Feliz Navidad desde “Con todas las Aficiones”

21 12 2011

Con esta gran foto, premio UNICEF 2011, que para nosotros representa la analogía de los jugadores levantando una copa en un gran estadio y el pobre niño levantando una televisión (que le muestra sus sueños) en medio de toda esa ruina, os deseamos una feliz Navidad y un año 2012 lleno de alegrías, salud al máximo y sobre todas las cosas…no hacer el mal y ser las mejores personas que podais llegar a  ser.

Un abrazo a todos

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Una fiesta

24 01 2011

Dos historias paralelas. La de un desconocido habitante de la península de Eritrea y la de vuestro amigo al que le gustan los lunes. Dos historias que espero sirvan para reconciliarnos con la esencia misma del deporte puro, algo más necesario si cabe en un mundo tan fustigado en los últimos tiempos como el del atletismo. Durante muchos años alguien pensó en el hombre como instrumento de la ciencia, fin supremo, en su camino a modelar al ser perfecto. Olvidaban que es el deporte, la ciencia, quienes tienen que estar al servicio del hombre. Jamás al revés. Nunca serán menos importantes las plusmarcas, los programas de entrenamiento ni las casas comerciales. Nada más que el compañerismo, el afán por superar nuevos retos y la reivindicación, la reconquista de las ciudades para sus gentes. Sin todas las trampas, los artificios, que el mercantilismo ha impuesto en distintas esferas de la vida, el deporte de alta competición una de ellas, solo queda el sustrato. Y creedme, ahora que lo he experimentado en mis propias carnes, ese sustrato es precioso. Una fiesta.

Azmeraw Bekele comparte con el actual rey mundial del mediofondo algo más que un apellido ilustre. Sin una trayectoria conocida en Europa, el joven etíope (23 años) se presentó el pasado sábado en Santa Pola (Alicante, villa marinera donde se celebra una de las medias maratones más populares de España) después de un viaje de cinco horas en autobús desde la capital de España. Apenas unas horas después (10.30 del domingo), poco más de cuarenta y ocho desde que pisara España por vez primera, se proclamaba vencedor de la XXII Media Maraton de la villa marinera, una prueba que contaba con algún que otro nombre significativo como los de Joseph Kiptoo, tercero en el Mundial de Cross hace un par de años o el medallista europeo Luismi Martín Berlanas, primer español. El etíope batió el record de la prueba, sí, pero ya digo que eso hoy me importa menos, y creo que las agujetas me legitiman algo para opinar al respecto, que la curiosa historia de Bekele, recién llegado como digo a España y sin entender ni media palabra en español ni media frase en inglés.

La otra historia es la mía propia. Supongo que será también la de tantos. Casi ocho mil almas anónimas en la línea de salida. De los cinco continentes. La de quienes llegados hora y media antes de la salida de la carrera con el coche sobrepasando justamente los cero grados (1,5 marcaba el mío) se dan una vuelta para recoger el dorsal, desafían a su propio estómago con un café para combatir el frío, vuelven al coche a realizar el heroico trámite de desguarnecerse de sudaderas y pantalones y se presentan en la línea de salida al ritmo de Carros de Fuego con la conservadora y realista idea en la cabeza de mantenerse en unos 5.30 – 6 minutos por kilómetros para poder acabar dignamente la carrera en la barrera de las dos horas.

Van pasando los primeros kilómetros y la ecuación se cumple. Diríase que un reloj gobierna nuestras piernas, de forma que nos presentamos en el kilómetro cinco en 30.54. El siguiente cinco mil aún lo hacemos más rápido y llegamos al kilómetro diez, prácticamente el intergiro (o eso creía al ir aún con reservas de fuerzas) por debajo de los 58 minutos. Media vuelta y de regreso al inicio, ya regulando sabiendo que queda un mundo. Hasta el kilómetro quince se puede llevar, disfruto. Después, el muro mental en Playa Lisa. No llega el kilómetro 16 y estamos yendo contra meta. Mágicamente se modifica el concepto que al principio de la carrera tenía de lo que son cinco kilómetros. Kilómetro 17 y sigo avanzando contra meta. Y todavía no veo a ningún corredor girando, afrontando la recta por la que ahora transito en sentido contrario. Hasta casi casi el kilómetro 18 no doy la vuelta. Para entonces ya solo (todavía mejor dicho) quedan tres kilómetros. Pero ese último parcial se me hace eterno. El cartel indica Playa del Tamarit. Eso quiere decir que si no se han llevado alguna playa, todavía me quedan la Gran Playa y la Playa Lisa. Reduzco más el ritmo, casi voy andando haciendo ademán de mover los brazos. Pero el apoyo de la gente en Santa Pola hace imposible rendirse. Y así pasan los kilómetros 19 y 20, se me va el promedio a 6.15. Una última curva, una recta más y fin del trayecto.

2.12.41. En mi vida había corrido durante tanto tiempo. Y volveré. Sé que volveré, que bajaré de las dos horas. Y si no, tampoco me importa. Por una vez lo importante es participar. De esta fiesta.





Sobre fumar en los estadios

20 01 2011

Siempre he odiado todo lo que tiene que ver con el mundo del tabaco, desde el olor que desprende, hasta la industria en sí. Pero sobre todo la falta de consideración que tienen los fumadores (no todos) hacia los que no lo somos. Muchos de ellos no dudan en encenderse un “piti”, en cualquier lugar, tenga o no gente inocente (de fumar) al lado. En un momento dado llegué a tomar la decisión de no salir de fiesta por no tragarme el humo, y antes de eso tomé la determinación de nunca ponerme jerseys (en los pubs) por mucho frio que hiciera, ya que las consecuencias para la prenda en cuestión son letales (todo el mundo sabe que no puedes estar metiendo constantemente este tipo de prendas en la lavadora). Y eso de caminar por la calle tranquilamente y de repente aparecen dos chimeneas andantes que te obligan o a cambiarte de acera, o a incrementar el ritmo para adelantarles, con lo que te sigues tragando todo el humo, aunque yo suelo mantener la respiración cuando paso a su lado. Por no hablar de los que a mitad de comida se encienden un cigarreto sin preguntar si molesta.

Obviamente se deduce que estamos totalmente de acuerdo con la ley anti-tabaco, pero aún así nos parece demencial, que se permita fumar en los estadios, ya que se considera una superficie abierta, cuando los parques también lo son y allí no se deja fumar. ¿Donde radica la incongruencia? Muy facil: en un parque puede haber jugando de 6 a 10 niños una tarde, no obstante, en un campo de fútbol pueden llegar a censarse más de 3500 (en un campo de 20000 personas), a ese nada desdeñable dato le sumas que no hay nada más antagónico que fumar y deporte, y ya tienes 3501 razones para dejar de fumar en los estadios.

Que el típico “smoker” se saque el puraco y te toque delante o al lado, es de lo peor que te puede pasar en un estadio y más cuando cerca hay niños de por medio, y eso cuando es un puro, pero yo he llegado a ver a gente fumando porretos.

Desde “Con todas las aficiones” rompemos un lanza en favor de radicalizar aún más la ley anti-tabaco, es decir, sin medias tintas, y con criterio.

Si está prohibido consumir bebidas alcohólicas en los estadios y en las calles, que también se prohiba fumar, ya que esto sí que perjudica a segundas personas. Los que quieran fumar, que lo hagan en sus casas, y si ellos quieren perjudicar a sus familias y a sí mismos, adelante; pero el resto de la humanidad no tenemos la culpa.

PD. Lo mismo decimos para las playas.

Para que seáis un poco más felices, y hagáis un poco a los demás:

http://www.youtube.com/watch?v=eiVmnjIEKS4&playnext=1&list=PLD91D218AFE83E244&index=7

“Dejar de fumar, por favor”





Aquella noche de julio…

22 12 2010

… en Johannesburgo condicionará sin duda todos los resúmenes deportivos que del saliente año se hagan. En un país que ya había alcanzado cotas impensables hace poquísimos años como la Copa Davis, el Mundial de Fórmula Uno o incluso algún anillo de campeón de la NBA, que ya había sido campeón del Mundo en otras disciplinas como baloncesto o balonmano, solo faltaba por superar el atávico trauma con su primer deporte. Generación tras generación (estamos hablando del país de Luis Suárez, de Gento, de Amancio, de Butragueño o Guardiola) volvía cada cuatro (en el mejor de los casos) años a casa con el ánimo torcido, muchas veces en medio de ambientes muy enrarecidos, tropezando siempre con la quijotesca sensación de haber luchado contra molinos, ya fueran árbitros húngaros o egipcios, ya fueran rondas de penaltis o  grandes cantadas, que se nos hacían gigantes. Austria 2008 supuso el punto de inflexión en esta triste relación de España con los campeonatos, mutando, al son marcado por dos de los grandes entrenadores de nuestra historia, pero sobre todo, por el éxito de los conceptos futbolísticos que están a haciendo a nivel de clubs del Barça la referencia en este punto de la historia, el victimismo histórico por la felicidad futbolística. Felicidad que tuvo como todos sabéis su máxima expresión aquella noche de julio y que ha empequeñecido otras conquistas con menor calado mediático pero también dignas de contarse aquí.

A nivel individual, y fuera del fútbol y de la pareja Xavi – Iniesta (Dolce & Gabbana, Victorio & Lucchino) han sucedido acontecimientos alrededor de los cuatro o cinco nombres que a todos nos vendrían a la cabeza: Gasol, Nadal, Lorenzo, Alonso y Contador, con mayores o menores dosis de fortuna. Empecemos por Pau, coronado nuevamente como Emperador del Mundo con su segundo anillo NBA. Su ausencia de una Selección que cayó en Turquía ante la latente amenaza serbia le ha llevado a empezar su cuarta temporada en Los Ángeles a un nivel espectacular. En casa, en Europa reinó el Barça merced al crecimiento de un Ricky que sin embargo se mostró más dubitativo en el verano turco, y de un superequipo al que sin embargo el Caja Laboral en su enésima reconversión con San Emeterio como heredero de los Bennett, Nocioni, Scola fue capaz de levantar la Liga.

Nadal volvió a ser Nadal todo el año, vengando su derrota en la arcilla de París ante su verdugo del pasado año, el sueco Soderling, un título que marcaba el inicio de un posible Grand Slam si finalmente consigue llevarse dentro de un mes su segundo abierto en Melbourne, camino salpicado por alguna actuación memorable, como el partido en semifinales de la Copa de Maestros ante el escoés Murray. Impensable para agoreros pronosticadores prematuros de su declive en épocas recientes. Nadal – Federer, queda guerra para rato.

Por otra parte, quedarse solo con el enorme pique Lorenzo – Rossi, con victoria para el mallorquín, sería teriblemente injusto para todo lo bueno que ha sucedido este año en los Mundiales de Motociclismo. Si bien es el primer triunfo de un piloto español en la categoría GP (Àlex Crivillé lo fue en 500 cc), ha habido muchas más grandes noticias, desde la madurez de un Pedrosa que, no olvidemos, ha sido el segundo clasificado, hasta la irrupción de un Marc Márquez al que algún día quizá veamos conquistando mundiales de superior cilindrada. Lorenzo, Márquez y Elías, como vencedores, y Fernando Alonso con la consideración del resto de compañeros (Vettel incluido) como mejor piloto del año son las caras de una moneda que este año ha sido de oro en el motor español. La cruz, lamentablemente, la puso el 5 de septiembre la trágica muerte del japonés Tomizawa.

Alberto Contador ganó (o no, su incidente con el filete de clembuterol aún no está resuelto) el Tour de Francia más aburrido de los últimos años (dudoso honor que supongo batirá la edición del año 2011), un Tour tan insulso que puestos ahora a recordar, solo deja aquella espinosa avería de la cadena del pequeño de los hermanos Schleck camino de Balès, pero que no niega la tremenda de superioridad de Contador y Andy (liga escocesa, ¿les suena?) sobre el resto de corredores. Apasionante fue sin embargo la lucha sin cuartel de David Arroyo ante Ivan Basso y Vincenzo Nibali por conquistar la maglia rossa. Precisamente fueron los dos italianos quienes se llevaron las rondas italianas y españolas. Después, claro, el eterno ruido en torno a este deporte.

Sí, el dopaje, la lacra que viene persiguiendo a cierta parte del deporte español desde hace algún tiempo, golpeó con una virulencia nunca vista en este país a su más insigne atleta, la palentina Marta Domínguez (insisto en mi entrada anterior, con todas las cautelas del mundo), envolviéndola en lo que se ha llamado Operación Galgo, trama vinculada con actividades siniestras, como tráfico de sustancias dopantes o blanqueo de capitales). Dejemos a la justicia actuar y analicemos, que es de lo que trata este blog, la temporada. Sin Juegos ni Mundiales el interés de estas temporadas lo tenemos en los Campeonatos Europeos de Barcelona, con el francés Lemaitre y el británico Mo Farah como grandes estrellas, la sensación de falta de un relevo más solvente a la generación de Reyes Estévez, Marta Domínguez, Chema Martínez (plata en Maraton) y la reconquista, eso sí, de la distancia reina del mediofondo, los 1.500 m por Arturo Casado y Nuria Fernández.

Todo esto, pero también la contrarreloj en las alturas entre Edurne y Pasabán y Oh Eun-Sun por ser la primera mujer del mundo en conquistar los catorce ochomiles, la presencia de Barça y Ciudad Real en la Final Four de Balonmano, ese martillo pilón llamado Pacquiao, o los recientes oros de Mireia Belmonte en los Mundiales de Dubai, nos deja el 2010. Y como se suele decir en estos casos, no están todos los que son, pero son todos los que están. O algo así.

Os esperamos muy pronto. Felices Fiestas.

Hoy no voy a poner enlace de ningún vídeo musical, pero os dejo con una recomendación por si queréis, de alguna forma, contraprogramar a la Navidad: Balada Triste de Trompeta, la última de Álex de la Iglesia. Carlos Areces, literalmente, se sale.





El mapamundi de Lula

8 12 2010

Cuando Pekín traspasó el testigo olímpico a Londres después de haber organizado los hasta ahora mejores juegos de la historia, una palabra circulaba por todos los corrillos influyentes de entonces: sostenibilidad. Efectivamente, después de la megalomanía mostrada por el emergente gigante asiático y atisbando los primeros coletazos de una crisis que sigue azotando al mundo, el máximo organismo rector del deporte viraba radicalmente su rumbo, apostando a partir de ese momento por candidaturas con escaso impacto económico, armoniosa compatibilidad con la vida de la ciudad y posibilidades de aprovechamiento futuro de instalaciones. Londres 2012 encajaba perfectamente, o por lo menos así supieron vender sus promotores (Sebastian Coe al frente) esta nueva política del COI.

Bajo estas premisas redactaba Gallardón la candidatura de Madrid para los Juegos de 2016. La de Madrid era una candidatura relativamente barata, con escasas necesidades de inversión en nuevas infraestructuras y una cultura deportiva suficiente para absorber todas las nuevas instalaciones. Una apuesta segura, con las máximas puntuaciones en los informes previos. Todas estas bondades no le valieron sin embargo el día de la verdad, bastó la simple presencia arrolladora del presidente brasileño, uno de los grandes líderes del mundo exhibiendo un mapamundi en el que América del Sur aparecía huérfana de Juegos Olímpicos. El resto ya lo conocemos: Rio fue designada organizadora de los Juegos de 2016 y Madrid tendrá que volver a esperar mejor fortuna en próximas ediciones.

Hasta aquí la explicación objetiva de los hechos. Dada la rotación continental Europa – Resto del mundo, y la constatación de que países no tradicionales pueden organizar exitosamente eventos de esta dimensión no sería extraño pensar que la de Brasil fue una elección justa. Sin embargo, y respetando siempre la presunción de inocencia, hay motivos para dudar de los, digamos, “otros motivos” que están guiando tanto al COI como a la FIFA en las elecciones de este milenio.

Repasemos: una vez saldada la “deuda histórica” con África y concedidos (hace cinco años) los Juegos de la sostenibilidad a Londres para 2012 vendrá el Mundial de Brasil en 2014 y los Juegos de Invierno en Sochi. De esta forma, Brasil se convertirá a mediados de la próxima década en el epicentro universal de los grandes eventos deportivos celebrando en dos años Mundial y Juegos de verano. No conviene dejar de lado en este análisis el hecho de que Brasil sea en estos momentos uno de los países del mundo con mayores tasas de crecimiento. ¿Era por tanto un mapamundi simplemente olímpico el de Lula o había algo más tras la tramoya?, ¿sería un mapamundi financiero? Unos pocos meses antes del Mundial de Brasil, los rectores del COI decidieron llevar los Juegos de Invierno a orillas del Mar Negro, desechando candidaturas más convencionales como la de Salzburgo.

La reciente designación de las futuras sedes de 2018 y 2022 apunta en la misma dirección, que es la contraria a la proclamada sostenibilidad proclamada hace años. Rusia (país eso sí heredero de una larga tradición futbolera e ignorado desde tiempos inmemoriales) volvió a apelar, por boca de Vladimir Putin, al mapamundi, al proverbial olvido para con los países esta vez del telón de acero. ¿Suficiente argumento para contrarrestar a las candidaturas de Bélgica – Países Bajos, Inglaterra o España, todas ellas con excelentes comunicaciones y amplios catálogos de estadios cinco estrellas? La candidatura rusa presenta a fecha de hoy como joya de la corona el moscovita estadio de Luzhniki. Es el único estadio que no va a necesitar reformas para el Mundial. El tártaro Rubin Kazan necesita algún retoque. Del resto de estadios, no se ha puesto aún la primera piedra. Y eso va a costar muchos rublos. Por no hablar de la necesidad de mejora en las comunicaciones en un Mundial que se jugará con distintos usos horarios. No es sostenibilidad, sino todo lo contrario, lo que inspira la presencia del magnate Abramovich el día de autos. Insisto, el resto de candidaturas, no solo la española reforzada por el Mundial, necesitarían muchísima menos inversión, menos dinero a gastar en tiempos difíciles. Pero, he aquí el nudo gordiano de la cuestión: ¿se trata de evitar el dinero a gastar o de maximizar el dinero a ganar?

Qatar 2022 constituye el cenit de esta nueva forma de concebir el rectorado FIFA: un país con ninguna tradición futbolística, y con todo por hacer, incluso estadios que se construirán con la esperanza de desarrollar alguna tecnología que transforme las altas temperaturas del verano qatarí en energía para refrigerar los estadios. La idea de la candidatura, que sobre el país no quede piedra sobre piedra de estos estadios, ya que los mismos deberán ser desmontables y transportables a otros puntos del mundo. Apasionante quizá para el mundo de la ingeniería, pero por lo menos discutible, siento discrepar con voces más autorizadas como las de Pep Guardiola o Zinedine Zidane, desde el deportivo, no digamos ya el económico. Si Rusia 2018 será el Mundial de los rublos, Qatar 2022 será el de los petrodólares.

Gracias a todos por estas 30.000 visitas, seguiremos intentando mejorarnos cada día.

Os dejo con Janelle Monae, dicen de ella que va a dar mucho que hablar en los próximos años:

http://www.youtube.com/watch?v=lqmORiHNtN4





La última sonrisa del Emperador

9 11 2010

Haile Selassie I fue el último de los grandes reyes del mundo. Depositario de una tradición dinástica legendaria, fundada hace 30 siglos por el mismísimo Rey Salomón, el ras Tafari fue Emperador de Etiopía durante buena parte del siglo pasado, con el breve paréntesis forzado por los tanques de Mussolini. Su desaparición, la disolución de su reino en la revolución socialista, significó también el ocaso de los reinos del Mundo Antiguo. Bandera del panafricanismo, fue elevado a la categoría de divinidad por Marcus Garvey, quien vió en el Rey de Reyes y Señor de Señores al Cristo Negro que profetizaba el Kebra Nagast.

Miembro de la guardia imperial del Emperador fue Abebe Bikila, protagonista de una de las historias más famosas de los Juegos Olímpicos y hasta hoy único bicampeón de la prueba del maraton. Fue en 1960, cuando los Juegos se disputaban en Roma, ciudad a la que las tropas fascistas llevaron el obelisco de Axum, símbolo nacional etíope, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Bikila se presentó junto con su hermano descalzo. No solo ganó la prueba, sino que batió el record del mundo (2h 15′ 16”). Hizo algo más: estableció el idilio de esta nación africana con las pruebas de fondo.

Bikila fue junto con Emil Zatopek el gran fondista del siglo pasado. Hasta la llegada de otro pequeño príncipe etíope al fondo: Haile Gebreselassie, quien además del gran parecido en el nombre guarda otra similitud con el monarca: su absolutismo. Su dominio incontestable. El reinado de Gebre en el 10.000 ha sido el más prolífico en la historia del fondo mundial. Dos oros olímpicos y cuatro mundiales en la última década del siglo pasado construyen un palmarés inalcanzable. O al menos eso pensábamos hasta la llegada de su heredero Kenenisa Bekele,quien nos obligará nuevamente a redefinir los límites. Pero Gebre sabía que en Etiopía veneran por encima de todas a la prueba del maraton, así que forzado en parte por la irrupción de su pujante compatriota, decidió dar el salto a la prueba reina en 2004. Para el recuerdo eso sí, su último 200 en la final olímpica de Sydney ante su rival de siempre, Paul Tergat: http://www.youtube.com/watch?v=5D56ZAvcxN0

El transitar de Gebreselassie por los 42.195 metros ha sido agridulce. Si bien es el actual recordman de la disciplina (2h 3′ 58” Berlín 2008) su renuncia en Pekin aduciendo el alto grado de contaminación de la capital china fue un mazazo, y acaso el anuncio del inexorable declive. El km. 25 de el pasado maraton de Nueva York, al paso por el Queensboro Bridge, fue el punto final de la carrera del gran etíope en la alta competición, la última sonrisa del Emperador.La victoria, eso sí, para Gebremariam, súbdito etíope. La leyenda continúa. A partir de ahora, la lucha por una vida más digna para su población.

http://www.youtube.com/watch?v=RVNqV2i_szw





Premio Príncipe de Asturias, bienvenidos a la tómbola.

8 09 2010

Siempre me he preguntado, qué tipo de valor se le debe de dar a este tipo de premios, y qué tipo de valor quieren darle los que lo conceden y a los que se lo conceden. Sé de buena tinta, que estos premios quieren ser, o pretenden ser algo así como el “Nobel” del deporte…nada más lejos de la realidad.

Lo primero que debes tener es un criterio fijo, y no repartirlos a distro y siniestro, y con un caracter más bien nacionalista; ya que si son unos premios otorgados al mejor deportista español del año, se coherente y hazlo simpre así; si son unos premios a una trayectoria, hazlo simpre así, y si realmente son unos premios internacionales al mejor deportista del año, hazlo siempre así.

Con esto no quiero decir que los que lo han ganado no lo merezcan, tan solo que son unos premios totalmente incoherentes y para que nos demos cuenta de ello vamos a ir poco a poco con los ganadores:

En 1990 lo gana Sito Pons, y luego resulta que no lo tienen, ni Doohan, ni Crivillé, ni Valentino Rossi.

En 1994 lo gana Martina Navratilova, que había ganado su últim Grand Slam en 1990; habiendo grandísimas tenistas a lo largo de la historia, que se han quedado sin galardón, y de repente en 1998 se lo dan a Arnatxa Sánchez y en 1999 a Steffi Graff, muy grande Arantxa, pero incomparable con esos 2 monstruos, y menos que le den el galardón antes a ella que a Steffi.

En 2005 le dan el premio a Fernando Alonso, cuando aun no había sido campeón mundial, y corredores como Senna, Fangio, Fitipaldi, o Schumacher lo echaban en falta en su palmarés, en el año 2007 compensaron este agravio con el bueno de Michael.

En 2008, el codiciado premio fue a parar a las manos de Rafael Nadal, siendo el primer tenista masculino que gana el premio de los premios del deporte, yo creo que sobran las palabras si escribo estos nombres: Sampras, Agassi, Federer, McEnroe, Bjorg, Lendl.

En 2006  ganó las selección española de baloncesto, cuando ni tan siquiera el Dream Team de Barcelona 92 tiene ese galardón. En el recuerdo  quedan equipos imborrables como aquellos Lakers y Celtics de los 80, los Bulls de Jordan, o las selecciones míticas de Yugoslavia de Kukoc y Petrovic, o la URSS de Sabonis.

Por último en 2010 el testigo lo ha recogido la selección Española de fútbol; Brasil, ya consiguió el Príncipe de Asturias en 2002, pero…¿ Qué pasa con Argentina, Uruguay, Inglaterra, Francias, Alemania, e Italia?. ¿Cuántas selecciones españolas han sido campeonas del mundo antes?: Fútbol sala, tenis (copa Davis), Balonmano, Waterpolo, Hockey patines, natación sincronizada, triatlón, natación, judo, vela, kitesurf, etc…

En fin, en el tintero quedan nombres como Jordan, Tiger Woods, Usain Bolt, Edurne Pasabán, Mohamed Alí, Magic Johnson, Pelé, Maradona, Cruyff, Nadia Comanecci, FC Barcelona de Balonmano, David Meca, Phelps, Thorpe, Gisela Pulido, Morcelli, Tony Hawk, Spitz, Jesse Owens, Eddy Merckx, Sebastian Loeb, Bekele, Marc Coma, Jonah Lomu, Justine Henin, Miriam Blasco…

Esta noche seguiré abriéndome la cabeza hasta dar con la fórmula de la elección de los premios…seguro que los que la inventaron viajan siempre en aviones diferentes.