La herencia de Van Gaal

9 01 2011

Saludos a todos, amigos, a los que desde siempre nos habéis seguido en wordpress y a los que desde el primer día de este año para el que os deseamos lo mejor queráis hacerlo también desde ese lugar llamado facebook. Tenía pensada otra temática para la primera entrada del año pero parece ya que el tiempo de resúmenes del pasado y prospectivas para el futuro pasó ya hace tiempo. La rueda no para.

Dentro de unas pocas horas sabremos quién inaugura la primera edición del FIFA Balón de Oro, el Óscar al mejor actor principal del año futbolístico. Con permiso de ese chico que recordaba a Maradona y que va evolucionando hacia Di Stefano, puede ser el gran año de Xavi e Iniesta como sucesores de Luis Suárez. En unos meses en los que tanto se ha hablado de la enorme contribución de la Masía a los recientes éxitos del fútbol español, del legado conceptual que hace veinte años el método Cruyff imprimió en Barcelona, poco se ha hablado sin embargo de otro de los sordos artífices en las carreras de estos dos pequeños grandes futbolistas.

Hablar de Louis Van Gaal en Barcelona es poco menos que mental al gruñón ogro del cuento. Avalado tanto por el moderno juego del Ajax de mediados de los años noventa como por su descarada apuesta por la juventud en Amsterdam, a Louis Van Gaal acabó pesándole, al igual que anteriormente a Sir Bobby Robson, la alargadísima sombra del Flaco. Después, claro, su carácter germánico, su poca conexión con el talante mediterráneo de la Ciudad (y la Prensa) Condal y su excesivo apego a esa exquisita generación de futbolistas holandeses acabaron por enterrarle, pese a sus tres títulos mayores (dos ligas y una copa) en su primera etapa de tres años. Años más tarde llegaría el retorno de Van Gaal al banquillo del Camp Nou, pero aquello pertenecería más al ámbito del sainete que del fútbol propiamente dicho. Sin embargo cuando a Louis le preguntaban por la excesiva nómina de jugadores neerlandeses en aquel Barça el siempre respondía que su trabajo con la cantera no era automático, se vería en unos años. Y el tiempo esta vez no ha hecho sino darle la razón.

Desde que llegó a Barcelona, Van Gaal quedó fascinado con los chicos que estaban arrasando en su grupo de Segunda B y que ascendieron a Segunda a costa del mismísimo Real Madrid B. De aquella generación destacaban Xavi, Gabri y Puyol. También lo hacía Haruna Babangida, malograda promesa fallida. En su segunda temporada Van Gaal ya incoporó a un jovencísimo (19 años) Xavi al stage de pretemporada. Nada menos que para jugar de cuatro, la piedra filosofal del juego de cualquier Barça que haya habido desde que es tal cual lo conocemos. La posición que modernizó un Pep Guardiola al que ya entonces se reverenciaba como a un profeta y que el año anterior había cubierto por necesidades del guión (lesión de larga duración del de Santpedor) con gran sabiduría Albert Celades. Un gol ante el Valladolid que supuso la salvación del tulipán y el reconocimiento como mejor jugador del Mundial sub-20 del 99 en Nigera fueron las contribuciones de Xavi en su primera temporada en la élite.

Sin embargo, si alargada fue la sombra de Cruyff para Van Gaal, no menos debió resultarle la de Pep a Xavi. Surgieron entonces las voces que le cuestionaban, que incluso cuestionaban la figura del cuatro, que hablaban de Xavi como un futbolista liviano, incapaz, intrascendente. Realmente, el error era otro. Xavi no era un cuatro. Fue otro holandés, Rijkaard, quien detectó el inacabable potencial de Xavi jugando de seis. Desde entonces, cada domingo es una fiesta en el Camp Nou. Pero no fue otro sino Van Gaal quien le dió la oportunidad de ser futbolista de élite, como un año más tarde se la daría a Gabri o a Carles Puyol, otra de las leyendas vivas del barcelonismo.

El caso de Iniesta es distinto, el chaval venía marcado desde hacía muchos años, concretamente desde que siendo un niño deslumbrara con el Albacete en el torneo de fútbol siete de Brunete en 1996. Dicen que un día Guardiola le dijo a Xavi, tras ver los entrenamientos del cadete en que entrenaba Iniesta: “algún día tú me jubilarás a mí, pero éste nos jubilará a los dos”. Felizmente lo que ha habido es una cohabitación no de dos, sino de ¡los tres! fabulosos centrocampistas en el Barça de hoy. Su debut, sin embargo, no fue en un momento nada fácil. Era la temporada 2002-03, la peor que se recuerda en Barcelona, una temporada en la que el Barça llegó a flirtear con los puestos de descenso pasadas las fiestas navideñas y que tuvo un punto de inflexión en un derbi ante el Espanyol, con gol de Xavi (siempre Xavi). Ese año no solo don Andrés, sino también Víctor Valdés, fundamental este último lustro y que tuvo que soportar momentos muy difíciles en sus inicios, o el defensa Oleguer Presas tuvieron su oportunidad con Louis Van Gaal.

Es indudable que ha sido la categoría de estos jugadores la que les ha llevado al lugar donde están, pero si reconocemos a Guardiola la enorme valentía de apostar por Piqué, Busquets o Pedro, deberíamos también reconocerle a Van Gaal su decidida apuesta por Xavi, Puyol o Iniesta. Son, de alguna forma, la herencia de Van Gaal. Suerte a los dos, a Messi también, mañana.

Anuncios

Acciones

Information

4 responses

10 01 2011
samuel

Ciertamente, Van Gaal ha hecho, y hace, muchísimo por el fútbol, pese a que la prensa de Barcelona quisiera desprestigiarle, ridiculizándole. El AJax de Van Gaal es lo más parecido que he visto a este Barcelona. Y si no llegó a su nivel, simplemente fue porque no tenía a nadie al nivel de Messi, Xavi e Iniesta. Sí al del resto de jugadores, sin embargo.
¡Ah!, y hablando de buen fútbol, no puedo dejar de recordar el maravilloso Celta de Víctor Fernández. Quizá lo veáis gratuito,pero para mí es de recibo.
Un saludo a todos los futboleros.

10 01 2011
Manu

Grande ese Celta y grande el Depor de Jabo, en aquella época se juntaron en el Noroeste de la península dos grandes equipos.
Un saludo amigos

10 01 2011
contodaslasaficiones

Ciertamente sorprendente la elección de esta noche, ¿o no tanto? El eterno dilema de los premios individuales: ¿cómo se mide la aportación de un jugador a un grupo?, ¿se premia al mejor jugador del mundo -en mi opinión, Messi- o al mejor jugador ese año -para mí, además en un año de Mundial, Xavi?, ¿cómo comparar la incidencia de un medio con la de un delantero? Preguntas eso sí que nos aportan dos conclusiones: difícilmente un centrocampista o un jugador español merecieron más un Balón de Oro.

11 01 2011
samuel

En mi opinión, la elección es injusta -si se puede utilizar ese calificativo siendo Messi el premiado-. Hasta ahora, estos premios se daban atendiendo a dos criterios: o se premiaba el año, o se premiaba la trayectoria. Siendo Messi el mejor jugador, no se puede hablar de trayectoria cuando lleva “sólo”cinco años en la élite, o al menos a mí me parece muy forzado. Ante eso, la carrera de Xavi, que ha supuesto una revolución en su puesto que se recordará durante décadas, nada más y nada menos. En cuanto al año, Messi se salió con el FC Barcelona, pero su mundial fue mediocre, salvo que se analice con excesiva complecencia, a mi entender. Ante eso, Xavi fue uno de los artífices de la consecución del título mundial de selecciones y de los éxitos de su club.
En fin, es sólo la opinión de un admirador del mejor mediocentro de la historia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: