El verano de la Union Jack

9 07 2012

Superada ya la dulce resaca de la Eurocopa, que confirma a la selección española de fútbol como indiscutible referente histórico, en puertas aún de añadir a su trébol nuevos hitos, como intentar plantarse dentro de dos años en Brasil completando el repoker con el oro olímpico y la próxima Confecup, nos plantamos en el mes de julio, tradicional coto del Tour de Francia. Un Tour de Francia un tanto desnaturalizado al no poder contar con la presencia de los dos teóricos mejores ciclistas de los últimos años (que se citarán en una apasionante Vuelta a España), y que parece estar confirmando en estas primeras jornadas los pronósticos de los especialistas: el Tour habla inglés. No el inglés de acento tejano de hace unos años del antiguo US Postal/Discovery Channel, sino el más puro acento británico de la cadena Sky. Y lo hace en el verano en que Londres albergará los JJOO. Lo británico esta de moda. Estamos sin duda ante el verano de la Union Jack.

A priori este Tour estaba destinado a ser un duelo bajo el sol entre el ex-pistard Bradley Wiggins y el veterano Cadel Evans. El primero, avalado por una espectacular trayectoria en 2012 (París-Niza, Romandía y Dauphiné) y su imparable progresión desde que en 2009 comprobó con un cuarto puesto en el Tour que tenía algo más que un sextuple medallista olímpico en pista en las piernas. Desde entonces, la máxima obsesión de la planificación ciclista británica ha sido convertir a Bradley Wiggins en el primer ganador británico del Tour de Francia, para lo cuál no ha faltado ni el dinero de Rupert Murdoch para hacer del Sky el US Postal de esta época (Froome, Rogers, Porte o Boasson Hagen son algunos de sus gregarios) ni los científicos métodos de entrenamiento llevados a cabo por la escuadra inglesa.  Por su parte Evans llega como el vigente campeón, con sus valores de capacidad de sufrimiento, conocimiento de la carrera y regularidad en todos los terrenos ya conocidos.

A la fiesta se ha unido, por lo visto en estos primeros días, el “keniata” Chris Froome (hijo de un diplomático inglés de servicio en Nairobi), un ciclista que ya dejó una magnífica impresión y duelos con Juanjo Cobo para el recuerdo en la última semana de la pasada Vuelta de España, con exhibiciones en Salamanca o Peña Cabarga y que finalmente acabó superando en el podio a su patrón Wiggins, anticipando en Madrid cuál iba a ser el orden mundial del ciclismo que venía. Remitía entonces y casi que también lo hace ahora Froome al Ullrich del Tour del 96, sobrado lugarteniente de su líder (entonces, Rijs). ¿Cuál sería el papel de Froome de correr en otro equipo y ser rival de Wiggins? Ociosa pregunta, vista la cartesiana rigurosidad del equipo Sky en la que todo está milimétricamente preconcebido en la línea de salida de la etapa. El proyecto (tenebrosa palabra, cuando hablamos de ciclismo, no mentemos la soga…) de Sky, el proyecto británico (es una cuestión de estado) es que sea el ex-pistard quien se lleve el triunfo final en París. La implacable demostración de la aplicación de su método la pudimos ver en la subida a Belles Fries: una actuación que trajo a la memoria las aburridas exhibiciones de los tiempos de Lance Armstrong.

Un ciclismo distinto, más acorde con estos tiempos, que algunos durante los años de Contador creímos temporalmente desterrado. Entonces las siestas de verano eran menos siestas.

 





Se busca patrón* (Capítulo I)

5 05 2012

El Giro de Italia busca patrón. Ausente el campeón* desprovisto además de su valioso triunfo el año pasado (en una decisión inédita del TAS, por más culpable* que fuera en el Tour 2010, el Tour de la cadena en el Port de Balès, Alberto no registró ni un solo positivo durante toda la carrera italiana), las carreteras italianas brindarán a los ciclistas italianos, son Scarponi y Nibali a la cabeza, la oportunidad de reconquistar su carrera. La del verano de 2012 va a ser una temporada ciclista extraña, toda vez que la de primavera coloca a Tom Boonen, con su cuarta París-Roubaix o su tercer Tour de Flandes entre otras, como referente en las clásicas.

Serán un Giro y un Tour que buscarán nuevo patrón*, con el puesto vacante hasta la Vuelta en agosto de Alberto Contador, y el abismo entre el pinteño y el resto de los mortales: a su máximo rival el luxemburgués Andy Schleck no se le recuerda protagonizando etapa emocionante alguna, Cadel Evans parece algo mayor para discutirle el trono a nadie, los británicos Wiggins y Froome parecen más centrados este año en sus Juegos Olímpicos que en el circuito, el propio Alberto volverá en la Vuelta dispuesto a demostrar quién es el verdadero patrón… nadie de estos outsiders figuran en la lista de salida del Giro en Dinamarca, así pues parece una carrera reservada a la segunda unidad del pelotón mundial.

¿Quedan por tanto argumentos para intentar sintonizar algún canal e intentar seguir este Giro? Pues a pesar de todo, sí: la recurrente disputa Italia (Scarponi, Nibali, Basso)-Resto del Mundo (Kreuziger, Rujano, españoles) o la emoción del retorno al siempre temido Mortirolo, una Cima Coppi en los más de dos mil setecientos metros del Passo dello Stelvio, el primer capítulo en esta búsqueda de la definición del nuevo orden mundial del ciclismo hacen de este Giro algo más que la edición post-2011. El Giro de esa edición forma parte del panteón de grandes carreras del ciclismo moderno, junto con las ediciones del 94 o el 98.

Si en el 94 los organizadores tuvieron la osadía de unir en una misma etapa las subidas a Stelvio y Mortirolo, dando la alternativa a un joven Marco Pantani o en el 98 el propio Pirarta disputaba una de sus más bellas gestas contra Pavel Tonkov en las duras rampas del Plan de Montecampione, la edición del año pasado, marcada por la subida al Etna en la primera semana, contó con una trilogía dolomítica infernal con los finales en Glossglockner, Zoncolan y Gardeccia, con un protagonismo inesperado de dos hombres de Euskaltel, Igor Antón (Zoncolan) y Mikel Nieve (Gardeccia), en la que se ha dado en considerar la etapa más salvaje del ciclismo moderno, con más de 6.000 kilómetros de desnivel acumulados en un único día.

Acudirá Mikel Nieve este como jefe de filas de la combativa Euskaltel, y será uno de los hombres a seguir, junto con los otros dos líderes, Beñat Intxausti (Movistar), avalado por su reciente éxito en la Vuelta a Asturias, y Quim el “Purito” Rodríguez, quinto el año pasado. Una nueva generación de líderes que busca empezar a gobernar un nuevo tiempo. Un nuevo tiempo en el que el ciclismo, de nuevo, busca patrón*.





Morts de rire

9 02 2012

“La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son”. Winston Churchill.

Por increíble que parezca, ha habido una noticia con más trascendencia que la sanción a Contador esta semana. No, no ha sido la exclusiva de las fotos del Mou futbolista autor de un hat-trick en Copa con la que el diario adalid de la diversidad deportiva española abría edición ayer. Se trata de la polémica desatada a raíz de una parodia en Canal Plus Francia en la que varios guiñoles representaban a iconos del deporte español como Nadal, Casillas o el propio Contador aparecen con grandes jeringuillas, lo cual abre varios ejes de debate:

¿Es justa la sanción a Contador? Objetivamente, Alberto dió positivo por clembuterol, sustancia exógena (no la produce el cuerpo, en ningún caso) prohibida. La norma establece prohibición absoluta, no habla de pesos mínimos. Así pues, y aún considerando que ante casos precedentes hubiera sanciones más favorables, cabía esperar la posibilidad de sanción. Ahora bien, ¿está prohibido circular dentro de la ciudad a ochenta kilómetros por hora?, ¿debe esperar el culpable de tal infracción una pena de seis años de cárcel por vulnerar la ley de tal forma?

Alberto Contador dio positivo durante el Tour de 2010, Tour cuya victoria sobre el menor de los Schleck cimentó básicamente por un error mecánico de Andy subiendo el Port de Balès. Siempre según su versión, tras consumir carne contaminada por la sustancia maldita. El fallo del TAS se sustenta sobre la imposibilidad de Contador de demostrar su inocencia, reconociendo explícitamente que tampoco pueden demostrar culpabilidad/voluntariedad en la ingesta. Esto es, se ha condenado a alguien por no poder demostrar su inocencia. Y se le ha condenado con especial enseñamiento, no solo se le quita el Tour de 2010, sino que se le despoja de todas sus victorias desde el inicio de la sanción, incluido el hermoso Giro del año siguiente, Giro en el que como líder varios días, se vio obligado a pasar diariamente por los colmillos de los vampiros, además de imponérsele una sanción que representa el 70 % de su sueldo anual. Se le priva de la posibilidad de reeditar ambos triunfos esta temporada y, en el colmo del refinamiento, la sanción concluye solo un día después de los Juegos Olímpicos de Londres, en los que por tanto no podrá participar.

¿Hay alguna oscura voluntad detrás de esta sanción? A título particular, y esto no es más que simple opinión, no suelo creer en campañas, conspiraciones, sino más bien en incompetencia, derivada en muchos casos del clientelismo orgánico imperante en diversos comités, agencias, tribunales. Una lectura del fallo no puede ser más elocuente al respecto. Sí que pienso que a Contador pueden haberle perjudicado especialmente su condición de número uno del ciclismo mundial y las presiones del expresidente Zapatero en su favor. La primera porque castigar al referente tiene siempre algo de educativo para con el resto de la grey (algo que siempre ha considerado tremendamente injusto, porque de lo que se trata es de que el infractor reciba un castigo justo, no ejemplarizante) y la segunda porque los jerarcas suelen tolerar de mala gana intromisiones en su parcela.

¿Está legitimada Francia para ridiculizar de tal forma el deporte español? Es discutible. Bien es cierto que a Francia no le tembló el pulso en su momento a la hora de excluir a su escuadra más potente en el Tour del 98 (el Festina del bravo Richard Virenque), pero también son extrañas las circunstancias que rodearon las muertes de Anquetil, con el páncreas reventado, o Fignon, de forma prematura. El auge español en los últimos años puede venir explicado por otros muchos factores, el primero de ellos, la recogida de todo lo sembrado con motivo de las Olimpiadas del 92, en cuanto a organización, infraestructuras, planes… por lo demás, no creo que las selecciones nacionales de fútbol o baloncesto españolas sean superiores físicamente a las francesas.  La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser, dijo Churchill. El humor, los consuela de lo que son. Tal vez no se trate más que de eso. Quizá se estén autoparodiando a ellos mismos los vecinos del norte, incapaces de disfrutar con sus Lemaitre, Benzema o Karabatic, obsesionados con Gasol, Casillas, Nadal o Contador.

 





Breves Estivales (Polideportivo)

6 08 2011

  • Tenis:

Rafa llega a Montreal para iniciar su preparación para el US open 2011. Según Tío Toni, ha ido poco a poco en su recuperación física y en su puesta a punto para la temporada americana de pista dura. Sin querer forzar para evitar riesgos. A priori Djokovic será el gran favorito, pero la moral está alta en el bando del mallorquín. También está muy interesado en participar en la Copa Davis. Jugamos ante Francia en casa, así que a priori no deberíamos tener problema en llegar una vez más a la final este año. Debemos rezar para que nuestro rival sea Argentina (aquí), y no Serbia (allí). El de Belgrado es un coco.

  • Formula 1:

Hamilton está a 88 puntos de Vettel. Alonso a 89. Y quedan 8 carreras por disputarse. ¿Hay campeonato? Yo diría que no. El Red Bull de este año, a parte de ser el coche más rápido de largo, es mucha más fiable que en años anteriores: un caballo ganador. Alonso debe aspirar a ganar cuantas más carreras pueda mejor, de cara a su palmarés. Y hay que ir preparando el Ferrari de 2012. Mejor que se pongan las pilas en Maranello, porque en estos últimos años tipos como Ross Brown o Adrian Newey les están pintando la cara a los del Cavallino.

  • Ciclismo:

Tour soporífero y sin nada destacable. Los Schleck no han estado bien, y Contador tampoco, quizás porque al no saber seguro si podría correrlo, se volcó demasiado en preparar el Giro, y ha llegado al Tour falto de fuerzas. El Giro por cierto, competición de mucho mayor nivel competitivo que el Tour en estos últimos años, aunque sea la ronda gala la que retenga aún el máximo nivel de prestigio. En Francia, al de Pinto se le empezó silvando, pero terminaron por aplaudirle. Sintomático.

  • Baloncesto:

Esperando con ansia el comienzo del Eurobasket. A ver de qué son capaces Gasol e Ibaka juntos. Interesante también la situación en la NBA, con el lockout. ¿Qué harán las superestrellas de la liga americana? ¿Confiarán en que la competición se retome dentro de unos meses, o probarán suerte en alguna liga europea o incluso con China? Según ESPN, 22 jugadores NBA ya han tomado este último camino: 7 a Italia, 3 a Turquía, 3 a Francia, 2 a Israel, 2 a Rusia, y con 1 tenemos a Grecia, Alemania, Serbia y Lituania. Sorprende no ver a ningún equipo español pujando por jugadores NBA de momento. ¿A qué creéis que es debido esto? Este puede ser un río revuelto (del tamaño del Amazonas) donde más de un pescador avispado puede sacar buenas ganancias.





#del15MaWembley

24 05 2011

(I) El volcán

Con la que está cayendo en el mundo y que una de mis máximas preocupaciones a hores d’ara sean los efluvios de cierto volcán de nombre impronunciable en un país perdido. ¿Habré vuelto a morder un anzuelo del sistema para mirar hacia otro lado? Quizá resulte frívolo en este nuevo mayo revolucionario despistarse con algo tan efímero como la gloria futbolística, máxime con la derivada de la competición más aristocrática y elitista de cuantas se celebran. Si un Mundial, trapicheos FIFA aparte, supone una fiesta de encuentro interplanetario (sic), un torneo Sub-21 el descubrimiento de nuevos talentos o la Copa Libertadores la plataforma de despegue para mostrar al mundo el orgullo de los esquilmados países sudamericanos, la Copa de Europa, colonialista, capitalista, representa como ninguna otra competición la hegemonía perdida por Europa en todos los demás ámbitos. Pero el corazón tiene razones que la razón no alcanza a comprender y en cualquier caso, este no es un blog de política, sino de deporte.

Vuelve una final de la Champions a Wembley, un santuario especialmente feliz para Barça y Manchester, los equipos que mejor han llegado a comprender los intrínguilis de la competición en los últimos años. Para el Barça significaba inaugurar una nueva época en la que desterraron su fatalidad y victimismo histórico. Volver a Wembley supone rubricar los veinte años más gloriosos de su centenaria historia en el lugar donde empezó todo. Para el Manchester quizá significó algo más. Fue en Wembley donde un equipo dirigido por Matt Busby (el Ferguson de entonces, tuve ocasión de vivir en directo la final de Roma y cuando los jugadores del Manchester salían al campo toda la parte de la grada inglesa configuró un mosaico en rojo y blanco en el que se leía: FOR SIR MATT. Fue algo emocionante) en el banco y con Charlton y Best en el campo, desterró la melancolía por la pérdida de una generación irrepetible en Manchester.

Afortunadamente, hablaré en primera persona, voy a tener la suerte de ver en directo la final. Incluso después de haber tenido la gran suerte de haber visto ya otra final en directo, creo que estoy más emocionado que entonces. Incluso aún no tratándose del viejo estadio, Wembley es para mí el estadio con mayor tradición de Europa. Quizá Anfield por toda la liturgia que acompaña a su inquilino, y el Azteca y Maracaná por su trascendencia en los Mundiales estén a la misma altura.

En Wembley empezaron su idilio con la Copa de Europa Barça, Manchester y Ajax. En Wembley ensayó Maradona (el balón esquivó la portería de Shilton) su golazo de Dios pocos años antes de la Guerra de las Malvinas. En Wembley se jugó uno de los partidos que más poso han dejado en la Historia. Año 53: Inglaterra – Hungría. Un equipo que jamás, JAMAS, había sido batido en su país contra la Hungría de los Magiares, que arrasaron con un sonrojante 3-6.

Han sido muchas las páginas de la Historia escritas en Wembley. Yo, como colaborador de este blog, intentaré traeros, si el tiempo y las cenizas lo permiten, la crónica de la última de ellas.

No podía despedirme esta semana sin recordar dos nombres, los dos con mayúsculas. El primero  es el del DEPORTIVO DE LA CORUÑA, más humano que nunca, que tras varios años de viaje a ninguna parte, ha caído a Segunda División. Le esperamos pronto de vuelta. El Depor ha terminado pagando la osadía de los rebeldes que osan rebelarse contra el sistema bipartidista que impera. Durante unos años lo consiguió, pero estas luchas desgastan. El segundo, no me cansaré de decirlo, DOLOMITAS. Contra el aburrimiento imperante generalmente en el Tour, el Giro ha vuelto a mostrar un fin de semana de ciclismo inmenso. Dedicado, y cierro con los obituarios a Xavi Tondo. Descanse en paz.





La Realidad y la Verdad

16 05 2011

A la Realidad le encanta jugar de cuando en cuando a desmentir Verdades. Una de estas verdades aceptadas como irrefutables a principio de temporada era la pujanza del Atlético de Madrid, una vez reconquistada su historia con un doblete copero. Un nuevo ídolo local -De Gea-, pocos fichajes, pero buenos (Godín, Mario Suárez o Fran Mérida), algo inconcebible en la historia reciente atlética, que apuntalaban la excelente base capitaneada por el mejor jugador del Mundial (sic) y el yerno de Dios, y la eterna sensación de que, ahora sí, llegaba el momento del Atlético de Madrid, más que nunca, llamado a ser la tercera vía de España.

Sin embargo a la Realidad, siempre caprichosa, le dio por torcer de nuevo los renglones de la historia colchonera, obligando al club del Manzanares a refundarse una vez más este verano. De su columna vertebral se caen el entrenador y el nueve, enfrentados en conflicto. Rumores acerca de intereses por parte de clubs ingleses en el portero vamos a estar oyendo en todo el verano, y hay dudas más que razonables de que dos puntales como Tiago en el centro del campo y el Kun arriba no vayan a seguir. Ante este toro tendrá que lidiar Luis Enrique en su estreno en primera división. Las aguas turbulentas del Manzanares poco tendrán que ver con el tranquilo estanque del Mini Estadi.

Comparemos ahora el potencial de dos plantillas con desigual fortuna este año, la del Hércules y la del Levante, para corroborar el inmenso poder de esta fuerza del destino llamada Realidad. ¿Qué equipo pensaríamos que tenía más números para salvarse? Uno reforzado con nombres ilustres, Trezeguet, Valdez, Drenthe… el otro con las cuatro cañas con las que subió el año pasado, una defensa de más de ciento veinte años y el buen ojo de una secretaría técnica que supo ver en el ecuatoriano Felipe Caicedo su tabla de salvación. Repitió el Hércules los errores del Levante en el pasado, aquellos que le llevaron al descenso y la Ley Concursal. Porque no se puede luchar contra los designios de la Realidad.

Y así podríamos seguir hablando de ejemplos palpables de los caprichosos vericuetos por los que la Realidad maneja los campeonatos. La misma finalísima de la Copa de Europa la jugarán dos equipos que de alguna forma u otra han derrotado verdades preexistentes. Uno, ha vencido al entrenador que creímos había encontrado la profilaxis definitiva contra su juego, y a una plantilla de coste superior, tanto en traspasos como en fichas, y con un mucho mayor y más variado fondo de armario. El otro, vendió hace apenas dos años a su jugador franquicia, y ni siquiera es ya el club más rico y ostentoso de su ciudad.

Mucho cuidado, pues, cuando se trate de distinguir entre la Realidad y la Verdad. La Realidad es, por ejemplo, que este fin de semana un ciclista de Pinto ha puesto patas arriba el Giro de Italia, avisando primero en Tropea y posteriormente en las rampas del Etna de que quién sobrevivió a un cavernoma, a la cohabitación con un tejano antipático, a un equipo infinitamente peor que el de su adversario en el pasado, no va a dejarse avasallar por esa presunta Verdad que dice que cincuenta picogramos de clembuterol pueden hacer de él el mejor ciclista del momento. Realidad y Verdad deberían ser la misma cosa pero estamos acostumbrados últimamente a que hayan divergencias.

Realidad es que vender dopaje (¡ojo! no negamos que lo haya, desgraciadamente), ídolos caídos e, incluso y es muy poco agradable lo que voy a escribir, incluso la muerte de un ciclista, vende. Ha habido informativos en las noticias esta semana a cuenta del accidente de Wouter Weylandt impregnados de un sensacionalismo, un dramatismo innecesario que hacían plantearse a uno que es lo que estaba viendo. Realidad es que dentro de unos días los ciclistas, esos pseudodeportistas que solo piensan en estafar a casas comerciales y programadores, tendrán que elegir entre jugarse la victoria final en el Giro de Italia y la vida entre las curvas del descenso del Crostis, inédito puerto para el que se están habilitando ¡redes! en los barrancos para evitar muertes. ¿Ha abierto algún informativo, si quiera la sección de deportes esta noticia? ¿Duda alguien de que si a Alberto Contador le diera por comerse otro “filete” estaríamos mejor informados? ¿No le daríamos cierto estatus de Verdad a esta noticia?

En este foro siempre hemos tenido claro que Realidad y Verdad (perdón, verdad en minúsculas, la que se nos vende) no tienen por qué ser lo mismo. Esperamos poder ayudar, o por lo menos intentar abrir los ojos, a todos cuantos nos siguen. Gracias por dejarnos seguir intentándolo.





Aquella noche de julio…

22 12 2010

… en Johannesburgo condicionará sin duda todos los resúmenes deportivos que del saliente año se hagan. En un país que ya había alcanzado cotas impensables hace poquísimos años como la Copa Davis, el Mundial de Fórmula Uno o incluso algún anillo de campeón de la NBA, que ya había sido campeón del Mundo en otras disciplinas como baloncesto o balonmano, solo faltaba por superar el atávico trauma con su primer deporte. Generación tras generación (estamos hablando del país de Luis Suárez, de Gento, de Amancio, de Butragueño o Guardiola) volvía cada cuatro (en el mejor de los casos) años a casa con el ánimo torcido, muchas veces en medio de ambientes muy enrarecidos, tropezando siempre con la quijotesca sensación de haber luchado contra molinos, ya fueran árbitros húngaros o egipcios, ya fueran rondas de penaltis o  grandes cantadas, que se nos hacían gigantes. Austria 2008 supuso el punto de inflexión en esta triste relación de España con los campeonatos, mutando, al son marcado por dos de los grandes entrenadores de nuestra historia, pero sobre todo, por el éxito de los conceptos futbolísticos que están a haciendo a nivel de clubs del Barça la referencia en este punto de la historia, el victimismo histórico por la felicidad futbolística. Felicidad que tuvo como todos sabéis su máxima expresión aquella noche de julio y que ha empequeñecido otras conquistas con menor calado mediático pero también dignas de contarse aquí.

A nivel individual, y fuera del fútbol y de la pareja Xavi – Iniesta (Dolce & Gabbana, Victorio & Lucchino) han sucedido acontecimientos alrededor de los cuatro o cinco nombres que a todos nos vendrían a la cabeza: Gasol, Nadal, Lorenzo, Alonso y Contador, con mayores o menores dosis de fortuna. Empecemos por Pau, coronado nuevamente como Emperador del Mundo con su segundo anillo NBA. Su ausencia de una Selección que cayó en Turquía ante la latente amenaza serbia le ha llevado a empezar su cuarta temporada en Los Ángeles a un nivel espectacular. En casa, en Europa reinó el Barça merced al crecimiento de un Ricky que sin embargo se mostró más dubitativo en el verano turco, y de un superequipo al que sin embargo el Caja Laboral en su enésima reconversión con San Emeterio como heredero de los Bennett, Nocioni, Scola fue capaz de levantar la Liga.

Nadal volvió a ser Nadal todo el año, vengando su derrota en la arcilla de París ante su verdugo del pasado año, el sueco Soderling, un título que marcaba el inicio de un posible Grand Slam si finalmente consigue llevarse dentro de un mes su segundo abierto en Melbourne, camino salpicado por alguna actuación memorable, como el partido en semifinales de la Copa de Maestros ante el escoés Murray. Impensable para agoreros pronosticadores prematuros de su declive en épocas recientes. Nadal – Federer, queda guerra para rato.

Por otra parte, quedarse solo con el enorme pique Lorenzo – Rossi, con victoria para el mallorquín, sería teriblemente injusto para todo lo bueno que ha sucedido este año en los Mundiales de Motociclismo. Si bien es el primer triunfo de un piloto español en la categoría GP (Àlex Crivillé lo fue en 500 cc), ha habido muchas más grandes noticias, desde la madurez de un Pedrosa que, no olvidemos, ha sido el segundo clasificado, hasta la irrupción de un Marc Márquez al que algún día quizá veamos conquistando mundiales de superior cilindrada. Lorenzo, Márquez y Elías, como vencedores, y Fernando Alonso con la consideración del resto de compañeros (Vettel incluido) como mejor piloto del año son las caras de una moneda que este año ha sido de oro en el motor español. La cruz, lamentablemente, la puso el 5 de septiembre la trágica muerte del japonés Tomizawa.

Alberto Contador ganó (o no, su incidente con el filete de clembuterol aún no está resuelto) el Tour de Francia más aburrido de los últimos años (dudoso honor que supongo batirá la edición del año 2011), un Tour tan insulso que puestos ahora a recordar, solo deja aquella espinosa avería de la cadena del pequeño de los hermanos Schleck camino de Balès, pero que no niega la tremenda de superioridad de Contador y Andy (liga escocesa, ¿les suena?) sobre el resto de corredores. Apasionante fue sin embargo la lucha sin cuartel de David Arroyo ante Ivan Basso y Vincenzo Nibali por conquistar la maglia rossa. Precisamente fueron los dos italianos quienes se llevaron las rondas italianas y españolas. Después, claro, el eterno ruido en torno a este deporte.

Sí, el dopaje, la lacra que viene persiguiendo a cierta parte del deporte español desde hace algún tiempo, golpeó con una virulencia nunca vista en este país a su más insigne atleta, la palentina Marta Domínguez (insisto en mi entrada anterior, con todas las cautelas del mundo), envolviéndola en lo que se ha llamado Operación Galgo, trama vinculada con actividades siniestras, como tráfico de sustancias dopantes o blanqueo de capitales). Dejemos a la justicia actuar y analicemos, que es de lo que trata este blog, la temporada. Sin Juegos ni Mundiales el interés de estas temporadas lo tenemos en los Campeonatos Europeos de Barcelona, con el francés Lemaitre y el británico Mo Farah como grandes estrellas, la sensación de falta de un relevo más solvente a la generación de Reyes Estévez, Marta Domínguez, Chema Martínez (plata en Maraton) y la reconquista, eso sí, de la distancia reina del mediofondo, los 1.500 m por Arturo Casado y Nuria Fernández.

Todo esto, pero también la contrarreloj en las alturas entre Edurne y Pasabán y Oh Eun-Sun por ser la primera mujer del mundo en conquistar los catorce ochomiles, la presencia de Barça y Ciudad Real en la Final Four de Balonmano, ese martillo pilón llamado Pacquiao, o los recientes oros de Mireia Belmonte en los Mundiales de Dubai, nos deja el 2010. Y como se suele decir en estos casos, no están todos los que son, pero son todos los que están. O algo así.

Os esperamos muy pronto. Felices Fiestas.

Hoy no voy a poner enlace de ningún vídeo musical, pero os dejo con una recomendación por si queréis, de alguna forma, contraprogramar a la Navidad: Balada Triste de Trompeta, la última de Álex de la Iglesia. Carlos Areces, literalmente, se sale.





Una carnicería

4 10 2010

La información deportiva tiene elementos a los que consideramos como parte del paisaje: debates sobre estados de forma de determinados jugadores, puentes aéreos que traspasan las crisis de una jornada a otra o declaraciones altisonantes del incendiario de turno. Desgraciadamente en los últimos años ha aparecido un nuevo ítem informativo, que periódicamente irrumpe indetectable desde la segunda línea para sacudir los cimientos de nuestro panteón: el doping asociado al ciclismo. Esta semana ha sido especialmente dolorosa con los positivos de Contador y Mosquera, ante el que nos mostrábamos admirados hace apenas un par de semanas.

Pero centrémonos hoy, por su trascendencia y por las peculiaridades que rodean el caso, en el campeón madrileño. Curioso el caso de Contador: la suficiencia con la que se ha manejado en las grandes vueltas (desde su irrupción en 2007 no ha doblado todavía la rodilla en una grande) contrasta con las dificultades que ha tenido que sortear fuera de la carretera: cavernoma, exclusión por supuesta implicación de su equipo en la Operación Puerto, tensión por la cohabitación con Armstrong en el seno de su propio equipo, discutible gestión del incidente de la cadena el pasado Tour… La carrera de Contador ha estado salpicada de pruebas que el pistolero ha ido superandoo hasta ahora, pero en este caso estamos ante un enemigo diferente.

¿Culpable o inocente?, ¿pueden 50 picogramos de una droga utilizada hace décadas en halterofilia mejorar el rendimiento de un ciclista que como maillot amarillo del Tour ha sido sometido a todo tipo de análisis?, ¿de qué sirve entonces el pasaporte biológico?, Landis, Heras, Armstrong ¿limpios o sucios? Más interrogantes sobre un deporte que no deja de arrojar sombras sobre sí mismo. A largo plazo, un efecto letal: no se puede admirar algo sin saber si es una mentira. Quizá sería pedirle al ciclismo algo que otras esferas de la vida misma tampoco es capaz de dar: verdad. ¿Son honrados nuestros dirigentes?, ¿es verdad lo que nos dicen los periódicos?

Persigamos a los tramposos, sin desmayo, erradiquémoslos del ciclismo (o reinsertémoslos una vez admitida su culpa, cumplida su sanción y prestada la colaboración necesaria) pero seamos justos y no rompamos siempre la cadena por el eslabón más débil. No somos ni periodistas ni médicos deportivos, pero los expertos en lucha antidopaje, los que de verdad saben de esto, señalan que es en las mafias, las redes de distribución, dónde hay que descargar toda la presión (no digo ya deportiva, sino judicial y policial). Si es verdad que el presunto “positivo”, da casi risa escribirlo, se conoció a finales de agosto, y que en el peor de los casos para Alberto podría enmascarar una autotransfusión, ¿no ha habido tiempo de conocer algunos resultados más concluyentes?, ¿quién ha filtrado la noticia?

Señores de la UCI, gestores del ciclismo, cuiden este deporte. No lo hagan por sus incondicionales seguidores. Piensen en sus bolsillos. Las sombras alejan a los patrocinadores, no digamos ya en época de crisis. No nos engañemos: la irrupción de Telefonica en el pelotón ha sido un oasis en el desierto: tan solo Euskaltel ha corrido este año el Tour como equipo español. Y sin patrocinadores en el deporte moderno, sin televisiones que paguen derechos, se acabó. Y sin carreras, no hay beneficios señores. Porque lo triste es que esta carnicería no acabará aquí como tampoco acabó tras los casos Festina, Pantani, Puerto, Landis… Tan solo pedimos saber si lo que vemos es verdad. Si no, un día veremos las carreras de bicicletas junto a las de cuadrigas en algún rincón de los libros de historia.

Dedicado a the most wondeful person I’ve ever met. ¿Qué pasará mañana? http://www.youtube.com/watch?

v=v_78yVQ_3yE





La tercera vía

20 09 2010

Soslayada entre los vítores a nuestro mejor deportista español de todos los tiempos de la semana (grande Rafa) y los debates sobre la impunidad con las hostias que se llevan algunos jugadores, acaba la Vuelta a España del maillot rojo, regalando a quienes aún creemos que el ciclismo puede llegar a ser el deporte más emocionante que se nos haya ocurrido inventar la mejor etapa de las grandes vueltas de esta temporada. La quimera perseguida por todos los organizadores: llegar a la penúltima etapa (la última la dejamos para los brindis sobre ruedas) con todo por decidir en un puerto legendario, o con pretensión de serlo.

Sucedió en el último Giro, donde David Arroyo se jugaba defender el maillot rosa ante una jauría de lobos italianos con las rampas del Mortirolo como fedatarias, y ha sucedido en esta prolongación de la tradicional subida a Navacerrada de la que organizadores y lugareños hablaban como el Angliru de esta temporada. Lleva años buscando la Vuelta nuevos retos, condicionada por una orografía peninsular sin sistemas montañosos de la envergadura de los Alpes o Pirineos Franceses o los Dolomitas. No podemos encadenar en una etapa subidas a Galibier, Izoard, Madeleine y Alpe D’Huez, por ejemplo, pero nuestro relieve nos ha dado en los últimos años descubrimientos como el Catí, Calar Alto, la Pandera, el Angliru o este nueva Bola del Mundo, descubrimientos que han sido auténticos éxitos de público y espectáculo.

Así pues, el escenario perfecto: una subida en el corazón de la Sierra, irrenunciable acabando la Vuelta en Madrid, perfil tradicional de último día de batalla en la vuelta, Alto de los Leones, subida a Navacerrada, y nueva subida con tres kilómetros adicionales, pendientes brutales (20 % en algunos tramos) y firme de hormigón. Carretera abarrotada de público, y atmósfera neblinosa. Estaban todos los ingredientes que hacen de éste un deporte singular.

¿Todos? Por supuesto que sí, todos, ya que todo esto no serviría de nada sin ganas de dar guerra. Fue el mayor de los Schleck (quinto puesto, no vino a pasearse) quién prendió la mecha, quemando a Roman Kreuziger, el mejor lugarteniente de Liquigas en esta Vuelta. Del resto se ocuparon Ezequiel Mosquera y Vincenzo Nibali en la bici y, me resisto a no escribirlo, Álvaro Pino, en su despedida como director, desde el coche.

Ciclista combativo en carretera y tremendamente humilde fuera de ella. Tiene Ezequiel Mosquera los trazos que mejor definen a un ciclista, un ciclista querido. De explosión tardía (pisa su primer cajón en una grande a los 35), pasó del taller familiar al ciclismo profesional en Portugal, donde pasó varios años con la indiferencia del gran público. Con 32 años debutó en la Vuelta, y desde entonces no ha dejado de bajar del top ten, rozando pódiums y victorias de etapa. La gloria le llegó el sábado, en parte por la magnanimidad mostrada por su rival en la línea de meta. Nada hubiera sido más injusto que un segundo puesto ese día. Ciclista fiel a Xacobeo, las dudas con la continuidad de su equipo le han abierto las puertas del pelotón internacional, y a pesar de ser en los últimos años uno de los grandes animadores de la Vuelta, sería muy grande que pudiera correr el próximo Tour de Francia con su nuevo equipo Vacansoleil.

Nibali devuelve Italia la victoria en la Vuelta, veinte años después de la escapada – bidón de Giovanetti. Su exhibición de templanza en la Bola del Mundo le coloca como una interesante nueva alternativa a la aburrida dicotomía Contador – Andy Schleck, quienes nos brindaron el Tour más aburrido en muchos años. Pertence Lo Squalo (así llaman en Italia a este siciliano de 25 años) a esa generación de ciclistas que estamos esperando con los brazos abiertos, encabezada por él mismo, Kreuziger, Gesink… Este año ha sido el único ciclista del pelotón que ha sido capaz de pisar dos cajones (tercero en Giro y ganador de la Vuelta) y tiene a su disposición el a mi humilde juicio el mejor equipo del mundo en estos momentos. No lo digo ahora, https://contodaslasaficiones.wordpress.com/2010/03/15/las-bicicletas-son-para-el-verano/ ya avisé en marzo del tremendo potencial de este equipo. ¿Será Nibali la tercera vía que estábamos esperando en un pelotón que asumía como monarcas inalcanzables de este tiempo a Contador y al pequeño de los Schleck?

Vinicio Capossela, Marajá http://www.youtube.com/watch?v=tQSMGfY5uYg

 





Los árboles mueren de pie

7 09 2010

“La vida te da la oportunidad de elegir qué hacer con ella. Shoya eligió hacer lo que le apasionaba, que era montar en moto. Él era feliz así, pilotando, siendo líder de un campeonato del mundo, ganando carreras, y hasta hoy mientras vivió fue feliz, cumpliendo su sueño” http://www.ikarusbikes.com/2010/09/06/tragedia-en-moto2-fallece-shoya-tomizawa/ sentenciaba Dani Pedrosa tras bajar del cajón más triste de la temporada. Quizá el de Tomizawa haya sido el más espectacular de los accidentes que recordamos, pero ni mucho menos ha sido la primera muerte en directo de la historia del deporte. Es famosa la historia de Filípedes, el soldado griego que murió anunciando la victoria sobre los persas en la batalla de Maratón, aquella que dio nombre a la prueba reina del atletismo de fondo. La muerte en directo ha caminado de la mano de la competición deportiva, no digo la práctica, más si cabe en esta época bajo el reinado de los mass media, pero nada más lejos de mi intención que filosofar hoy sobre los límites entre el deportista y el ser humano que hay detrás, entre deporte y espectáculo, foros habrá que se encarguen de ello con mayor fortuna.

Pero como parte desgraciadamente indisoluble del espectáculo deportivo de estos últimos veinte años, quizá sea hoy el día de recordar algunos momentos impactantes en la historia reciente, momentos que provocaron animados debates, fuertes polémicas e incluso cambios normativos. Como se suele decir, no están todos los que son, simplemente he elegido cuatro muertes, las primeras cuatro que me vinieron a la cabeza, por su trascendencia mediática, la proyección de las carreras que segó o la condición de mitos a los que elevó a sus víctimas. No olvidemos que Jim Morrison, Jimi Hendrix o Janis Joplin fueron auténticos ídolos generacionales en su momento, pero fue su muerte prematura (vive rápido, deja un bonito cadáver) la que les elevó por los siglos de los siglos.

Imola. 1-V-1994. Ayrton Senna

Cuando Brasil ganó la Copa del Mundo de fútbol en 1994 sus futbolistas sacaron una gran pancarta homenajeando a Ayrton Senna, piloto brasileño fallecido un par de meses antes en una de las catedrales del motor. Senna se coló en los corazones de un país que santifica el fútbol, quizá solo Pelé o Garrincha hayan estado por encima en los afectos de los brasileños. Mantuvo una estrecha rivalidad con Alain Prost en la década de los ochenta, la tradicional bicefalia de Mc Laren que acabó con el francés en Ferrari y con una legión de seguidores de F1 por todo el mundo. ¿Hubiera sido mejor la carrera del brasileño, fallecido con 34 años y segundo en el Mundial anterior que la de Michael Schumacher, por ejemplo, de no haber fallecido aquella trágica mañana de primavera? Falleció el gran corredor, nació el mito por siempre.

Col de Portet d’Aspet. 18-VII-1995

La de Tom Simpson en el Mont Ventoux en 1967, el día en que el caníbal Eddy Merckx suplicó tambaleándose una bombona de oxígeno, fue la primera gran muerte en directo del ciclismo. Una fatal mezcla de anfetaminas, calor y paisaje lunar provenzal se llevó al inglés abriendo un acalorado debate (repito, hace 43 años, quién lo diría) sobre el dopaje en el ciclismo, asunto que todavía no ha sido zanjado. La muerte del campeón olímpico en los Juegos de Barcelona (otra vez la fatalidad llamando a la puerta de un elegido) sí provocó en cambio drásticas reformas en la reglamentación del ciclismo: se fueron perdiendo las imágenes de ciclistas sufriendo sobre sus cabezas el sol de julio, sustituyendo las gorras por aparatosas “chichoneras” mucho menos estéticas. Fabio Casartelli había ganado el oro olímpico en 1992 y compartía equipo en el Motorola y habitación en concentraciones con un tal Lance Armstrong, un corredor fibroso y atlético que apuntaba buenas maneras en clásicas, y que pocos días después, le dedicaba al cielo su segunda etapa en el Tour de aquel año (había ganado otra un par de años antes, cuando era un desconocido que había dejado su carrera traitleta).

Sevilla. 28-VIII-2007. Antonio Puerta

José María del Nido y Manuel Ruiz de Lopera fundidos en un emocionado abrazo. El planeta fútbol y el país entero (informativos, magacines, norias y salsas rosas) en vilo por el corazón de Antonio Puerta, uno de los mejores en las pruebas físicas  de su equipo ese verano. Campeón de Copa, bicampeón de UEFA, con una meteórica carrera por delante, estaba llamado a ocupar el carril zurdo de esta España feliz campeona de todo. Su slalom final en la final de Mónaco ante el Barça de Ronaldinho todavía se recuerda. Y la muerte súbita se lo llevó. Como antes se había llevado al defensa camerunés Marc Vivien Foe o al húngaro Miklos Feher. Como después lo hizo con Dani Jarque. Todos jóvenes, fuertes, en la plenitud de sus carreras.  Se habló de las carencias de las instalaciones, de la necesidad de desfibriladores en espacios públicos, incluso de las mágicas papillas que tomaban entonces los jugadores sevillistas. Quiero pensar que estas muertes no fueron en vano: he visto equipos para la reanimación en metros y se está empezando a detectar prematuramente a este traidor enemigo. Quizá las muertes de Antonio y Dani salvaron las vidas de Sergio Sánchez o De la Red.

Misano. 5-IX-2010. Shoyi Tomizawa

Otra vez el motor salpicado por la fatalidad. No ha sido otra sino ésta la culpable de la muerte de este chaval de 19 años, que murió, como dice Dani Pedrosa, siendo feliz, pudiendo haber elegido lo que quiso hacer con su vida. Tal vez la vida ya hubiera elegido por él, pero al menos, murió como lo hacen los árboles: de pie. Sirva esta muerte para perfeccionar medidas de seguridad en circuitos, materiales salvavidas de equipamiento, o conciencia en suma de que, como proclamamos siempre “el deporte es sólo un juego”.

Perdón por las imágenes si ofendo alguna sensiblidad aportándolas, en ningún caso se trata de una recreación con el sufrimiento de esta gente. Un pequeño homenaje a todos aquellos que murieron de pie: las cuerdas del violín de Nigel Kennedy evocando los ecos de la voz del mismísimo Rey Lagarto:

http://www.youtube.com/watch?v=g8RuXsrqumQ