Grandezas deportivas y miserias humanas

27 02 2010

Bridge y Perroncel, cuando aún eran pareja.Escribo a pocos instantes del comienzo del partido de la Premier entre el Chelsea y el Manchester City. El partido del morbo. ¿Por qué? Bueno, amigo lector, si ha estado usted viviendo en una cueva estos últimos tiempos, le pondremos al día: Se supo que John Terry tuvo un affair con Vanessa Perroncel, quien entonces era la pareja sentimental de Wayne Bridge, defensa del City, y madre de su hijo. Terry, un hombre casado, parece que ha podido salvar su matrimonio después de conocido el escándalo, y ser perdonado por su mujer. Sin embargo, el malestar entre los compañeros hizo que perdiera la capitanía de la selección inglesa de fútbol. Aún así, Capello sigue contando con él, y lo incluyó en la última lista que dio para un partido del combinado nacional. También incluyó a Bridge. Ambos son dos de los mejores defensas que tiene Inglaterra. Pero Bridge ya ha sacado un comunicado diciendo que lamentablemente se ve obligado a renunciar a ir a la selección, que sería malo para el ambiente en el equipo y todo lo que le rodea, demasiada gente, demasaidos medios pendientes de esas raras condiciones extradeportivas. Entiendo que lo que ha venido a decir Bridge es que se ve incapaz de compartir vestuario con un tipo al que esencialmente quiere partir la cara.

Ya está, ya hemos tomado cociencia de que estos dos se llevan a matar. Hay cosas que sencillamente no son posibles. Todos podemos entender eso. Algunos dirán que quien debería renunciar a ser internacional es el amigo traidor, y no el traicinado. Pero estamos hablando de un deporte que es un gran negocio, y estamos hablando de galones. De seguro que la escuadra británica se resentirá de la ausencia de un lateral como Bridge en el Mundial de Sudáfrica.

Quizás esto nos sirva para darnos cuenta de que el fenómeno deportivo no está separado, sino intímamente imbricado con el mundo de los sentimientos y las constantes universales de la experiencia humana: el amor, la muerte, la vida, el honor mancillado, aunque esto último suene un poco como antiguo. Pero hay quien dice que los seres humanos somos máquinas anticuadas, y que aún nos vemos impulsados en la vida por las antiguas pulsiones animales sobre las que se alzaron nuestros ancestros.

No compartirán vestuario, pues, pero sí rectángulo de juego hoy. Rectángulo de fuego y furia.. ¿Qué ocurrirá entre estos dos al calor de una refriega, de un balón dividido, de una patada malintencionada? Solo nos cabe esperar que reine la sensatez y el partido nos brinde buen fútbol (no es difícil con tales equipazos sobre el césped), y no veamos ningún feo altercado, ni llegue la sangre al río. Que el deporte sea deporte, a la postre, sería el mayor signo de que por fin somos civilizados.





La importancia de llamarse futbol

23 02 2010

El fin de semana se disputo la Copa del Rey de baloncesto en la ciudad de Barakaldo; todo un espectaculo en organizacion y demostrando la buena salud que goza este deporte en tierras vascas.

Se cumplieron todos los pronosticos, contra todo pronostico, ya que siempre suele haber alguna sorpresa, y el campeon fue el Regal FC Barcelona que se impuso claramente al MMT Real Madrid por 19 puntos de diferencia, y con Fran Vazquez como MVP.

La reaccion de los medios tambien fue la esperada, en los medios de Barcelona (Sport y Mundo Deportivo) la noticia fue de gran repercusion, mientras que en los medios del Madrid (As y Marca) hicieron una pequeña mencion en un recuadrito. Estoy seguro de que si hubiera sucedido el reves, en los medios catalanes no hubiera aparecido la noticia y en los medios madrileños hubiera aparecido compartiendo titular con el equipo de futbol o dependiendo del resultado, en este caso con el 6-2 al Villareal hubiera compartido inexplicablemente portada, y esto es lo que no entiendo.

Hubo un tiempo en el que el baloncesto casi le roba protagonismo al futbol, sobre todo despues de las olimpiadas de Los Angeles con los Petrovic, Norris, Trumbo, Sibilio, Solozabal, Martin, Jofresa, Montero, Epi, etc…), pero estamos ante la pescadilla que se muerde la cola, ¿Como va a ser un deporte grande si solo tiene repercusion cuando se gana algo a nivel de seleccion?

Y eso extrapolandolo a todos los deportes, solo cuando hay unos Juegos Olimpicos de por medio.

– Que bueno Gervasio

-¿Viste el Waterpolo?

-Menudo maquina el David Cal

-Partidazo de balonmano, pero es que los franceses son muy buenos.

– ¿Te has enterado de lo que ha hecho el loco de David Meca?

Todos estos deportes y más se juegan todas las semanas y no solo cada 4 años y hay que darles la importancia que se merecen, en España tenemos la suerte de tener las mejores ligas del mundo de Balonmano (masculino y femenino), Futbol Sala, Waterpolo, y Baloncesto (solo por debajo de la NBA), recuerdo que muchos gimnasta, nadadores, tenistas, ciclistas y demas…pierden su infancia y juventud para poder lograr, ya no ganar, si no competir, compartamos sus sueños.





El peso de la memoria

22 02 2010

 

Sin duda Neptuno debe ser el más impredecible de los dioses, tan capaz de provocar furiosas tempestades como de besar la arena de la orilla con su dulce oleaje, una díscola deidad entre soberanos Señores. No podía ser otro el dios de los atléticos, expresión futbolística del mito del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, equipo con mentalidad esquizofrénica por antonomasia, un ay y un contener la respiración continuos. Efectivamente y para no faltar a la cita con su destino curroromeresco, después de certificar su pase a la final de Copa y sacar por enésima vez al Barça de sus casillas, el Atleti empató en casa con el Galatasaray, con esperpento del portero incluido, y perdió contra el Almería.

Lo del Barça con el Atlético ya dejó de ser una coincidencia hace tiempo para convertirse quizá en la única obsesión de un equipo que guiado por el centenario Guardiola disfruta con felicidad del presente y olvidó sus complejos del pasado. El más doloroso de todos, el que tuvo al club treinta y seis años sin ganar la Copa de Europa, viendo como en las vitrinas de la sala de trofeos de su archienemigo lucían hasta seis cetros continentales. La memoria, ese peso maldito, se cruzó dos veces en su camino hasta la gloria de Wembley: en los postes de madera de Berna y en los penaltis de Sevilla, y jugadores fabulosos como Kubala, Ramallets o Czibor; Migueli, Carrasco o Schuster se quedaron a las puertas de ganar el torneo de torneos.

Menos supersticioso y más pragmático históricamente que su rival, el Real Madrid tampoco ha sido ajeno a los traumas: no menos de una generación  madridista vivió con amargura el tránsito de treinta y dos años de los blancos por la Copa de Europa desde que el Madrid yé-yé de Amancio ganara la Sexta en Bruselas hasta que Manolo Sanchís alzara al cielo de Amsterdam la ansiada Séptima, grial por el que pelearon los más ilustres madridistas, desde Pirri o Velázquez hasta Juanito, Santillana o Camacho, y que golpeó con especial virulencia a la Quinta del Buitre, generación que se tuvo que “conformar” con dos copas de la UEFA, un éxito en otro club, pero botín insuficiente en Concha Espina. La derrota en Milán fue el principio del fin de ese grandioso equipo, el más romántico del Madrid en los últimos cincuenta años, y el gol de Mijatovic en Amsterdam, el momento que volvía a abrir de par en par las estanterías de las vitrinas blancas, un puntapié a la memoria en la espinilla.

En los próximos quince días debe desafiar el Madrid dos de sus modernos fantasmas: visitar el Heliodoro Rodríguez este sábado y superar unos octavos de final de la Champions, cruce esquivo desde 2004. El Tenerife fue la auténtica tortura del madridismo en los noventa, dos ligas volaron de Chamartín en la última jornada con la visita de los blancos a Santa Cruz, donde la memoria le pesaba al Madrid más que en ningún otro lugar del mundo. En Champions deberá levantar el 1-0 de Gerland, ante otra de sus bestias negras: el Olympique de Lyon. En este 2010 una fecha le viene marcada a fuego al Real Madrid: el 22 de mayo, día de la final del Bernabeu. No debería obsesionarse con esta cita, la memoria es traicionera y espera su momento de volcar su peso sobre la espalda blanca.

La memoria, ese peso invisible que también doblegó las ilusiones de la selección española hasta la mágica tanda del Prater, materializada en arbitrajes traicioneros, en angustias inconfesables, en victimismo encubierto de frases como “¡malditos cuartos!”, “Porca miseria” o “jugamos como nunca, perdimos como siempre”. Pero, ¡cuidado memoria!, cuando se vence al miedo, tiemblan los cimientos del mundo.





El tiempo y el espacio

15 02 2010

Durante mis 30 años de vida, he tenido la suerte de ver a los mejores equipos y deportistas del mundo, he podido ver como caian uno tras otro los mejores y mas longevos records, he visto como se construian los mejores y mas modernos estadios y como uno tras otro, se va  mediatizando cada vez mas el deporte.

He disfrutado de: Phelps, Federer, Armstrong, Maradona, Ronaldo, Jordan, Magic, Schumacher, Van Basten, Nadia Comanecci, Carl Lewis, Sergei Bubka, Valentino Rossi, Loeb, Usain Bolt, Stefy Graff, Bekele, Isinbayeva,Gebressalasi, El Guerrouj, Tiger Woods, Karpov y Kasparov.

Haber visto jugar a los Lakers de Magic, a los Bulls de Jordan, a la Jugoplastika, a la seleccion de la URSS (80s) y al Barça (90s) de balonmano, al Madrid de la Quinta del Buitre, al Milan de Sachi, al Barça de Cruyff y al de Guardiola, Ferrari de Schumacher, Banesto de Indurain, la ÑBA, el Calpisa (pionero en el balonmano español), los Chicago Bears del 85…

He visto duelos mortales entre Criville y Doohan, Federer y Nadal, Powell y Lewis, Milan y Madrid (en los 80), Barcelona y Chelsea (en los dosmiles), Barcelona y Jugoplastika en la Euroliga, Agassi y Sampras, Pistons, Laker, Bulls y Celtics en la NBA, Karpov y Kasparov (Ajedrez), Marvin Hagler y Thomas Hearns (Boxeo), Larry Bird y Magic Jonhson, Miriam Blasco y Kathy Arnou (judo), Phepls, Thorpe y Van den Hoogenband…

Pero creo que en este momento se han juntado todos los astros para poder decir que tenemos en España a los dos mejores equipos de futbol de la historia, si el Barça lo es por los titulos que ya obstenta, el Real de Madrid lo es por que es el aspirante a destruir al mejor equipo de la historia (“Te dire tu nivel por el nivel de tus rivales”).

Aqui nos damos cuenta de que Barcelona y Madrid se necesitan, y se hacen grandes el uno al otro, si el Barcelona no hubiera puesto el liston donde lo ha puesto, el Madrid no hubiera tenido que hechar mano de Florentino Perez y de su dinero para contrarestar lo que a priori podria haber sido una dictadura larguisima, pero en este caso los astros si que se han alineado a favor del Real Madrid, y han querido por absurdo que parezca, que los mejores equipos del resto de Europa y de España a excepcion de Bayern y el propio Barcelona, se debiliten vendiendo a sus mejores jugadores al equipo blanco.

Me parece paradojico  como el Milan les ha vendido a Kaka, el Manchester a Cristiano,  el Liverpool a Xabi Alonso, o el Valencia a Albiol, quedando todos ellos claramente en desventaja por mucho dinero que les hayan dado, ya que si la maxima aspiracion de un equipo es ganar la Champions, no puedes desprenderte de tu mejor hombre y menos reforzando a un rival que  esta creando un monstruo, otra cosa es venderlo a un equipo UEFA o de America.

Asi que gracias a esta alineacion estelar ahora mismo en España podemos disfrutar de posiblemente los 2 mejores equipos de futbol que hayan podido existir en la historia de este deporte, teniendo en cuenta que pienso que el Barcelona se ha debilitado con el cambio de Etoo por Ibrahimovic, nos encontramos con algo inaudito:

-Casillas (mejor portero del mundo y posiblemente de la historia) contra Victor Valdes, un portero que se ha hecho a si mismo y que de no estar Iker seria el portero de la seleccion (para animadores ya van Reina y Diego Lopez).

– Si hablamos de defensas tenemos a los mejores centrales del mundo Pique, Pepe y Puyol, y a los mejores laterales del mundo Ramos y Alves (falta Maicon que ya caera).

-Centro del campo de la seleccion (Busquets-Xavi-Iniesta), contra centro del campo de una hipotetica seleccion mundial (Kaka-Lass-Xabi Alonso-Guti), entre estos siete solo faltan Cesc, Gerard,  Essien y Lampard para tener a los mejores centrocampistas del mundo.

-Duelo Messi-Cristiano, (a lo Jordan-Magic) los dos mejores jugadores del planeta, con el permiso de Andres Iniesta, Messi es Oliver Aton jugador de dibujos animados y Cristiano seria Mark Lendels un 99 en todo en el Pro Evolution Soccer.

-Cantera e infraestructura, contra poderio economico.

Como veis un duelo por fin digno de los grandes de la historia, un autentico choque de trenes; no lo ensuciemos con Villaratos, Uefatos y Gilipollatos.





Cien guineas de oro o la conquista del Everest de los Mares

10 02 2010

Cuando en 1896 el rey de Grecia declaró inaugurados los Primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna de Atenas existía una competición casi medio siglo más antigua. Esta competición sigue aún hoy celebrándose, la más antigua del mundo: la Copa del América de Vela, auspiciada, como no, por ociosos caballeros británicos de mediados del siglo XIX y, por supuesto, nunca ganada por un barco inglés en sus ciento cincuenta y nueve años de historia.

En aquella ocasión, año 1851, los tripulantes del Club de Yates de Nueva York fueron más rápidos en dar la vuelta a la isla de Wight en su goleta America que los barcos del Real Escuadrón de Yates de Londres y desde entonces, durante ciento treinta y dos años defendieron en veintitrés regatas más el aguamanil de plata valorado en cien guineas de oro con el que se premia al ganador.

Además de ser la más antigua del mundo, la Copa del América debe ser la competición más respetuosa con su reglamento, un documento llamado Deed of Gift donde se plasma del puño y la letra del último superviviente del America a finales del siglo XIX toda la normativa de esta extraña competición, normativa que únicamente ha podido ser modificada en dos ocasiones en estos últimos ¡ciento veinte años! por el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, y en el que se sustentan sus peculiaridades: desde el procedimiento por el cual el retador y el defensor del título acuerdan las fechas y lugares del desafío (gracias al cual Valencia repite como organizadora de la regata) hasta las dimensiones del campo de batalla.

Mucho más reciente en el tiempo es la creación de la Whitbread Round The World Race, más conocida por estas latitudes como la Volvo Ocean Race, vuelta al mundo a vela, un maratón de nueve meses a través de los océanos del mundo.

Totalmente alejada en esencia, si la America’s Cup se puede considerar la F1 del mar, con multimillonarios de la lista Forbes como armadores y mecenas de buques en los que gastan millones de dólares, la Volvo sin embargo es un reto a medio camino entre locos visionarios que cruzaron en globo el Atlántico o intentaron llegar a la Antártida y deportistas extremos. Una conquista del Everest de los mares, título oficioso que se disputa con la Vendée Globe, más extrema, sí, sin escalas ni asistencia, y en solitario; pero a la que no podemos considerar competición propiamente dicha ya que la competición es contra uno mismo.

Y digo yo, ¿qué nos llenaría más: conseguir el tesoro de la jarra de las cien guineas de oro o conquistar el Everest?





La condición de segundón

9 02 2010

Paso de definir la palabra, porque todos sabemos lo que significa. Baste decir que buscando “segundón” en las imágnes de google, obtienes los retratos de esta gente: Poulidor rueda a rueda con Anquetil, Jesús Gil en el jacuzzi (?), Pedro de la Rosa, Rubens Barrichello (varias fotos), Jennifer Connelly en topless (me he puesto palote) y una imagen del número 2º con Nelson, el niño gamberro de los Simpson en ese gesto que hace cada vez que alguien tropieza, se cae, o comete algún fallo o gazapo, apareciendo con su dedo acusador y su carcajada sardónica “jajaaaa!”.

Podríamos establecer dos tipos de segundones. Están aquellos que, tras un primer momento en que luchan a muerte por la victoria, al ver como el destino se les vuelve adverso, se acaban acomodando a ese papel de segundo elegante, de perdedor con encanto, y bajan los brazos. Estaríamos hablando del conocido “síndrome de Poulidor”. A esta categoría pertenecen los que suelen decir cosas como “jugamos como nunca y perdimos como siempre”. Es lo que le pasaba al combinado español de fútbol hasta la pasada Eurocopa, en la que nos sacudimos de una vez por todas los fantasmas que nos habían acompañado historicamente, esas  maldiciones bíblicas a las que habíamos dado alojamiento en nuestras mentes y corazones: siempre caemos en cuartos, los arbitros no nos respetan, somos el Pupas, etc. Pero llegó aquel bendito penalty convertido por Cesc, y se produjo la apertura celestial. Recuerdo esos segundo previos al lanzamiento. Estaba nervioso, estaba atacado, como millones de españoles. Pero también estaba esperanzado, expectante… porque estaba viendo seguridad en el semblante de Fábregas. Miraba sus ojos y veía determinación, hambre de victoria,… ¡el tipo se estaba creyendo que lo iba a meter! Y lo metió. Tiempo después supe que Cesc no es un especialista en el lanzamiento de la pena máxima, no suele hacerlo. Eso habría pesado en el ánimo del jugador español de otra generación, habría creado mil dudas y miedos en su cabeza, y seguramente habría terminado estrellando el esférico en el palo maldito, o lo habría mandado a las nubes. Pero esta vez no; esta vez la historia era nueva, diferente: matamos al “padre padrone” itálico y nos erigimos en Campeones. Era una historia escrita por hombres cuyo distintivo, a parte del buen juego, es el carácter ganador.

Y aquí vamos al segundo tipo de segundones: los que aún siendo deportistas excepcionales, aún teniendo un carácter ganador, de campeón, no ganan.

No ganan. ¿Y por qué? Pues principalmente porque solo puede haber un ganador, y uno, por muy buenísimo que sea, si compite contra alguien mejor que él, no suele ganar. Tenemos un exponente claro en el tenis. Federer y Nadal son , en mi opinión, los dos mejores tenistas de la historia. Pero han tenido la mala suerte de coincidir en la misma época. Mala para ellos, buena para nosotros, que disfrutamos de sus épicas batallas. El maestro de Basilea lleva ya 16 Grand Slams, y de no ser por Nadal ya iría por los 20. Rafa, el fenómeno de manacor, siendo más joven ya tiene 6 Slams, y sin haber tenido al suizo al otro lado de la red en varias finales, llevaría al menos dos o tres más a buen seguro. Estamos quizás en en la era más fuerte del tenis moderno. A estos dos colosos se han sumado recientemente otros jóvenes talentos, como el de Andy Murray, un jugador que me encanta, y que aún sufre y pena para conseguir ganar su primer grande. De la misma manera, existe la polémica entre los aficionados al deporte de la raqueta de que si Sampras consiguió tantos Slams fue por tener la suerte de haber jugado en una hora débil del tenis, sin ningún otro gran tenista que le haga sobra.

Es como la voz popular, tan conformista, tan piadosa para con el sufrimiento y la tribulación de la gente sencilla, que reza que por pobre que seas siempre habrá alguien más pobre que tú. O esas especulaciones sobre ¿y si Armstrong e Indurain hubieran coincidido en pugna por el tour? ¿Y si contador se hubiera tenido que enfrentar a un Armstrong en el moménto álgido de su carrera deportiva? Pero esa clase de especulaciones no van a ninguna parte. Como dice Faraday, “lo que pasó, pasó”. No hay que darle más vueltas.

Y para cerrar el tema, sí, amigos, voy a hablar de lo que más hablamos (casi) todos: Madrid y Barça. Barça y Madrid. El yin y el yang. La noche y el día. La luz contra las tinieblas (pero, ¿cual es cual? Fácil: como decía Perez Reverte cuando era reportero de guerra en Bosnia, los buenos son los míos, los que están conmigo, y los malos son los cabrones que están en la otra trinchera, y me quieren volar la cabeza; así se acaba cayendo en un maniqueísmo reduccionista, pero ése es tema para otro artículo), kas naranja contra kas limón, truco o trato, cueces o enriqueces…

Amigos, estamos de enhorabuena. Estamos presenciando el reinado de un equipo que está haciendo historia. Y no me refiero tanto a los títulos, cuanto al juego. Este Barça juega como los ángeles. Yo jamás había visto jugar así a ningún equipo. Bordan el fútbol y son al mismo tiempo un equipo trabajado, equilibrado, muy competitivo y con una mentalidad a prueba de bomba.

Y al otro lado del puente aéreo tenemos al Real Madrid, nada menos. El mejor equipo del siglo XX; con una masa social acostumbrada a ganar, a brillar, a ser campeón y espejo mundial. Recibieron un duro varapalo el año pasado. Pero han querido volver a levantarse, con más hambre que nunca y sangre en el ojo. Han fichado a un muy buen técnico, y han confeccionado una plantilla de lujo, trufada de jugadores de calidad. Las plantillas de Barcelona y Real Madrid, en cuanto a calidad, no tienen parangón en el mundo entero. Son los grandes favoritos para estar en la final de la Champions (que este año se juega en el Bernabeu) y quizás tan solo el Chelsea esté en condiciones de hacerles frente en Europa. Cualquiera de los dos sería líder destacadísimo en Italia, en Inglaterra o en cualquier otra liga. Pero resulta que están en la liga española, dos supergallos peleones en un mismo corral, y tan solo uno puede llevarse el gato al agua.

Así, podríamos tener a final de temporada esta situación: un Real Madrid que en el primer año del proyecto Pellegrini cae derrotado por el Barça en la final o la semifinal de Champions (cuando lleva 5 temporadas consecutivas cayendo en octavos), y que hace la mejor liga de su historia centenaria, con noventa y tantos puntos conseguidos (muchos más que en otras ligas donde fue campeón jugando mucho peor), batiendo todos los records, y que a pesar de eso queda subcampeón por detrás de un Barcelona paranormal(¡dos años consecutivos ganando liga y champions!). Y todo esto, haciendo un fútbol fabuloso y de muchos quilates, pero sin ningún título que llevar a las vitrinas. Y yo me pregunto, en esa tesitura, ¿cómo habría que valorar la temporada del real madrid? ¿Buena o mala? ¿Fulminaría Florentino P. al ingeniero Pellegrini, o tendría paciencia con el proyecto?

¡Ay, amigos! Ya decían los clásicos que a menudo nuestra propia grandeza se mide por la de nuestros contrincantes.





Gutifruti

6 02 2010

Aprovecho antes de que comienze la jornada, para valorar la figura de un futbolista de los que hacen falta, y si no existiera habría que inventarlo, su nombre es: Don José María Gutiérrez Guti, jugador criticado constantemente, tildado de festero, díscolo, sin sangre y de cabeza a la que se le pelan los cables cuando se autoexpulsa.
No es la primera vez que se ataca al concertino y no a los acompañantes, concepto que nunca comprenderé en esto del fútbol. A un deportista como Gutiérrez se le ataca siempre con críticas destructivas vacías y sin  sentido balonpédico, solo se le ataca por su caracter un tanto “chulesco e indolente”.

Sigo pensando que Guti debió buscarse otro representante, ya que para mi triunfó el que más cortito futbolísticamente andaba de la clase (Raúl), hablando de dos futbolista contemporaneos y que han compartido etapas de éxitos y fracasos, pero ante la duda la prensa siempre ayudó a Raúl y crucificó a Guti, si había un puesto libre en el equipo, por la presencia de los galácticos ese era para Raúl, con lo que han ido destruyendo poco a poco a Guti, un jugador que hubiera sido megacrack y titular en cualquier equipo del mundo, pero en el Bernabéu, siempre se ha respetado más a los futbolistas que luchan, corren y se sacrifican…pero como muchas veces se ve, el espíritu y la garra se quedan sin argumentos, cuando te enfrentas a un equipo de la talla del Sevilla, Barcelona o Milan, donde Guti nunca se esconde.

En los años que llevo viendo fútbol este jugador ha sido de los más desequilibrates y “calidosos” que he visto; recuerdo sin ir más lejos un partido en Alicante en la temporada 95-96 contra el Hércules, cuando Guti jugaba en el Madrid “B”, el señor Gutiérrez se salió, su equipo perdió 4-1, pero el metió el gol, y se sabí que de lejos el era el que mandaba en ese equipo, y que se le quedaba muy pequeña la categoría, eso si…también despertó la ira en la afición por el caracter, por su corte de pelo, y demás…

En fin Guti es un jugador como la copa de un pino y es una lástima para los que amamos el deporte y el futbol en particular, que con ningún entrenador del Madrid este llagara a ser titular llegandole a llamar hasta el eterno juvenil, un caso similar al de Ivan de la Peña, pero bueno esa será otra historia.