Momentos estelares

15 12 2009

La gélida masa de aire polar que el general invierno nos envía para anunciarnos el advenimiento de su reino nos ha hecho recordar que pronto le echaremos el telón a este año, tiempo de anuarios, resúmenes con lo mejor del año y reconocimientos a sus triunfadores. Nada de esto es lo que pretendemos hacer hoy. Únicamente intentaremos, a la manera de Stefan Zweig, recordar algunos de los pocos momentos estelares, sublimes, inolvidables, “ese único instante que todo lo determina y todo lo decide”, que este año le deja a la Memoria. Repito que no se trata de ninguna clasificación con ningún orden, porque ¿es posible cuantificar, clasificar las emociones?

I Roma 27 de mayo. La vieja Copa de Europa, nuevo laurel de nuestros tiempos, moderno circo de seculares pasiones. Un pequeño gran hombre vuela bajo el cielo de los césares. En ese segundo, en ese instante mágico en que el balón sale de la cabeza de Messi y dibuja una parábola imposible, se concentra la esencia de toda una temporada, la más perfecta que nunca nadie tuvo, el tributo de lo individual a lo colectivo, la genialidad solidaria.

II Berlín 16 de agosto. Jesse Owens desafió a Hitler en el Olympiastadion. Más de setenta años después, otro hermano osó retar en el mismo escenario a un enemigo más implacable: el tiempo mismo. Si Owens tiró por tierra las teorías nazis sobre la superioridad del hombre ario, Bolt cuestiona los límites de la naturaleza humana. ¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano? Bolt nos avanzó la respuesta en dos estelares noches de verano.

III París 7 de junio. Las lágrimas de los campeones, de los que saborearon las mieles del triunfo, son las más amargas. Roger Federer, el reloj suizo de sudor de Channel, nos emocionó cuando se volvió imperfecto, humano. Acostumbrado a administrar sus partidos con la displicencia de un funcionario, Federer firmó una temporada a la imagen y semejanza del más humano de sus rivales, renaciendo de sus cenizas y logrando por fin inscribir su nombre en la copa de los mosqueteros, sobre la arcilla roja de París.

IV Katowice 20 de septiembre. Un desgarbado barbudo revienta con gesto de rabia la canasta serbia. Parece el mismo que lloró derrotado en la pintura de Madrid hace dos años. Pero no lo es. Volveré y seré millones gritó un cantautor guerrillero. Mil millones de veces más grande y con el anillo con el que empezamos a soñar hace veinte años. Si hay un deporte amante de las estadísticas, éste es el baloncesto. Si nos atenemos a ellas, no ha habido nadie mejor que Pau Gasol este año, unificando campeonato del mundo, de Europa, y de la NBA.

V Mont Ventoux 25 de julio. La yerma cumbre del Monte de los Vientos, mudo testigo de tragedias ciclistas, corona a Alberto Contador como vencedor virtual del Tour de Francia. El escenario no puede ser más simbólico: desértico e inhóspito, el paisaje lunar de sus laderas rechaza al loco que osa aventurarse a desafiarlas, un loco pistolero de Pinto que llevaba dentro de su propio equipo un Mont Ventoux particular, en cada hotel, en cada avituallamiento, en cada mirada. Ni uno ni otro pudieron con él.

VI Sepang 25 de octubre. Gallina vecchia fa buon brodo. La vieja gallina Rossi imparte su penúltima lección a sus imberbes rivales, polluelos a los que parece todavía no les ha llegado su hora. Y nos regala otro año del mejor caldo con la vieja receta: adelantamientos, remontadas imposibles y curvas negociadas al límite. Y seguiremos degustando el caldo hasta que un día decida que quiere ser el mejor del mundo en rallys o al volante de un bólido. Reservaremos mesa para ese menú.

VII Roma 30 de julio. El último romántico. Si hay algo que produce fascinación en Michael Phelps, por encima de su concienzuda consagración a la pulverización de récords (los americanos entienden bastante de esto), es su atemporal uso de la tecnología. En un deporte tan cuestionado como la natación el tiburón de Baltimore ha seguido fiel al espíritu de la competición, nadando casi desnudo contra máquinas de neopreno. Resultaría curioso pedirle a Fernando Alonso que hubiera ganado el campeonato del mundo de F1 con Renault este año, algo parecido ha conseguido Phelps, más Spitz que nunca, ¿qué importan sus coqueteos con la marihuana o con alguna cabaretera con sed de fama?

VIII Zúrich 28 de agosto. A más de cinco metros del suelo, una grácil coreografía. Un complejo dinamo: los brazos sueltan la pértiga tomando el último impulso con todo el tronco mientras se arquean las piernas y los ojos miran por debajo de ellas el listón, que se cimbrea, inquietante. Una maniobra tantas y tantas veces ejecutada. Yelena cae, pero el listón no lo hace. La zarina vuelve a reinar.





Si fue penalty

14 12 2009

¿Es legal agarrar a alguien de la camiseta en cualquier lugar del campo?¿Y qué se pita si eso sucede dentro del area?

Recordemos que durante años el pase del gol de Marcelino en la final de la 1ª Eurocopa conseguida por España fue de Amancio, cuando hace pocos meses TVE ha reconocido que el documental del NO-DO con la jugada del gol de Marcelino a Rusia en la Eurocopa de 1964 se manipuló para que no apareciera el jugador barcelonista “Chus” Pereda, autor del centro a Marcelino, y se sustituyó por el madridista Amancio. Parece que obedeció a la voluntad de restar protagonismo a Pereda, que había marcado el primer gol.

46 años después se puede leer en las portadas :Villarato,Iturralde títere o bufón,. conspiración, celos, tretas, malas artes,miedo, y alfombras rojas, todas esas portadas han colmado los tabloides madridistas (Marca y As) todos estos 2 días. Y ahora resulta que, a difwerencia de lo acontecido 46 años antes la tecnología lo puede casi todo (al margen de la confesión del autor a Pep, en la que decía que si lo cometio)y… si fue penalti. Ya se saben las portadas que vienen, Fifato, Balon de Orato a Messi, France futbolato, Mundialato de clubatos, Blaterato, Fifato World Playerato, y todo lo no objetivo que se pueda decir acabado en el sufijo -ATO. No digo más, una imagen…





El equipo de Dios

13 12 2009

Di Estefano antes de jugar un amistoso contra el Vasco de Gama

Hay muchas formas de jugar al fútbol: a la inglesa, directo, a la contra, al toque, catenaccio, mal.

Pero hace tiempo, tanto que ya casi ni me acuerdo, que sigo la tendencia de un equipo que se dedica a no jugar a nada y a meter todas las ocasiones que tiene, y además en los minutas más psicológicos posibles, que le meten un gol…ellos meten otro, que el otro equipo les puede plantar cara…pues meten un gol en los 5 primeros minutos y a jugar a la contra el resto del partido, que es como más comodos se encuentran.

Si amigos estoy hablando del Real de Madrid, un equipo que de un tiempo a esta parte parafraseando a Tabárez, se dedica a entrenar a la suerte, a confiar en la mal llamada pegada, y en la calidad de Casillas , en la potencia de CR7, o en la suerte de Higuaín (heredero de Raúl).

En los últimos encuentros ganó al Almería anotando todos los tiros que hizo, e incluso falló un penalti y se encotró con la fortuna de marcar el rechace, cosa que solo sucede en un 5% de las veces.

Otra estadística importante es la que se refiere a la posibilidad de anotar goles en los primeros minutos (como sucedió en Marsella) y últimos minutos como hace casi siempre el Real Madrid.

En el mundo del fútbol esta es la estadística de los goles según los minutos de juego:

11-20 9,4%
21-30 9,1%
31-44 14,9%
45+extra 2,3%
46-55 11,3%
56-65 11,6%
66-75 11,2%
76-89 16,1%
90+extra 5,3%

Como veis un 8,7% se marcan en los primeros minutos eso deja un 91,3% en los que no se marca al empezar, y un 5,3% al final de los partidos, por lo que nos muestra que no es nada común, ya que tanto al principio como al fin sólo se marcan el 14% delos goles de los partidos.

Ayer en Valencia el Real tuvo la fortuna de anotar dos de los tres tiros (uno fue poste) que hizo en todo el partido además del extraño toque de cabeza de Garay, teniendo el Valencia el 57% de posesión e igualando 2 veces el partido.

Esto me recuerda a los 9 partidos consecutivos que el Real ganó el año pasado por la mínima, incluyendo partidos tan famosos como los del Getafe (Panenka incluido de Casquero), o Atlético de Madrid.

O aquella liga de la temporada 2006-2007, que aún no creen ni como la ganaron, sacando adelante partidos con empates o victorias de manera miserable; en el recuerdo quedan las remontadas contra Mallorca, Español, Recre, Zaragoza, Sevilla y los tropiezos in extremis del Barcelona, ante Betis y Espanyol.

Viejemos en el tiempo:

Las 6 copas de Europa conseguidas a mediados del siglo pasado, hicieron del Real de Madrid la marca que es hoy en día. Desde que el fútbol es fútbol con ese palmares, mientras el resto de equipos tenían dos copas de Europa, una, o ninguna, fueron creando el mito “Real de Madrid”. Ahora bien, ya que es en ESO en lo que se basa el DOGMA de todo madridista, repasemos la historia y veremos que todo se debió a un conjunto de carambolas históricas agitadas y mezcladas con la providencia:

En el año 55. Se pone en marcha la Copa de Europa de clubes de fútbol por iniciativa de Bernabeu, máximo mandatario del Real de Madrid. Un redactor del rotativo francés L’ Equipe Gabriel Hanot recogió la idea de Don Santiago, la promocionó en superiódico y la hizo realidad reuniendo en el hotel Ambassador de París a los presidentes de algunos clubs del viejo continente. Se gestaba así la Copa de Europa, actual Liga de Campeones.
Algo a tener en cuenta a la hora de valorar aquellas 6 Copas conseguidas por el Real, es el de que hacía 3 lustros que había finalizado la guerra civil en España y sólo 9 la 2ª Guerra Mundial que arrasó Europa. Las naciones Europeas eran unos solares en ruinas, mientras tanto nuestro país comenzaba a renacer tímidamente de la posguerra, la moto Vespa gobernaba las calles españolas y el 600 estaba aún en los fogones, junto con las primeras estrategias económicas que nos llevarían de nuevo al primer mundo. En este contexto el Real Madrid, un club compuesto de jugadores superprofesionales al nivel de las estrellas de cine, con Alfredo Distefano (el Cristiano Ronaldo de aquella época) a la cabeza paseandose por el fútbol patrio con gran diferencia sobre sus rivales, era argentino y movía el balón como si bailara un tango, o al menos eso dicen. El Barça quiso ficharlo, Pero cuando parecía que todo estaba listo para que vistiera de azulgrana, una serie de decisiones raras e injustas hicieron que el avión volara hasta Madrid. Di Stéfano vestiría de merengue y conduciría a ese Real a la inmortalidad. Al parecer, a alguien que no era precisamente del Barça se le erizaron los pelos al imaginarse a Kubala y Di Stéfano juntos en el equipo catalán.
Y en este escenario se suceden sin tregua los 5 primeros entorchados europeos del Real de Madrid y que le proporcionarían la Copa en propiedad (algo insólito en el fútbol del viejo continente) y que alimentaría en años venideros el dogma madridista.

El germen de la leyenda se fraguó en la 1ª de las Copas, he aquí la razón:
1 ª Copa: Campeonato 1955-56. El Real Madrid eliminó:
Primera ronda, al Servette  de Suiza (7-0 total).
Segunda ronda, al Partizan de Belgrado de Yugoslavia (4-3 total)
En semis, al Milán de Italia (5-4 total)
Final ante el Stade Reims de Francia (4-3)
Reflexión: No debió ser nada complicado para un equipo como el Real de Madrid con los mejores jugadores del orbe en su nómina ganar un torneo tan corto (7 partidos) y con rivales de tan poca magnitud. No, amigos no, el Milán o el Partizan de aquel tiempo, no tenían nada que ver con los equipazos que puedan ser hoy (recordemos, sólo hacía 9 años del fin de la 2ª G.M.) El balonpié helvético representado por el Servett era menos que nada y el resultado lo dice todo (7-0).

Y en la final el Stade Reims: Reims es una ciudad de la región de Champagne (Francia) cerca de Alemania. La ciudad fue debastada durante la 2ª Guerra Mundial. Cuando su club de fútbol disputa la final ante el Real Madrid los supervivientes de Reims estaban desescombrando y levantando su ciudad con el auxilio del “Plan Marshall”. Los jugadores que la representan, son amateurs que combinan el fútbol con sus profesiones para poder sobrevivir a la postguerra. Si hubo algún héroe en la final esos fueron los jugadores del Stade Reims que en la situación narrada vendieron cara su derrota (4-3 resultado final) y apunto estuvieron de destruirle el invento a Bernabeu (Me recuerda a la película de Evasión o Victoria).
La solera de este equipo (Stade Reims), la da el hecho de que 3 años después de esta final y de la 2ª que repitió ante el Real de Madrid, descendió a la segunda división francesa, para nunca más regresar a la élite.
Y ahora agitamos los ingredientes del cocktail que forman la leyenda: Ese año, 1956, el año en que se disputó la 1ª Copa de Europa conseguida sufriendo contra un equipo de amiguetes, ese año, reitero, el Real Madrid no consiguió ganar la liga española (En el 56 la ganó el Ath. de Bilbao). El Real participó en la segunda Copa de Europa por ser el vigente campeón, y también la ganó (final Real Madrid 2 Fiorentina 0). Y para dar una vuelta de tuerca más a este trhiller,se clasifica para su 4ª y 5ª Copa de Europa (años 59 y 60, en los que ganó la liga el Barcelona) al conseguir una Wild Card por ser el vigente campeón, y nuevamente vuelve a ganar.
Daros cuenta de la importancia de la 1ª Copa de Europa; que si no la llega a conseguir (estuvo a un plis de fracasar), no hubiera ganado la 2ª, y si no hubiera ganado la 3ª en la prórroga contra el Milan, no hubiera ganado ni la 4ª ni la 5ª, y si así hubiera sido, el mito del Real de Madrid jamás hubiera existido.
Además, cabe recordar que tanto Ath Bilbao, como Barcelona habían ganado más ligas (6) que el Real (3) hasta esa época, pero en lugar de disputar la Copa de Europa, disputaban la Copa de Ferias, creada escasamente 2 meses después, y con una duración del torneo de 4 años por edición, más adelante pasó a durar 2 años, en 1960 comenzó a durar 1 año y desde 1968 los equipos pasaron a clasificarse por su posición en las ligas de sus respectivos países.
¿Quién sabía entonces que torneo sería el más importante?, ¿Cuantas Copas de Ferias, o Copas de Europa podría tener el fútbol español si el Zaragoza de los magníficos,el Barcelona de Kubala, o el Valencia de Zamora, Quincoces y Waldo  hubieran elegido disputar la Copa de Bernabeu o si la Copa de Ferias hubiera durado un año?
¿Por qué no se reconoce la Copa Latina como verdadera precursora de la Champions League?
No quiero quitar valor al Real de Madrid, por que al fin y al cabo ¿Quién se acuerda de los perdedores? Pero no está de más recordar hechos no por todos conocidos y dejar las cosas en su justa medida.
En fin cuando un equipo tiene a Dios de su lado, poco se puede hacer, más que trabajar.





Un plátano entre punto y punto

7 12 2009

Vaya por delante que este artículo ya estaba pensado antes del sábado. No se trata, pues, de oportunismo, es más, incluso quizá hubiera tenido más sentido si no se hubiera ganado la ensaladera, porque no se trata de una glosa elogiosa de Ferrer, ni del doble, ni del quinto hombre Ferrero, ni de Albert Costa. Todos ellos hubieran merecido igualmente unas líneas de felicitación, pero lo que hoy intento es repasar con la distancia del fin de temporada el año del número dos del mundo, Rafa Nadal.

Visto desde esta distancia, el año le deja a Nadal su primera victoria en el Open de Australia, otra Copa Davis y algún torneo de importancia como Roma. Una temporada impecable, que apuesto hubiera firmado cualquiera de sus cada vez más pujantes rivales próximos del ranking. Finaliza el año como número dos del mundo, lo que se podría considerar una gesta dada la tremenda cantidad de puntos que tenía que defender tras el mágico 2008 (Roland Garros, Wimbledon, Oro de Pekín, temporada sobre arena…). Sin embargo, nos deja cierta sensación de agotamiento (el psíquico no parece menor que el físico) y la duda de qué pasará si el físico sigue sin acompañarle en el futuro.

Nadal, como Gasol, Alonso o Contador, podría pertenecer a ese exclusivo olimpo de triunfadores que forman Santana, Fernández Ochoa, Ballesteros o Ángel Nieto, con la diferencia de que hasta Indurain, hasta los primeros noventa, estos ídolos no tuvieron que compartir pedestal, fueron indiscutibles en su época. Las dos últimas décadas nos han dado más alegrías, individuales y colectivas, que todo el siglo XX. Son tiempos de más triunfos y menos memoria, más consumo y menos respeto.

Imaginemos por un momento el momento de la retirada de Rafa. Más allá de los Roland Garros o de las Copas Davis que haya ganado, no recordaremos esto. Nos acordaremos de sus duelos inacabables con Federer, de sus partidos a cinco sets, de sus parones entre punto y punto, de sus plátanos y de sus batidos rosa. Nadal no necesita el palmarés para ser un mito. Entronca con la tradición de luchadores, con las que tanto se identificó este país, amante del olor a sudor y linimento, durante años de hambre, con Bahamontes y Julio Jiménez, con la Furia Roja, con la garra de Arantxa o los demarrajes de Perico. Más que la perfección técnica de las selecciones de fútbol o baloncesto, o la tremenda inteligencia para el pilotaje de Alonso, siempre nos acordaremos de Rafa como icono de este tiempo. Si alguien nos ha emocionado ha sido él.

De todas formas, para esta retirada queda mucho, soy nadalista convencido, y de alguna forma u otra Nadal volverá, porque es un luchador, un hombre de cinco sets, y ésta no ha sido más que una de sus habituales interrupciones para sacar de quicio a sus rivales. Un plátano entre punto y punto.





¿Campeones de Europa?

3 12 2009

Buscar a Morientes

Un día cualquiera, de esos que ni si quiera es día del espectador, mientras saboreaba una galleta de chocolate surgió en mi mente la siguiente pregunta: ¿Morientes fue campeón de Europa con el Liverpool?.

La respuesta despues de investigar es: No, ya que disputó unos minutos con el Real de Madrid esa misma temporada, lo que le impedía disputar la máxima competición continental durante esos meses.

Eso a mi agitado coco le trajo más de un quebradero de cabeza: ¿Qué pasa por la cabeza de este tipo de jugadores?, ¿se sienten campeones?, ¿Si gana su ex-equipo son campeones?, En el caso de una final entre su equipo (el que les paga) y su ex-equipo (el que le da la cuastionable gloria) ¿Quién quiere que gane?.

A lo largo de la historia ha habidomuchos jugadores que han cambiado de club a mitad de temporada y al equipo al que han ido ganó la Champions o a la inversa, el club del que se fueron ganó el cetro continental.

En la actualidad consideroesto algo absurdo ya que mantiene a los futbolistas (personas), en un limbo futbolístico.

Algunos ejemplos:

Martín Vazquez comenzó la temporada con el Olimpique de Marsella y cambió al Real de Madrid, esa misma temporada el OM ganó la Championspor lo tanto Rafael Martín Vazquez fue el primer integrante de la quinta del Buitre en ganar la Copa de Europa, y no Sanchís como dicen algunos.

Jordi Cruyff jugaba en el Manchester UTD. y se fue cedido al Celta, el United ganó la Champions, por lo tanto Jordi fue como su padre campeón de Europa.

En la temporada 1999-2000 Clarence Seedorf jugaba en el Real y se fue al Inter, esa temporada el Real ganó la Champions por segunda vez, siendo el tercero de los 5 entorchados que Clarence tiene en su haber.

En el lado inverso se encuentra Fernando Morienes, que como he dicho antes comenzó la temporada 2004-2005 con el Real de Madrid y la terminó con el Liverpool, equipo que a la postre fue campeón europeo, eso si, Morientes no lo fue.

¿Con quién hubiera ido Morientes en el caso de una hipotética final Real-Liverpool?

¿En el caso de que hubiera ganado el Real, hubiera bajado al vestuario blaco a campeonar?.

En fin es muy triste esta ley absurda…y yo digo: O que no se puedan traspasar jugadores si juegan un determinado nº de partidos y en el caso de que lo hagan sean jugadores del equipo que les paga con todas las consecuencias.

Veremos este año que pasa con jugadores como Chiguirinskyy.

Ya me direis vuestra opinión.