Burbujas Rotas

14 01 2010

El momento más contradictorio de la Historia Universal reciente: los grandes gurús neocons suplicándole al Estado del país de la libertad intervención directa para salvarles de la quema. Tantos años convenciéndonos de las bondades de lo contrario. Con la explosión de la burbuja inmobiliaria-financiera saltaron por los aires los fundamentos mismos de la sociedad occidental actual. Y desde entonces, la crisis, de la que no saldremos hasta que volvamos a convencernos de aquellos mismos valores que nos hundieron.

En los últimos meses se está pinchando otra burbuja en la que se sostiene el modelo de club deportivo en este país. Una sencilla ecuación: constructor bien relacionado con corporación municipal más equipo de fútbol igual a contratas más adjudicaciones más discurso populista prometiendo la uefa y hasta la final de la champions en tres años. Si el equipo además es de primera le podemos añadir la variable de los ingresos por televisión.

Hasta entonces, este matrimonio de conveniencia era más o menos bueno para todo el mundo: llegaban las contratas, llegaban las adjudicaciones, las arcas municipales llenas y la gente contenta con su equipito (sin uefa ni champions, pero tirando).

Pero la crisis del ladrillo llega para todos y, claro, al final la pasta la pone uno y si no se puede, no se puede. Aunque sigan llegando más contratas y más adjudicaciones, pero no se vende tanto. Así que, como siempre, la cuerda se acaba rompiendo por el lado más flojo. Como un virus, la estampa se va reproduciendo en varios vestuarios españoles: desde el encierro del Terrasa, la situación del Parla, los embargos del Alicante… demasiados casos parecidos, demasiada poca vergüenza. Jugadores frustrados, familias endeudadas y aficionados preocupados por la supervivencia (no permanencia, sino supervivencia) de su equipo.

Y, nuevamente, alienados como estamos, nos veremos forzados a ir a pedirle al ayuntamiento de turno que le eche una mano al equipo de nuestros amores. Ya dependerá entonces de la trascendencia (votos, vamos) que tenga esta ayuda que se deje morir a instituciones a veces incluso centenarias o que las fuerzas vivas (bancos, incluso con avales de juntas de gobierno autonómicas) se enfanguen para rescatarlas, como si no hubiera otros problemas en las ciudades en estos momentos que ir a pagarle al fútbol, siempre el fútbol sus caprichos y sus excesos.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: