan podido mantener la renta en tierras danesas, pero volverán.

El segundo puesto de Fernando Alonso en Montmeló que le vuelve a poner en los puestos de cabeza del mundial de F1.

Las victorias europeas en baloncesto del Power Electronics Valencia en la ULEB Cup y del FC Barcelona de Xavi Pascual en la Euroliga de baloncesto arroyando al todopoderoso Olimpiakos del Pireo, y con Juan Carlos Navarro como MVP de la Final Four,  suponiendo una de las mayores gestas del baloncesto europeo, ya que sólo una vez y hay que remontarse 27 años un pais había logrado ganar el Eurobasket, la Euroliga, y la ULEB Cup, se trata de Italia que ganó el Eurobasket, la Euroliga con el Cantú y la Recopa con el mítico Scavolini. 

Y por último, lo sucedido ayer con el ex-pupas, nunca me gustó ese nombre, por que siempre he pensado que ha habido muchos equipos con peor suerte. Ayer los de Quique salieron a ganar al desconocido Fulham, y lo hicieron a mi modo de ver de forma incontestable, con 2 goles de Forlán, el último de ellos con asistencia desde el cielo, la grada y Neptuno que apoyó al equipo hasta la extenuación. Mención especial para su entrenador Quique Sánchez Flores, un hombre que se marchó del Valencia (siendo 2º en la liga) por la puerta de atrás ya que no pudo soportar la presión del entorno valencianista, que le exigían ¿títulos?. Y digo yo: el Valencia que yo recuerde no es que historicamente gane la liga cada 2 años ni la Champions, ni nada. Así que no entiendo esa postura, ¿Cómo dejaron perder a un entrenador de la casa, que ama al Valencia, y que es un ganador nato a la par de un gran estratega? Así que si alguien se merece este título es Quique, que en todo momento se mantuvo al margen de las celebraciones (en lugar de salir como un endemouniado), ya que como manifestó “la copa la han ganado ellos y la afición del Atleti”.

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Competición adulterada

6 05 2010

La liga ACB de baloncesto, puede presumir de ser la 2ª mejor liga del mundo y  ahí están los resultados, con un Power Electronics Valencia campeón de la ULEB Cup, y un FC Barcelona, que se juega los cuartos este fin de semana en la Final Four del Paris Bercy.

Pero hay algo que no me gusta, algo que para mucha gente pasa desapercibido, y a lo que creo que se debería poner urgente solución, ya que la liga  está a mi modo de ver totalmente adulterada, y voy a argumentar dos razones de peso:

1ª) La escasa repercusión de la liga regular, en la que de un tiempo a esta parte poca importancia tiene el lugar que ocupes una vez estés en Play Off.

Los Play Off son un espectáculo, pero como peaje tenemos que tragarnos una liga regular cuyo momento álgido está en la lucha por la 8ª plaza que da acceso a la Copa del Rey en la primera vuelta o las eliminatorias por el título en la segunda, y a parte, la lucha por eludir el descenso.

A día de hoy a falta de 2 jornadas sólo 2 equipos se juegan algo, ya que el descenso está decidido desde hace casi 3 jornadas y la primara plaza igual.

Efectos colaterales: partidos de equipos que se juegan todo, contra equipos que no se juegan nada, o se juegan el descenso, esta misma temporada me llamó poderosamente la atención la derrota del Barcelona, de este Barcelona, en San Sebatian, jugándose este último la permanencia, y perjudicando a todos los perseguidores en un partido en el que a priori debía salir derrotado (el Lagún Aro GBC).

Pienso que se deben evitar estas situaciones, suprimiendo los Play Offs, y así dando una mayor importancia a lo que sucede semana a semana en la ACB y más por la segunda razón que ahora veremos.

2ª) La segunda razón, es la posibilidad de poder fichar y cortar a los jugadores que quieras, cuando quieras, como quiereas y del equipo que quieras, eso sí, una vez iniciados los play offs no hay fichajes. Esto, en un deporte en el que un sólo jugador supone el 20% de un equipo, me parece una aberración, una cosa es que lo hagas en el mercado de invierno, como en el fútbol, o si se te lesiona un jugador; pero poder cambiar a toda la plantilla (si quieres) una vez comenzada la temporada, me parece  una superadulteración de la competición, y todo por no hacer bien los deberes en verano.

Nos encontramos con casos como los del Real Madrid, que ha fichado a dos jugadores nuevos Jaric y Morris Almond este último de cara a los Play Offs, esto supone que el Madrid ha cambiado al 40% de su equipo titular, con dos superfichajes para poder competir con el Barcelona.

Otro caso curioso es el de Shamond Williams (ex base de los Lakers), que este mismo año ha jugado de temporero en el Unicaja, y en el CB Murcia (formando para mi una de las mejores parejas de bases de la liga junto con Vujanic), sólo le falta fichar por un equipo de Play offs y ganar la liga.

También hay casos paranoicos como el del Xacobeo Blusens, que ha dado de baja hasta a 8 jugadores esta temporada (Junyent, Massey,Jackson,Vasileadis,Marek, Bailey,Fuentes y Hettsheimeir)…si eso no es adulterar la competición vosotros me direis, y lo más radical es que cambió a 3 jugadores nada menos, la semana antes de enfrantarse al Meridiano Alicante en el partido crucial por la permanencia.

Este tipo de cambios pueden salir mal, claro, tenemos el caso del Meridiano Alicante, que también ha cambiado a 2 jugadores, uno le ha salido bien: Se fue Hill y llegó Erdogan; y otro muy mal: se fue Mario Austin con un 10 de valoración y 10 puntos de media pese a llegar a Alicante con sobrepeso, y llegó Pape Sow 7 puntos de valoración y 7 de media, haciendo que el Lucentum jugara practicamente sin americanos durante los últimos 15 partidos.

Para terminar voy a lanzar la siguiente hipótesis, última jornada de la ACB, el Murcia se juega la permanencia contra el Fuenlabrada, y llega un tio con pasta y dice: “Voy a fichar para este partido a Rudy Fernandez y a Iverson, que ya no están en Play offs de la NBA”… el debate está en el aire.





Aquel tapón de Vrankovic…

3 05 2010

París se cruza una vez más en el destino del Barça. Ciudad de gozoso recuerdo futbolístico, es sin embargo testigo mudo de algunos de los episodios más dolorosos en la historia reciente del barcelonismo militante del Palau Blaugrana, el lugar donde se enterraron sus aspiraciones en dos finales en los años noventa (91 y 96) y uno de los escenarios que alimentaron el demonio de la Copa de Europa prohibida.

París vio la derrota del Barça más querido (Norris, Epi, Solozábal, Jiménez lesionado…) ante la Jugoplastika de Split, ese año Pop 84, de Toni Kukoc. Boza Maljkovic había cambiado el verano anterior el banquillo del campeón croata por el del aspirante, pero no pudo en la final contra el monstruo que él mismo había creado, el mejor equipo europeo de la historia y el Barça repetía derrota, iniciando una dolorosa senda de sinsabores, cuyo capítulo más amargo se repitió, cinco primaveras después, en el mismo escenario.

El Barça volvía a una final en la que le esperaba un Panathinaikos griego sin el palmarés actual, en el que sobresalían dos veteranísimos Panagiotis Giannakis y Dominique Wilkins, 37 y 36 años respectivamente, de vuelta de unas exitosas carreras en Aris de Salónica y Atlanta Hawks, y el viejo conocido Maljkovic en el banquillo. Enfrente, un Barça en el que sobresalían el talento de Karnisovas, la mano de Xavi Fernández o la eterna dirección técnica de Aíto. Mucho se ha escrito y se sigue escribiendo de aquel partido, de aquel fatal desenlace, del tapón de Stojan Vrankovic, jugador cuya aportación no pasó de nueve rebotes y tres faltas personales. La jugada que sigue siendo considerada el mayor robo de la historia del basket y el resumen perfecto del tenebroso mandato de Boris Stankovic al frente de la FIBA.

Vuelve el Barça a París, y lo vuelve a hacer con la vitola de favorito. Bien haría en desconfiar, de favoritismos truncados le pueden hablar sus colegas del balompié. Con scooters de media NBA delante, será el gran momento de la temporada sobre todo para Ricky Rubio, es en estos partidos donde deberá demostrar que está a la altura de la mejor liga del mundo. Junto a Rubio el Barça comparece con una buena nómina de jugadores solventes como Lorbek, Morris, Mickeal, Basile… será también (o debe ser) el momento de Fran Vázquez.

Pero no será fácil, se juega la finalísima nada menos que ante el eterno CSKA de Moscú, ocho fases finales seguidas, uno de esos clubes que están hechos de la materia misma de la competición, poco importa que pierda a Messina, que su rival le levantara a Lorbek y Morris o que Smodis no pueda jugar. Es un lobo que solo cambia para transformarse en tigre, y con Holden, Langdon, Kaun o Siskauskas sigue teniendo una plantilla temible.

Por la otra parte del cuadro, Olympiacos y Partizan, o lo que es lo mismo dinero (quién lo iba a decir, pero su presidente Socratis Kokkalis es uno de las grandes fortunas griegas) contra tradición. Guiado por Giannakis (los caminos siempre se vuelven a cruzar) el Olympiacos jugará a la griega, Theo Papaloukas domina el mester de la pausa y lee los partidos como ningún otro jugador en el mundo. Si el año pasado el Olympiacos tenía una de las mejores plantillas de Europa y solo pudo ser apartado de la final por sus vecinos helenos, este año se ha reforzado nada menos que con el mejor base del pasado europeo (mejor incluso que nuestro Ricky), Milos Teodosic y con un desaparecido el año pasado y mucho más asentado esta temporada Josh Childress.

¡El espectáculo está a punto de comenzar, dedicádsela a Montero!





“I have a really, really, really busy summer”

19 04 2010

Palabra de LeBron James, aquel jugador que en el cuarto decisivo de la final olímpica de Pekín suplicó con el gesto de una plegaria a Mike Kryzewski que no lo retirara tras su cuarta falta personal, prometiendo concentración en defensa sin excederse con su superioridad física. “Tengo un verano muy, muy, muy ocupado” viene decir ahora el escolta/alero de los Cavs eludiendo la llamada a filas de la US Basketball para el próximo Mundial de Turquía, cita considerada tradicionalmente de menor rango para los americanos.

No será el único desertor: al rey de Cleveland se le unirán, que sepamos a fecha de hoy, nada menos que Kobe Bryant y Dwyane Wade, o lo que es lo mismo, Turquía no verá al Big Three, el temible tridente que forman los mejores jugadores del mundo, 61 puntos de los 118 que la última versión del Dream Team necesitó para derrotar a España en la final olímpica. Semejante apego a la causa de las principales referencias de la selección ha tenido efectos devastadores en la “clase media-alta”, con dudas en la participación de hombres como Dwight Howard, Chris Bosh… un éxodo que deja las riendas de la selección americana en manos de actores de menor perfil y del talento de Kevin Durant, la última gran noticia de la NBA.

Nada nuevo bajo el sol para selecciones como la americana o la serbia, que han venido tomándose los campeonatos de baloncesto, especialmente aquellos fuera del calendario olímpico, como una distracción menor, acaso un banco de pruebas para secundarios o nuevas promesas, algo trivial comparado con la importancia de la liga, competición a la que consagran esfuerzos y cuidados.

La última en sumarse a esta costumbre ha sido, como parece corresponder a su gozosa condición de campeona, la llamada ÑBA. Parece que el concurso de Pau Gasol está en el aire, y que el tiro entre dependerá más de una cuestión familiar (la sociedad que puede firmar con su hermano Marc) que de la habilidad persuasiva de Sáez y Scariolo. En este caso sin embargo, el compromiso ha quedado acreditado más que sobradamente. Salvo en 2005 Pau nunca ha fallado a su cita, aún a riesgo de perderse parte de una temporada. Los años pasan y las temporadas con los Lakers son largas. Además, si finalmente Pau no está en Turquía no será un portazo a la selección, la puerta quedará entreabierta, por lo menos, hasta los Juegos de Londres dentro de dos años.

¿A qué viene esta entrada en pleno mes de abril, con las semifinales de la Champions a la vuelta de la esquina, el inicio de los play-off NBA y el retorno de Rafa Nadal a la tierra prometida? Hay una noticia estos días que pasa casi inadvertida, no para los aficionados atléticos pero sí para los titulares de la prensa, perdidos entre canguelos y autobuses: Fernando Torres se operará y su presencia en el Mundial queda garantizada. Curioso, el Liverpool en venta, su temporada (ésta y quien sabe si su futuro a medio plazo) pendiente de una plaza en Champions cada vez más lejana, inmerso en semifinales en la Europa League…. y su máximo goleador en el dique seco por lo que resta de temporada.

¿Por qué esta diferencia de compromiso entre el fútbol y el baloncesto? ¿Qué dirían por ejemplo en Argentina si Messi renunciara al Mundial por el desgaste que le supone jugar en un club como el Barcelona? ¿Tanto poder de presión tienen la FIFA y la UEFA para obligar a los clubs a ceder a sus internacionales y tan poco tiene la FIBA? ¿Qué se me escapa?