Una cita con la Historia

6 03 2012

Gol de Rosicky y el Arsenal se pone 2-0 en su partido de octavos contra el Milan…

Este jueves se juega en Old Trafford uno de los partidos más interesantes de toda la temporada, un auténtico examen para los nuevos conceptos que, tras unos inicios algo desesperanzadores en Bilbao, está imponiendo Marcelo Bielsa en el Athletic. Superada con nota la evaluación continua que supone domingo a domingo la Liga, con el equipo a tiro de piedra de los puestos de Champions, llega uno de los momentos de la verdad ante uno de los gigantes con mayúsculas de Europa. Para los más viejos del lugar supondrá la oportunidad de volver a encontrarse en el camino al Manchester United. Hace más de cincuenta años, el equipo entonces de los once aldeanos jugó el considerado “partido más mítico jugado en San Mamés” contra un equipo tocado por la gloria y la tragedia, aquel Manchester de los Busby Babes en que brillaba Duncan Edwards y empezaba a despuntar Bobby Charlton.

El partido tuvo los ingredientes que crean adicción a este juego: nieve, balón y líneas rojas, un marcador abultado con constantes alternativas (5-3)… y aún es recordado por los aficionados que pudieron vivirlo. (Paréntesis: penalti y gol de Van Persie, en media hora el Arsenal se pone 3-0 y con una hora por delante para voltear la eliminatoria). Sin embargo, la fatalidad se cruzó en el camino de ambos equipos: una vuelta trabada, con un campo embarrado y acusaciones de trampas apartó al Athletic de las semifinales; el Real Madrid de Di Stefano en esa edición y el recordado accidente aéreo de Munich, marcaron el final de aquel equipo llamado a marcar una época.

El Manchester es el mejor equipo que uno puede encontrarse, uno de los que dignifican este juego y son capaces de congregar frente al televisor aficionados afines o neutrales en todo el mundo. Es también uno de los primeros adelantados al tiempo en que vivimos que supieron ver en la venta de derechos y el mercado global el futuro económico. Aun hoy, este equipo de entreguerras que sobrevive anclado al talento de dos viejos rockeros que suman casi ochenta primaveras entre los dos (el galés Ryan Giggs y el pelirrojo Paul Scholes) y al estado de forma física y mental de Wayne Rooney es capaz de levantarse y competir cara a cara con sus vecinos pobres del City, hoy los ricos del pueblo. El Manchester es y será, así fue tras la marcha de Hughes, Cantona, Schmeichel, Beckham o Ronaldo. De Gea parece consolidado, del talento de Nani se puede esperar cualquier cosa y en la delantera parecen encontrarse múltiples variantes con la aportación de Chicharito o Wellbeck (ya internacional con Inglaterra).

El Athletic, siempre equipo de aldeanos, presentará orgulloso su modelo en Europa. Quizá no sea casual que en esta época de vacas flacas aparezcan con fuerza los equipos que siempre trabajaron bien su cantera. Hace años el Athletic se afanaba en pescar, sobre todo en aguas guipuzcoanas, olvidando su propio caladero de Lezama, un tiro equivocado que a poco estuvo de llevarle a Segunda División. Hoy, con una política mucho más “autóctona” el equipo ha llegado a dos finales de Copa en cuatro años, además de ser uno de los equipos más reconocidos del momento en España. No sería justo obviar la aportación de Jokin Caparrós sin embargo, aunque con Bielsa este año se ha subido un peldaño. Pero no conviene olvidar que el Athletic tiene unos mimbres excelentes, con una aportación a las futuras selecciones absoluta y olímpica solo superada por Barça o Madrid: Iraola, San José, Javi Martínez, Ander Herrera, ¿De Marcos?, Llorente, Muniaín… son Javi Martínez e Iker Muniaín dos de los jugadores de moda de la Liga española, el primero por su versatilidad central-medio centro, seguido por Barça, Madrid, Manchester… y el segundo porque personifica el nuevo espíritu de este Athletic, un jugador volcánico y diferente, que puede ser indispensable para la olímpica de Londres y que tal vez con Thiago, el propio Javi Martínez y Juan Mata, merecerían hacer doblete en verano.

Mucha suerte y a disfrutar del partido. Aprovechamos este artículo tan futbolero para felicitar al Real Madrid y a todos sus seguidores en su 110 cumpleaños. Como se suele decir, y que cumplan muchos más.

Anuncios




La liga española es una mierda

24 05 2011

Messi, Cristiano Ronaldo, Xavi, Iniesta, Ozil, Casillas, Valdes, Kun Agüero, Mata, Llorente, Piqué, Alves, Carvalho, Marcelo, Xabi Alonso, Villa, Pedro, Di María, Higuaín, Busquets, Benzema…

Una colección de estrellas entre las que se encuentran los mejores jugadores del mundo en la actualidad, y con las que uno creería que una liga nacional debe ser considerada ampliamente como la mejor liga del mundo. Y sin embargo yo no tengo esa sensación. La liga española me parece una basurilla, comparada con otras como la inglesa, por ejemplo. ¿Por qué? Hagamos un repaso:

Zaragoza-Getafe: Lanzamiento de varios balones para interrumpir el juego en los últimos minutos del partido cuando el equipo de casa llevaba un gol de ventaja en el marcador; hay testimonio gráfico de que al menos uno de los balones salió del banquillo del equipo local. Sanción: 600 euros de multa para el Zaragoza.

Sevilla-Villareal: a la vista de que la infracción sale tan barata, este fenómeno volvió a producirse en el Pizjuán. En este caso los tira-balones fueron los recogepelotas del Sevilla. Una vergüenza, pero no la primera protagonizada por estos “chavales” tan majos y tan sevillistas, que ya son famosos por actuar bajo consigna de demorar al máximo la devolución de un balón cuando su equipo va ganando (cuando va perdiendo no pasa ni un segundo cuando hay un nuevo balón en el terreno de juego). La mente maestra de estás marrullerías es el delegado de campo del Sevilla, Cristobal Soria, personaje siniestro donde los haya, pero que cuenta con el apoyo del presidente del club y presunto delincuente, José María del Nido. Lo malo es que parece estar cundiendo el ejemplo en otros campos de España.

-El estado económico calamitoso de los clubes españoles. Sus números no son rojos, son infrarrojos. Lo malo es que socialmente desde las instituciones se les permite mantener semejante nivel de endeudamiento, debiendo dinero a jugadores y otros trabajadores de los clubes en cantidades obscenas. De hecho, de todos los equipos en primera y segunda división, solamente cinco están al día en cuanto a pago de nóminas a sus jugadores. ¡5 de 42! Esto es un cachondeo. En otros países más serios ya se les habría obligado a pagar lo que deben, o habrían tenido que desaparecer.

-Los graves casos de racismo en los estadios de nuestro fútbols, que se multiplican año a año. Ya os hemos hablado de ellos en entradas anteriores, por ejemplo a propósito de los canticos xenófobos que recibió Marcelo en el Calderón, aunque ése no ha sido el único caso ni mucho menos. Ha habido más jugadores negros han sido insultados por su condición de tal en el terreno de juego. Lo peor de todo, es que no parecemos darle importancia a algo tan grave y que nos está dejando en tan mal lugar frente al resto del mundo.

-La esperpéntica pantomima del intento de “huelga” (más bien un paro empresarial) de los clubes para presionar a la hora de recibir más dinero de la LFP y las televisiones y suprimir el partido en abierto de los sábados. Estoy de acuerdo en que se debería repartir más equitativamente el dinero de los derechos televisivos, y que actualmente Real Madrid y F. C. Barcelona reciben demasiado, pero todo esto debe venir de una reflexión serena y profunda y un debate de todos los estamentos futbolísticos ANTES de comenzar la temporada y sin pretender perjudicar un calendario de competición que ya de por sí está cogido con alfileres.

-Unos horarios bochornosos: no es de recibo que en un país civilizado se jueguen partidos a las 9.30 y a las 10 pm. Se está dejando a toda una generación de niños sin poder ver los partidos, u obligándoles a trasnochar, perjudicando gravemente sus hábitos de sueño. Nuestro liga debería programar más partidos a mediodía y a las 3 de la tarde como en Inglaterra, lo cual además ayudaría a que los partidos de La Liga fueran mucho más seguidos en países que hoy en día son lo que representan el mayor auge económico en el seguimiento del balompié, como en Extremo Oriente (China, Japón, etc.). Hay que ser inteligentes.

-La total y absoluta falta de respeto a la competición que mostró el F. C. Barcelona al llegar tarde a su partido ante el Osasuna, lo que hizo que el comienzo del partido se retrasara 45 minutos. No solo eso, sino que en las horas previas el Barcelona presionó a la LFP para que el partido fuera aplazado al domingo, como si por llamarte X tuvieras derecho como club a cambiar a tu antojo fecha y hora de partidos oficiales a tu conveniencia, cuando has sido TÚ el culpable de no poder estar presente en el momento y lugar determinado para el encuentro. Si ésta fuera una liga seria se debería haber sancionado al club catalán, y haberle dado el partido por perdido. Pero parece que aún seguimos viviendo en el país de la charanga y la pandereta.

-El “bipartidismo” galopante que estamos sufriendo en nuestra liga. Nos hemos convertido en la liga escocesa, con dos grandes tumores cancerosos llamados F.C. Barcelona y Real Madrid, que consumen y fagocitan todas las atenciones, energías y pasiones de nuestro fútbol. Es un empobrecimiento lamentable de la competición. 18 equipos empiezan la temporada sabiendo que lo máximo a lo que podrán aspirar es a ser terceros. Nunca antes había visto esto y me da mucha pena. Soy madridista de corazón, pero antes preferiría que mi equipo y su “eterno rival” tuvieran menos posibilidades de brillar en la Champions League, si por contra pudiera disfrutar de una competición nacional de Liga más igualada, con más alternativas, con grandes estrellas mundiales no solo en 2 o 3 equipos, sino en 10 o 12, como ocurría antaño. Aún recuerdo aquellos tiempos en que el Tenerife tenía a Pizzi, el Valencia a Mijatovic, el Depor a Bebeto, Mauro Silva, Djukic y Donato, el Valladolid a Peternac, el Sporting a Julio Salinas, el Español a Raducioiu y Pochettino, el Oviedo a Onopko, la Real a Meho Kodro, el Celta a Gudelj, el Sevilla  a Suker, el Atlético a Penev, Caminero, Pantic , Simeone y Molina, el Zaragoza a Esnáider, Belsué y Poyet,  el Betis a Cuéllar y Vidakovic, el Compos a Ohen, el Albacete a Zalazar, el Athletic a Julen Guerrero… Y así podría estar hasta pasado mañana. En aquellos tiempos podías sentarte a ver cualquier partido de primera, aunque no fuera uno de tu equipo, aunque fueran dos equipos de la parte baja de la tabla, y sabías que ibas a ver a unos cuantos jugadores de gran calidad en cada equipo. Jugadores emblema que le daban a cada equipo un carácter distintivo que hacía la liga más interesante y emocionante. Te involucrabas más. En fin, amigos, comparad aquello con lo que hay ahora, y me diréis la diferencia.

Por todo esto y otras cosas que seguro se me escapan de la memoria ahora mismo, la Liga BBVA se me ha quedado muy deshinchada y falta de interés, más allá de la “carrera de obstáculos” en que se enzarzan Barça y Madrid cada temporada. Y no creo ser el único que se sienta así.