¿Los mejores de la Historia?

9 06 2011

Buenas noches. Me despedía hace un par de semanas prometiendo una crónica en primera persona de la final de la Champions, pero esto no para y casi sonaría ya anacrónico un relato de hace poco más de siete días. Realmente tampoco tendría mucho sentido intentar transcribir lo allí vivido. Dicen que las finales no se juegan, se ganan. Yo añadiría que además hay que vivirlas. Vivir aquella final en Wembley es una de las emociones más intensas que he podido disfrutar.

Pero después de un fin de semana en que se plantea si es este Barça el mejor equipo de la Historia, o de que Contador gane su sexta vuelta grande sin error con apenas 28 años, un tal Nadal se planta en la final de Roland Garros y se lleva la Copa de los mosqueteros por sexta vez a su casa, cosa que hasta ahora solo había conseguido el sueco de hielo, Björn Borg. Diez títulos de Grand Slam pocos días después de soplar 25 velas, solo 6 majors por debajo de su gran rival de siempre, el eterno Federer (29 años). Un título con un sabor si cabe más dulce que cualquiera de los otros, que ha llegado tras una temporada en tierra marcada por sus derrotas en las finales ante la amenaza balcánica de Nole Djokovic, y para el que ha tenido que superar sucesivamente obstáculos como el del cañonero Isner en el tradicionalmente sufrido (aunque nunca tanto como en 2011) primer match, Andújar, su último rival los últimos años Soderling o el galés Murray. No ha sido un paseo el transitar de Rafa por esta edición del torneo parisino, reforzando aquella imagen sanchezvicariana del Nadal peleón y guerrero.

En Nadal apreciamos todos los rasgos definitorios de lo que podríamos considerar candidato a mejor deportista español de siempre. Humildad, constante superación de retos/adversidades, expresión de la superioridad “en el campo”, más que ante los micros. Rasgos que podemos encontrar, en mayor o menor medida, en cada uno de los candidatos que podrían conformar tal lista de deportistas modernos: Indurain, Gasol, Nadal, Xavi, etc., independientemente del orden por el que se ordenen, condicionado necesariamente por las predilecciones personales de cada cual.

¿Es Nadal el mejor tenista de la Historia? eso, ¿cómo se mide? A tres o cinco sets, dudo que a Nadal le hicieran muchos puntos cualquiera de los mosqueteros o australianos de siempre. El físico se va imponiendo. Otra cuestión sería qué pasaría si adelgazáramos a Rafa y le suministráramos raquetas con menor tensión. O si ponemos a Usain Bolt a correr ante la mirada del Füher en una pista de ceniza con zapatillas con clavos. ¿Qué pasaría? Pues es imposible saberlo. Y lo mismo pasaría si a Lebron James le ponemos a decidir series finales en los años sesenta. Hubiera sido un huracán. Pero eso es imposible porque Lebron es hijo de este tiempo. Supongo que este Barça avasallaría sin contemplaciones a cualquier versión de Brasil (en la finalísima del mundial del 70, para muchos el metro patrón de este juego es sorprendente la pasividad de los medios italianos ante los avances de Gerson, el cerebro brasileño), o al mismo Dream Team que lo inspiró. ¿Pero esto los haría ser considerados mejores?

¿Cuáles son entonces las condiciones para ser considerado el mejor? ¿El número de títulos? Dudo que Armstrong pueda ser considerado mejor ciclista que Coppi por haber ganado más Tours que él. ¿Fue Italia el mejor equipo del 82? Por una parte pienso que ha de negarse la mayor: puesto que ya hemos demostrado que es algo, precisamente, indemostrable. Por otra, incluso entraríamos en cuestiones filosóficas a la hora de ponderar aportación/rédito particular. Caso de libro: Alemania ganó en veinte años dos mundiales, pero quienes pasaron a la historia fueron las derrotadas selecciones de Hungría y Holanda. ¿Premiamos la aportación al universo fútbol de los vencidos o la innegable competitividad germánica? ¿Cuál sería entonces el reto?

Preguntas abiertas, al fin y al cabo. Quizá la llave sea asimilar que no pueda hablarse de una Historia sino de varias, y que el mejor en cada una de ellas sea el que mejor haya sabido interpretar su contexto e imponer su modelo, su discurso. Solo entonces, cuando comparemos si un discurso es exportable a otras épocas, podría hablarse de deportistas, o equipos, universales, una expresión mucho menos excluyente en todo caso que la titula este artículo.

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10 06 2011
Manu

Yo creo que la mejor manera de medir quienes son los mejores de una manera empírica, es remitiendose a los récords. Usain Bolt ganaría a cualquier atleta de 100 metros de la historia, al igual que Phelps en natación o Nadia Comanecci con su 10. Distinto es en los deportes grupales. De hecho yo ahora mismo me pongo a ver al Dream Team de Cruyff y pienso que seria destruido por este Barça, pero también por este Real Madrid ( no por belleza en este caso). Y si hablamos de los equipos de los anos 70 para atrás da risa y pena verlos jugar. El único equipo que como los buenos vinos pasaría la prueba de los años seria el Milán de Sacchi.
Un saludo

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