La resaca más dulce

30 11 2009

Pues sí, hoy no voy a ser original, “fútbol es fútbol” a pesar de que este foro está siendo una ventana abierta a todo el panorama deportivo. Procedamos al enésimo análisis. El partido, totalmente diferente a los dos de la temporada pasada, nos deja la extraña sensación de las noches electorales, en las que gobierno y oposición acuartelados en sus sedes encuentran argumentos para proclamar su victoria, real o moral.

La proclama desde luego el Barcelona, equipo en el gobierno, tras una semana diabólica, en la que Inter y Real le visitaban con esa mezcla de morbo y exigencia que tanto daño le han causado en otros viajes. Holgadamente el martes y con menor brillantez ayer, el Barça ha superado la moción de censura. La madurez de los campeones, al igual que la de los gobiernos, se ha de medir por su capacidad para enfrentarse a los problemas concretos (mal arranque, imprecisiones, inferioridad tras la expulsión de Busquets…) que se le van presentando en el día a día y en esta suerte sus ministros más notables (Xavi, Messi, Iniesta) tiraron de manual y demostraron su altura. No se trata de fotocopiar hazañas pasadas sino de resolver retos presentes, de todas formas, como en las victorias socialistas de los últimos ochenta, no le conviene relajarse: la oposición afila sus dientes.

La proclama también la oposición por boca de su secretario general, Jorge Valdano. No debería equivocarse, el Real no construyó su grandeza celebrando derrotas, por honorables que éstas fueran, ni jactándose de no recibir goleadas. A pesar de esto, se vio por fin en el Madrid cohesión, un ideario colectivo, demostrando, faltaría más, que no habrá rodillo, hay alternativa, algo de lo que por otra parte los que empezaron a dudar fueron algunos editorialistas del diario amigo, invitando incluso, y cito literalmente, a que el ingeniero cogiera las maletas y se fuera a su puñetera casa.

Hay para mí otros dos vencedores reales y morales que sin embargo no han salido a reclamar su cuota de protagonismo. El primero es Undiano Mallenco, que hizo lo más difícil: a pesar de discutirle alguna decisión, nadie le criticará. Mostró todos los atributos que distinguen a un árbitro respetable: autoridad sin estridencias, tarjetero adecuado a la intensidad del partido y buen ojo, ronceros aparte. Estuvo como los dos equipos, no hizo un partido perfecto pero ofreció bastantes más cosas buenas que malas. No es casualidad que lleve dos derbis seguidos, es el mejor árbitro de España. Merece ir al Mundial.

El último gran vencedor en la sombra es Vicente del Bosque, ni uno solo de sus habituales en la Roja hizo un mal partido ayer. Puyol fue el mejor del Barça y Piqué no anduvo lejos y Xavi e Iniesta consiguieron ganarle la posesión al Madrid en la segunda parte con un hombre menos. Incluso Busquets hasta su expulsión hizo un partido tácticamente perfecto. En el Madrid, Casillas obró su habitual milagro, Ramos se redimió, Albiol estuvo espectacular en el corte, Arbeloa se postuló como el primer recambio para ambos laterales y Xabi fue sencillamente el mejor del Madrid. Si esto no se tuerce, en junio nos espera otra resaca, y ésta sí puede ser dulce.





¿Adios a Iverson?

26 11 2009

Allen Iverson ha anunciado su retirada de la NBA. Después de huir de los Grizzlies de Marc Gasol, con los que no llego a jugar en casa ni un solo partido y estar a un paso de fichar por los Knicks, ‘The Answer’ pone fin a una carrera de 14 temporadas en la NBA, en la que se ha convertido en uno de los grandes jugadores de la historia del baloncesto estadounidense, pese a ser muy discutido por su fama de chupón (hay quien dice que ellos tambien podrían tener sus números, si su equipo utilizara la táctica de “Pasarle a Will”). Ahora queda por saber si se trata de una retirada definitiva o si el histórico escolta tiene la intención de probar suerte en alguna otra liga, la verdad es que tendría su morbo verlo jugar en la ACB, claro que este hombre promediaría 50 de valoración todas las jornadas y valdría mogollón en el supermanager. De este modo, Iverson deja atrás una brillante carrera en la que destaca su MVP logrado en 2001, sus cuatro títulos de máximo anotador de la NBA, sus 10 participaciones en el All Star y su presencia, con los Sixers, en la final de la NBA en la temporada 2000-2001. Todo ello con un promedio de 27 puntos, 3,7 rebotes y 6,2 asistencias en 889 partidos, algo excepcional para un jugador de su altura: 1,83 metros.





Flo & Laporta S.A.

24 11 2009

Así son los dos personajes que dirigen los 2 clubs más importantes de nuestro fútbol, y posiblemente los dos más importantes del balonpié mundial.

Son dos especímenes muy particulares, y facilmente caricaturizables.

Con Laporta, nos encontramos a un individuao capaz de dinamitar un club, sólo que él ha sido muy inteligente (solo en ese sentido) y ha dado a Pep Guardiola todo el control en el plano deportivo, que es lo que necesita cualquier club. En la memoria queda que Eto´o era el ojo derecho de Jan, pero Pep no estaba dispuesto a mantenerlo más en su vestuario.

En el resto de sus actuaciones dista mucho de ser un presidante ejemplar, por sus aires independentistas y olvidando que si el Barça es mas que un club, no solo es gracias a la aficion de dentro de Catalaña, si no a ser el club con más peñas en todo el mundo.

En cuanto al señor Pérez nos encontramos a un ser cuyo único propósito es es magnificar y universalizar el Real de Madrid, por encima del propio Real, sus socios, jugadores, y por último entrenadores (fichando siempre entrenadores perfil marioneta).

Con la política de Florentino si el Real fuera un restaurante, sus empleados serían Ferran Adriá, Arguiñano, y Mc Donalds.

El Real siempre ha sido un equipo grande, por lo que no necesita a nadie para serlo, y el señor Florentino quiere volver a los tiempor de Bernabeu, y hacer un máquina indestructible, pero para eso debe recordar que en aquellos tiempos la Copa de Europa la jugaban 8 equipos, y no los 4 mejores de cada pais.

Además hay un pequeño detalle que se le olvida al presidente blanco, y es que él no es entrenador y por lo tanto no puede ningunear al mister imponiendo las alineaciones (Así pierde la autoridad de sus megagalácticos, el señor Pellegrini si castiga a Guti, sus amigos no corren, hasta que le levantan el castigo, así ponen a Manuel en la cuerda floja).

Tampoco puede obligar a la gente que no es del Real a serlo , por eso esa actitud de hacer creer que el Real Madrid y él mismo, están por encima del bien y del males lo que hace que cada vez más el Real sea un equipo al que los aficionados de otra ciudades le tengan más ganas y despierte menos simpatías.

Por otro lado es vergonzoso que un señor que se fue por la puerta trasera (un equipo que no funcionaba bien no puede estar ligado al nombre de Florentino), vuelva con una campaña mediática sin precedentes, haciendo que los medios arrasaran y hummilaran a cualquier posible candidato y dando al señor Pérz unos aires Mesiánicos, y es que eso no es actuar en igualdad de condiciones.

Florentino es una lacra para el aficionado, ya que los trata como si fueran peleles, eso de “al pueblo pan y circo” es su lema, “Yo les doy a estos Kakas, Cristianos y Benzemas y si les destrozo el equipo tirando a Robben, Heinze, o Snejder, no se van a dar cuenta…simples mortales”.

En fin nuestro fútbol está en manos de 2 frikys.





The Rumble in The Jungle

23 11 2009

Llega el gran día, estamos en la semana del gran clásico, o lo que es lo mismo, del primer Partido del Siglo de este año. Los dos púgiles de mayor pegada que se citarán en el cuadrilátero disputándose no un cinturón de campeones del mundo (ni de Europa, que para eso están citados el próximo mes de mayo) pero sí una buena bolsa, de optimismo y confianza para el resto del año. Con calzón azulgrana un fino estilista, dominador de todos y cada uno de los secretos pugilísticos y defensor del campeonato a los puntos. Frente a él con calzón blanco, un fiero rival, menos artístico pero con una contundencia imparable, capaz de destrozar por KO incluso a tan ilustre rival.

Kinshasa, Zaire. Octubre de 1974. Convocados por un desconocido caradura llamado Don King, un tipo capaz de ingeniárselas para prometer a ambos la suma de cinco millones de dólares por participar en una pelea sin tener un centavo en sus cuentas, Muhammad Alí  y el entrañable vendedor de parrillas para hamburguesas George Foreman se disputan el campeonato del mundo de los pesados y, de paso, la pelea más apasionante del siglo XX, el auténtico Partido de aquel Siglo. Un combate si lo pensamos con bastantes similitudes con el del domingo, enfrentando la amplitud de recursos y la velocidad de Alí con la limitada pegada demoledora de Foreman.

Sin duda estamos ante uno de los primeros mega-acontecimientos de la historia del marketing deportivo, un manual comercial para la posteridad: desde la filmación de la pelea para un largometraje (When We Were Kings, ganadora de un Oscar) al musical de tres días previo al combate, Zaire 74, el Woodstock negro, o el patrocinio del dictador Mobutu. Todo valía para enseñarle al mundo aquel Amanecer en la Jungla y ganar mucho, mucho dinero.

Sugiero al lector revisar el vídeo de este combate, incluso un escéptico con el boxeo como yo llega a emocionarse con las imágenes finales del quinto asalto y respetar a toda la legión de campeones que nos ha dejado. Siempre he dicho que si algún deporte es capaz de emocionarme, de ponerme en pie viéndolo solo, sentado en el sofá de mi casa (verdadera prueba del algodón: alejarse del calor del estadio, del “sectarismo” grupal) éste es el ciclismo. Quizá este combate en aquel momento debió producir un efecto parecido.

Aquella noche fue el fino Alí quien venció tras el memorable quinto asalto. El desenlace de aquel Partido del Siglo fue sin embargo, más que un Amanecer, un anochecer en la carrera de ambos púgiles. El vencedor Alí se creyó poco menos que invencible y, ebrio de éxito prolongó su carrera sin sentido contra su propia palabra hasta destrozarse. El parkinson que sufre desde hace años fue consecuencia de golpes recibidos en sus últimos combates, combates en los que de no haber ganado aquella noche nunca habría participado, pero que le hicieron mucho más humano y cercano que aquel engreído de legendaria confianza en sí mismo. Foreman perdió el alma y el brazo intentando recuperar la corona perdida, y hasta hizo falta que el mejor Holyfield en plenitud, con ambas orejas, se le enfrentara para privarle del título, hasta que a los cuarenta y cinco se convirtiera por fin en el más veterano campeón.

El primer Partido del Siglo, Amanecer en la Jungla del gran espectáculo.





Ansiedad

21 11 2009

Después de mucho tiempo anhelándolo, la afición española vio el pasado sábado a Jesús Navas defendiendo la elástica nacional. Ha debutado con la Roja, y ha debutado bien, dejando buenas sensaciones. Durante mucho tiempo no pudo hacerlo. La ansiedad le podía. Lejos de su entorno y sus familiares, hacen aparición sus problemas psicólogos, provocándole ataques de ansiedad, lo cual ya le había ocurrido en anteriores concentraciones con su equipo, el Sevilla C. F. Por suerte, los psicólogos del club están haciendo un buen trabajo con él. La selección necesita un extremo diestro de garantías para ampliar aún más su gama de recursos ofensivos de cara a la gran cita: el Mundial de Sudáfrica 2010.

Es un caso curioso el de este jugador desequilibrado y desequilibrante. Un buen chico, que necesita estar rodeado de un ambiente familiar, sano, para sentirse bien. Que no se siente a gusto si se percibe como una estrella mediática en la que todo el mundo tiene puesta su atención, y sus ilusiones. Que teme defraudar las expectativas que la afición pone en él. No suele ser la norma en este fútbol “profesional” nuestro.

Bien al contrario, lo más habitual es toparse con futbolistas que viven y gozan de su juventud y su buena posición, de una forma un tanto alocada, sobre todo en ambientes nocturnos. Gente que es y se sabe mediática, “popular”. Tipos encantados de haberse conocido, con un fuerte ego y un carácter muy marcado que les permite, eso sí, aguantar la presión que tanto atenaza al bueno de Jesusito Navas.

Entre esos especímenes, que todos tenemos en la cabeza, quiero destacar el caso de José María Gutiérrez Hernández, más conocido como Guti. A éste no le causa ansiedad estar alejado de su medio familiar. De hecho, se dice que sus frecuentes escapadas y vida nocturna desencadenaron su divorcio. Quizás si le obligaran a estar definitivamente apartado las discotecas, sí que le entraría la ansiedad. Jugador caliente en el terreno de juego, al modo de un Hristo Stoichkov, pongamos por caso, el historial de casos en los que Guti ha mostrado su personalidad es largo, aunque nosotros nos limitaremos a mencionar uno: en la temporada 2000/2001 les llamó “paletos” a los hinchas del Villarreal y les dedicó una peineta mientras se dirigía al autocar de su equipo. El Madrid le impuso al ’14’ una multa disciplinaria de un millón de pesetas y en El Madrigal le hicieron la ‘cruz’ (a partir de entonces, ha sido habitual ver como la afición del Madrigal corea el sobrenombre de ‘Paleto’ en referencia a Guti). De la misma forma, es frecuente que sea insultado por las aficiones rivales en muchos campos de España; el epíteto preferido de estos hooligans para el torrejonero es el de “maricon”. La última que tuvo fue con Pellegrini, su míster, con el cual se encaró de manera poco respetuosa, mandando a tomar por el sitio donde amargan los pepinos en el descanso  del encuentro de ida ante el Alcorcón. Quién sabe, quizás el gran pecado de este enfant terrible del fútbol sea decir las cosas a la cara, y no a las espaldas, como hacen muchos otros. El mundo odia a Guti, pero a él le suda el capullo. Seguramente siempre cargará con esa aura de genio incomprendido, de maverick. Es un llanero solitario que cabalga por una tierra poblada por rebaños de gente conformista y aborregada.

Navas y Guti, en fin. Figuras antagónicas de nuestro fútbol.





Sky Hook

18 11 2009

De los grandes grandes, gigantes de verdad de la NBA, los nacidos en el decenio Tang llegamos a conocer a Jordan, Magic, el último Bird… Quienes tuvimos la suerte de vivir el mágico verano del 92 casi pensamos que el baloncesto empezó entonces, con aquella maravilla llamada Dream Team, sublimación del arte baloncestístico. No fue así. El showtime en el baloncesto profesional americano empezó mucho antes, y aún hoy perduran récords y leyendas como los duelos Russell – Chamberlain (máximo estandarte de la dinastía de los Celtics que ganaron once campeonatos en trece años el primero, cien puntos en un partido y más de ¡cuatro mil! en una única temporada el segundo), forjadores de la histórica rivalidad Celtics – Lakers en los sesenta. Eran los años también de Jerry West, recordado para siempre como la silueta del logotipo de la NBA.

A la retirada de estos dos monstruos de la canasta, con los que sin embargo los Lakers solamente pudieron ganar un título, se iba a inaugurar una nueva etapa en el equipo californiano. En el verano de 1975 llega a Los Angeles Lew Alcindor Jr, más conocido por su nombre islámico, Karem Abdul-Jabbar, con quien los Lakers alcanzaron las finales de la NBA ocho temporadas en diez años, llevándose cinco anillos.

A este tipo, que se negó a participar en los Juegos de México (hablamos del año 68), por el conflicto del Black Power (atletas de raza negra que se sentían discriminados en sus países) tuvimos la suerte de llegar a verle jugar. Sí, era aquel espigado center de los Lakers, tan distinto al resto por sus características gafas y su gancho del cielo. Toda una institución a la que sin duda, no dimos la trascendencia que tenía, comparable con la de haber visto pedalear a Eddy Merckx, darle patadas a un balón a Johann Cruyff o tomar una curva a Ángel Nieto.

Las del 88 y el 89 fueron dos temporadas iniciáticas para mí en el descubrimiento de las viejas grandes competiciones, la Copa de Europa, la NBA, el Tour de Francia… por eso para mí nunca habrá equipo que haya jugado mejor que el Dream Team, ni jugador más temible que Kukoc, ni maquinaria más precisa que la Jugoplastika, e igualmente no habrá una final más apasionante que la del 89, los glamourosos Lakers de Magic y el viejo Abdul-Jabbar, contra los descarados chicos malos de Detroit. Respiración en la línea de tiros libres, semblante preocupado desde el banquillo y mirada perdida en el electrónico del Auburn, sin embargo los chicos malos ganaron y Dumars, Rodman y Thomas dejaron a Abdul-Jabbar sin su séptimo anillo, pero no nos quitaron el placer de poder decir que vimos el gancho del cielo.





Camerún del 90

10 11 2009

Recuerdo la sensación que tenía cuando seguí el mundial de Italia´90, el primer mundial que me marcó de verdad, aunque muchos se empeñen en recordar que fue un tostón…un tostón edulcorado con jugadores de la talla de Maradona, Mathaus, Hagi, Lineker, Savicevic, Van Basten, Klinsman, La Quinta del Buitre, Gullit, Rijkaard, Koeman, Skuhravi, Stoijkovic, Higuita, Protasov, Belanov, Dasaev, Baggio, Schillachi, Scifo, Preud´home, etc.

Pero yo me quedo con lo que sucedió en Milan un 8 de junio de 1990, aquella tarde se produjo una de las grandes sorpresas de los mundiales, la que quizá supuso el despertar de un gigante dormido (el futbol africano), Camerún venció a Argentina actual campeona del mundo (1986) con 2 jugadores menos en el partido inagural del campeonato.

Los heroes fueron:

  Ebwelle Ndingue         
  Benjamín Massing  
  Stephen Tataw Eta  
  Andre Kana Bijick  
  Víctor Ndip Akem  
  Francois Omam Biyick  
  Emmanuel Kunde  
  Joseph Cyril Makanaky  
  Emile Mbouh Mbouh  
  Louis Mfede

Roger Milla

Tommy Nkono

Ekeke

En aquellos tiempos, los equipos que no fueran europeos o sudamericanos estaban a años luz de si quiera aguantar sin ser goleados; pero el león  despertó de su letargo.

De aquel equipo llamaba la atención todo:

Su equipación, con aquellos colores exóticos y tan poco vistos en el mundo del fútbol.

Ese escudo tan grande de un león “mal”.

Los nombres de sus jugadores.

Que jugara Nkono.

Las danzas tribales en las celebraciones de los goles.

Pero sobre todo destaco su ilusión, su alegría jugando, el hecho de conseguir que todo el mundo fuera con ellos, y sus grandes partidosante Argentina, Colombia e Inglaterra, que a la postre les costó la eliminación en la prorroga tras dos penaltis anotados por Inglaterra, uno de ellos al final del tiempo reglamentario, aprovechando el único defecto de este equipo la falta de competitividad.